NACIONAL Y POPULAR (7) (POR: Fabián Ariel Gemelotti)
(1974 el Rojinegro que llevo en el corazón)
DEDiCATORIA: en memoria de mi abuelo paterno.
Fumando en la cama pienso, y la memoria, que muchas veces nos remonta a un pasado de glorias, vuelve cuando uno está en esa plenitud que es la cama. A mi lado ella está leyendo en su computadora. Y la miro y no puedo comprender cómo lee tanto en una pantalla y nunca de un libro en papel. Cierra el computador y me dice: "hoy cuando estabas en el gimnasio me puse a revisar tus cosas y encontré dos fotos de tu abuelo de joven con la camiseta de Newell's". Y le digo: "no me gusta que me toques mis cosas, no lo hagas más". Y veo una lágrima que cae por su rostro, y la seco con mi mano. Acarició su cara, y la beso en los labios y le digo: "mi abuelo jugó en Newell's en los años 30, integró el equipo del 35 campeón de la Rosarina. Fue una de las mejores delanteras Leprosas. Después se fue a Racing y salió cuarto en un campeonato. Y terminó jugando en Argentino de Rosario en la década del 40. Era goleador, pero muy rebelde y no le gustaba que lo manden". Ella me mira con ternura y siento que su mano se apoya en mi hombro, y me dice: "¿qué es Newell's en tu vida?". Y le digo: "todo es Newell's en mi vida. Yo por Newell's he hecho cosas que no haría por la política". Y su mano me acaricia el antebrazo y apoya la cabeza sobre mi cuello y siento sus senos en mi piel, y la respiración de su alma me hace sentir bien. Y le digo: "yo a Newell's lo he visto salir campeón a los ocho años por primera vez. No cualquiera ve a su equipo a esa edad salir campeón". Y su cuerpo se refriega sobre el mío y sus manos tocan todas mis partes íntimas y siento el calor de la pasión despertar en mi cuerpo. Y hacemos el amor y abrazados llegamos juntos a un orgasmo que nos llena de felicidad. Y voy a la cocina y traigo dos vasos de leche helado y bebemos y nos besamos un rato y prendo un cigarrillo y le digo: "ese domingo de junio de 1974 que salimos campeones en Arroyito lo recuerdo
como si fuera hoy". Y su boca saborea la leche, y hace garganteo y traga y me dice que le cuente: "mi abuelo y mi viejo ese día no querían llevarme a la cancha, se rumoreaba que iba a haber quilombo. La Argentina estaba pesada, veníamos del 1 de mayo cuando Perón echa a los Montoneros de la Plaza. Y había muchos pibes montos en Newell's y la derecha peronista estaba con Central. El Tula era un facho, un leal al General y al sindicalismo de derecha. Y se la tenían jurada a los montos". Y ella se ríe y me dice: "pero si Central es muy peroncho y ustedes son pechos.... ¿de dónde sacas esa historia papi". Y le digo: "si no te molesta, nena, estudié Historia y creo que puedo elaborar en base a datos una historia de algo". Y me dice: "a mi no me gusta el fútbol, pero mi viejo es recanalla y dice que ustedes son cuatro locos". Y le doy muchos besos en el cuello, y le meto la mano por debajo de las nalgas y se las acaricio y saco la mano suavemente y me pongo serio y le digo: "no es así, ya habrá tiempo de contarte. Pero te decía que no querían llevarme y eran las nueve de la mañana y me agarró un ataque de nervios y empecé a patear las puertas de mi casa. Y mi viejo me agarra para encerrarme en la habitación y mi abuelo lo detiene y le dice: 'lo llevamos al pibe porque hoy salimos campeones'. Y nos vamos los tres en el Ramble negro de mi abuelo. Llegamos a la cancha de Central muy temprano. Estaciona mi abuelo a cuatro cuadras y vamos para el estadio. Era temprano pero ya había mucha gente. Mi abuelo consigue una entrada más para mi, ya tenían ellos entradas que la Comisión le dío a mi abuelo, pero faltaba la mía. Los de Central pasaban y cargaban a los de Newell's. Yo le digo a uno de Central 'puto te vamos a coger hoy' y se me viene de frente. Y mi abuelo pone el pecho y le hace frente y le dice 'rajá o te trituro' y el tipo se va" Y Jime está calentita apoyada a mi cuerpo y me besa el cuello y su mano izquierda está en mis testículos acariciándolos y me dice que siga contando: "bueno, se abren las puertas y entramos. Tuvimos que pasar por la tribuna de Central para ir a la nuestra. Esa fue una maniobra de la policía que nos escupía y nos insultaba y nos decía con las armas apuntando que si salíamos campeones nos mataban a todos. Nos quedamos contra el alambrado. Llegan unos muchachos y ponen una bandera Rojinegra de Montoneros. Eran veinte pibes militantes. Yo conocía a cuatro por mi tía. Estaba Pepe y le dice a mi abuelo que hoy si ganamos o empatamos nos matan". Y me dice Jime: "Y resumiendo amor que tengo sueño, no te extiendas como siempre". Y le digo: "bien. Empieza el partido, y estaba dura la mano. La policía apuntando a la hinchada de Newell's . Estaba repleta la tribuna Leprosa. La gente tenía miedo a la policía. Hace Central el primer gol, y se vinieron a gritarnos en la cara el gol. Hubo algunas peleas, pero la cana pegó palazos a los de Newell's . Hace el segundo Central y la cana se nos reía en la cara. Y apuntando con las armas obligaba a que la gente se vaya. Muchos empiezan a irse, pero la gran mayoría se queda. Capurro hace el gol, 2 a 1 y mi abuelo me abraza y me dice que se viene. Y la gente de Newell's empieza a alentar con alma y vida. Y cuando Zanabria hace el gol, fue todo un caos. Me caigo al suelo, y cuando me levanto lo veo a mi abuelo arriba del alambrado con la camisa arrancada y sangrando. Un balazo de goma le pego en el pecho. Y la hinchada de Central se nos venía encima, y mi viejo me agarra y me dice que me quede tranquilo. Un grupo de Central se mete al campo de juego y otro de Newell's también. Y empiezan los palazos, piedras, gente desmayada, mujeres de Newell's golpeadas, niños, lo que venga. Y una piedra me da en la cabeza y la sangre cubre mi rostro. Y mi viejo recibe un balazo de goma en una pierna. Y mi abuelo todo ensangrentado peleando con dos de Central. Y logramos salir de pedo porque la cana pegaba palazos en la cabeza a los de Newell's. Y al llegar a mi casa mi madre se pone a llorar porque estábamos los tres todos sucios y con sangre. Y mi abuelo feliz me dice con una sonrisa que quedó grabada en mi memoria: 'te lo dije pibe, hoy salíamos campeones. Ahora puedo morirme en paz' ". Y miro a Jime y la veo dormida, y pienso que ella como buena Centralista no comprende lo que es ser hincha de un club que los medios, la policía y la historia oficial discrimina y odia.
Fabián Ariel Gemelotti
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