sábado, 5 de enero de 2019

La playa

La playa (por: Fabián Ariel Gemelotti)

(Octava)

Hoy a la mañana estaba sentado tomando cerveza en el bar de la playa, y una parejita de jóvenes a mi lado. Ellos hablaban y yo prestaba atención. Necesitaba una historia nueva, al matrimonio de viejos no los veía. Y me llamó la atención esta parejita y su conversación: "te amo Carla", "yo no te quiero más, sos un seco", "pero yo te amo", "no quiero a un seco a mi lado", "pero voy a trabajar este año", "¿de qué vas a trabajar boludo?, si sos un inútil", "mi papá me va conseguir trabajo", "tu papá es un viejo degenerado que me mira las tetas", "no digas eso de mi padre, es un buen tipo. Siempre laburó. Trabaja todo el día", "¿todo el día? Yo lo vi salir de un telo un día con una pendeja", "¿cuándo?", "del Gato Negro", "¿y vos qué hacías por ahí?", "unos mangos", "qué... qué... qué... ¿te hiciste puta?", "pero no boludito necesitaba plata para ropa y mi patrón me dijo que si quería ropa buena lo acompañe a probar el auto por Circunvalación", "¿fueron a coger? no me hagas eso", "pero no pajero, fuimos a probar el auto y pasábamos por el Gato Negro y salía tu papá en la moto con una pendeja", "no me digas esas cosas", "ya no importa, voy a dejarte porque sos un inútil y un seco. Necesito un novio con moneda", "me voy a suicidar mi amor si me dejás", "el mundo no pierde nada, sos un boludo", " me siento mal", "jodete por boludo", "estoy triste", "andá de una trola", "sos muy mala", "soy realista, y necesito un novio con plata, no un seco", "¿me dejás por eso?", "no solamente por eso", "¿¡¡¡qué hice yo!!!?", "todo mal, por empezar me chupás mal la concha. No sabés lamerla bien", "no me digas eso", "es verdad, lo hacés muy mal, y me cuesta acabar", "lo hago bien", "no... no... lo hacés muy mal. Mirá que otros tipos lamen mejor", "no me digas eso. ¿me engañaste?", "no eso dicen mis amigas, me cuentan y yo escucho". De pronto veo a un gordo de unos cincuenta años que se acerca a la parejita: "hola Carla", "hola Tano", "soy el patrón de Carla", "¿trajo la lancha Tano?", "claro, ahí está", "bueno, me voy con el Tano a las islas. Que la pases bien Jano. Divertirte y nos vemos en estos días". El gordo y Carla se van caminando por la arena y desaparecen de mi vista al instante. El joven saca una billetera rota y paga los dos cafés. Y se va por la playa solitario y triste. Lo veo alejarse con su figura musculosa y linda. Su cuerpo es armonioso en esos pantalones viejos y en esa remera gastada. Yo sigo bebiendo mi cerveza y agarro el celular y me pongo a escribir esta historia.

Fabián Ariel Gemelotti

No hay comentarios.:

Publicar un comentario