miércoles, 17 de febrero de 2021

Dago ampliado

Dago, una historieta de venganzas

(f.a.g.)

Argentina no tiene buenos poetas, pero aclaro que no me gusta la poesía. El cuento argentino  no es mi preferido, salvo Horacio Quiroga y Borges y Osvaldo Lamborghini y ahí me quedo. No hay buenos cuentistas nacionales. La novela argentina no es tan buena, salvo Amalia y Facundo y algunos retazos por ahí de alguna novela no tan conocida que llena polvo en las librerías de viejo. El ensayo argentino es excelente, desde Sarmiento pasando por Juan José Sebreli (el mejor ensayista argentino) a José Pablo Feinmann (un estilo muy bueno cuando habla de cine y de Filosofía, pero se cae ese estilo cuando toca temas de actualidad). Nuestros ensayistas (el ensayo es Literatura, no es Historia ni Filosofía. Ensayar no es hacer cronología histórica ni investigación. Es otra cosa, es pulir un estilo con las formas de la estética literaria).
¿En qué sobresale Argentina? En historieta, es el país que tiene la mejor historieta. En Estados Unidos Batman es el Nippur de Argentina. Dago es a la Argentina lo que es el cine de aventuras para Estados Unidos. Acá Patoruzú quizás sea el Popeye de Estados Unidos. Pero son odiosas esas comparaciones, no sirven. Argentina tiene impronta y es única en su estilo creativo.
Argentina sobresale en historieta. Y tiene la mejor literatura gráfica del mundo. Después vienen Estados Unidos y México e Italia.

En 1981 Editorial Columba larga una gran historieta: Dago, guionada por el genio de la historieta nacional Robin Wood, y dibujada por otro genio: Alberto Salinas. Dago es una historieta de venganzas y donde la aventura es fundamental. César Renzi es un noble veneciano arrogante, que vive en pleno Renacimiento. Un día asesinan a su familia y a él lo dan por muerto y lo tiran al mar. Es recogido por un barco pirata y de noble pasa a esclavo. Entabla amistad con un viejo llamado Selin, el cual transforma su arrogancia en humildad y lucha. Se fortalece físicamente y asume rebeliones de esclavos. De César Renzi pasa a llamarse Dago (cuando lo recogen del mar tenía una daga en la cintura). Dago entabla amistad con el pirata Barbarroja. El Barco pirata llega a Turquía y Dago pasa a ocupar un lugar en el ejército Turco. Vive aventuras maravillosas. Hasta logra una amistad con el Conde Drácula de Valaquia. Como todas las historietas de Columba, no se respeta los tiempos históricos y hay mezclas  y personajes de otras décadas ocupan lugares en décadas diferentes. Pero eso es lo bueno, porque se prioriza la aventura sobre la cronología histórica. Dago es la historieta nacional de los ochenta. Su último capítulo es de 1996. Pero se sigue publicando todavía en Italia con guiones y dibujos de Carlos Gómez y Joan Mundet.
Dago es, después de Nippur, la mejor historieta del genio máximo Robin Wood.

Fabián Ariel Gemelotti

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