El voto como engaño
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
En Argentina siempre se ha vivido en la ilusión. El pueblo vive ilusionado de que todo "va a mejorar" emitiendo simplemente su voto. El Kirchnerismo dejó el Poder en 2015 habiendo pagado todas las deudas del Estado con los organismos internacionales. Macri gana sus elecciones mediante la mentira y la astucia política al decir: "ellos eran choros y vamos por la pobreza cero". Pero la contradicción discursiva de Cambiemos se da "en que no había deuda en el país" y las paritarias superaban los índices de inflación. El país en 2015 estaba saneado: sin deuda, altos salarios, empleo y control de precios. El país funcionaba. ¿Por qué gana Macri? Es muy simple: gana por el odio que los medios metieron en la clase media y la clase baja hacia el Peronismo. El odio fue el caballito electoral.
¿El país puede superarse después de octubre? Personalmente creo que todo puede empeorar después de las elecciones. En 2018 Cambiemos contrae deuda con el FMI. Esa deuda genera inflación, porque mediante la suba de precios el trabajador está pagando la deuda contraída. Bajos salarios, desempleo y dólar alto son lo que pide el FMI para que el Estado argentino pueda pagar su deuda contraída. Los compromisos ya están firmados y hay que pagarlos. El ajuste es consecuencia de esa deuda contraída. Mientras más plata se pide mayor va a ser el ajuste. Por eso cuando los gremios y cierta oposición funcional al poder de turno dice "Macri pará la mano" se están riendo de los asalariados, porque es imposible que Macri "pare el ajuste" porque la deuda es el ajuste.
¿Argentina se bancaría no pagar la deuda? Por supuesto que no, porque ningún gobierno elegido por el voto puede rebelarse al "Poder Internacional", porque el poder te hace bloqueo. Solamente se podría parar este ajuste y la pobreza y el hambre mediante un gobierno revolucionario, con un pueblo clasista y dispuesto a dar la vida por el todo. Pero las clases sociales en Argentina no tienen conciencia de clase, fueron ganadas por los partidos institucionalizados y no saben actuar en forma colectiva.
¿Hay salida a la pobreza? No la hay.
Fabián Ariel Gemelotti
No hay comentarios.:
Publicar un comentario