sábado, 17 de marzo de 2018

Corregir

CORREGIR (POR: Fabián Ariel Gemelotti)

Me dice un amigo: "vos no sos muy estético en tu escritura, y no respetás normas académicas". Y le digo: "no es tan así, corrijo mucho, pero me gusta escribir llano, como se habla en la calle. La puntuación del habla de la calle no es la misma de la palabra impresa en papel". Y mi amigo me dice: "a veces cuando te leo veo cosas machistas y descalificadoras en tus libros. Me parece mal que digas 'gorda' o 'puto' o  'muerto de hambre'. Deberías decir 'mujer rellenita' y 'hombre distinto o diferente o género nuevo' o no sé, pero decir 'puto' es ofensivo Fabián. El pobre no es un muerto de hambre, es pobre". Y yo pienso que mi amigo nunca leyó mucho y cree que cuando uno dice puto está descalificando. Y le digo: "vos nunca leíste El Fior de Osvaldo Lamborguini, ahí se la pasa hablando del puto. Dice que la clase media está llena de putos, que los amanerarados son una risa. Y Osvaldo era puto". Mi amigo me dice: "bueno, tengo que dejarte, me espera mi mamá para llevarla al médico". Yo me quedo mirándola mientras se va, y pienso que mi amigo todavía no resolvió el edipo y pienso si es puto.
Y llega la noche y en la cama hablo con mi novia. Y ella me dice: "¿por qué lo mirás mal a mi amigo Luis?. Es un chico homosexual y me dijo que vos no lo saludas y que sos machista". Y le digo: "nena, yo lo trato bien pero no tengo obligación de ser su amigo y venerarlo por ser puto". Y Jime me dice: "no digas puto, Luis es diferente nada más pero igual a vos. Igual a todos". Y le digo: "en mi barrio a los chicos así le decíamos putos, y había uno que era muy malo. Era muy fuerte y un día me hizo frente y me pegó un puñete y yo se la devolví. Después la madre fue a quejarse que yo le pegué al hijo que era puto. Y se vinieron sus amigos a insultar a mi barra y quedamos como los malos de la película. Eso fue en 1984. Los muchachos de la Quinta Avenida se enteraron y vinieron a hacernos frente. Y en esa pelea me tajearon la espalda". Y le muestro la cicatriz de la navaja. Y ella me dice: "ya me contaste que en la Quinta Avenida había chicos diferentes y ya me hartaste con tus peleas juveniles. ¿Te creés muy macho contando esas cosas?". Y le digo: "para nada, te lo cuento a vos que te tengo confianza. Jime uno de mis mejores amigos era puto, y murió hace años. Era un capo peleando un mano a mano. Un día me defendió cuando Carlos, el jefe de la Quinta Avenida me vino a cagar a trompadas porque salía con su hermana. Mi amigo lo hizo de percha. Desde ese día fue mi ángel protector. Y se reía de los amanerados porque mi amigo era muy masculino pero puto". Y me dice Jime: "te lo dije no digas puto queda mal. Mi amigo Luis se va a ir a vivir con el novio y nos invitó a una fiesta. Van a ir sus amigos". Y le digo: "¿y qué voy a hacer yo rodeado de esa gente que no conozco?". Y me dice Jime: "son mis amigos y tenés que venir, si no me voy y te dejo". Y le digo: "Jime no discutamos por esa gente". Y Jime me dice: "no digas 'esa gente', queda mal. Tenés que decir "esos pibes". Mi anterior novio los quería y jugaba al tenis con mis amigos". Y yo le digo: "no me gusta el tenis, yo amo el fútbol y las artes marciales y a Rambo y a las películas de acción". Y me dice Jime: "tenés que llevarme a ver una romántica, esas de besos y tipos que sufren por una mujer. ¡Ustedes los hombres!!!". Y le digo: "¡pero si te llevé a ver Cincuenta sombras de Grey y me gustó mucho!". Y me dice Jime: "te gustó la mina, porque es parecida a tu ex. A mi me gustó el tipo, está muy bueno. Y me gustó el final cuando tienen un hijo. Yo quiero terminar así con vos, casarme, tener un hijo y vivir feliz hasta ser vieja". Y le digo: "¡pero tenés 22 años no podés pensar como una de cuarenta!!!. Tenés que disfrutar tu juventud Jime". Y me dice: "mi amigo diferente dice que vos sos egoísta y que te deje que no me vas a hacer feliz". Y le digo: "tu amigo es el egoísta porque se mete en nuestra relación, así son los putos". Y me dice Jime: "mirá mi amigo es muy buen chico y no le digas puto más o me enojo en serio". Y le digo: "bueno, ya es tarde y tengo sueño. Le doy un beso y me da vuelta el rostro y se pone de espaldas y le paso la mano por debajo de las piernas y me la retira. Y le quiero sacar la bombacha y me larga un insulto. Me doy vuelta en la cama y apago la luz y me duermo.
A la mañana en el bar me dice la moza: "me siento mal ayer discutí con mi novio" Y le pregunto: "¿por qué?".Y me dice: "porque quiere que vaya a una fiesta de un amigo de él que se va a vivir con otro amigo, son dos putos. Yo no quiero ir". Y le digo: "a mí me pasa lo mismo con mi novia". Y me dice: "tu novia es muy antipática, se cree importante, me trata como si fuera inferior a ella. Yo soy morocha y moza y soy igual a ella" Y le digo: "es presumida pero buena. Sos muy linda, tu piel me recuerda a alguien que amé mucho". Y me dice: "¿una morocha como yo?". Y le digo: "muy morocha, y de ojos negros y hermosa". Y me dice Carolina:"en mi barrio a una mina como la tuya la cagarían a bollos. Allá la gente es pobre pero honesta y recta". Y le digo: "algún día tendríamos que hacer un café y hablar de esas cosas". Y me dice: "mañana no trabajo y si me invitás una cerveza no hay drama, total no perdemos nada. Somos muy parecidos en gustos y que tu novia y mi novio vayan a la fiesta de los putos y nosotros salimos a pasarla bien". Y me voy rápido a mi trabajo. Al llegar a mi trabajo me para un amigo y me dice: "¿qué pensás de los homosexuales?". Lo miro fijamente y sigo de largo. Y me sumerjo en mi trabajo.
A la tarde me encuentro con unos amigos que lo único que piensan es en la política. Me aburren mucho, son muy pesados todo el día hablando de Macri y de inflación. Son las seis y media y los dejo sin haber escuchado nada de lo que decían
A las siete de la tarde estoy tomando un café en un bar y el mozo, un rubio alto y muy masculino, se me arrima y me dice: "hola muchacho, ¿cómo anda?". Y me lo dice con vos suave y afeminada. Y tomo el café y cuando le pago me dice: "hoy no viniste con tu novia, cuando quieras invítame una cerveza lindo". Y me lo quedo mirando y me voy rápido.
A la noche llego a mi casa. Mi perro me salta y me festeja. Y mi novia se me arrima y me dice: "anoche no me hiciste el amor". Y le digo: " vos no querías y no me gusta forzar el sexo". Y me dice: "estoy enojada con vos todavía, pero también estoy enojada con tu perro que caga en la cocina". Y le digo: "lo hubieses llevado al patio". Y me dice: "no me gustan los animales, así que vas a tener que decidirte entre tu perro o yo". Y le digo: "no lo dudaría nunca, mi perro se queda". Y me dice: "tu perro es muy sucio y se tira gases". Y le digo: "es viejo, y lo amo. Y basta ya de peleas que estoy cansado y quiero tranquilidad". Y me dice: "hoy me llamó mi amigo Luis y me dijo que vos estabas hoy a la mañana coqueteando con esa negrita del bar. ¿Te la querés coger a esa negra de mierda?". Y le digo: "para nada, y no discrimines Jime. Es una laburante la chica. No se discrimina por el color de la piel". Y me dice: "yo soy blanquita y rubia y mucho más linda que esa negrita. Y bien que te hago gozar cuando te la chupo". Y la agarro fuerte y le arranco el vestidito y la bombacha y le meto los dedos en la vagina y la empujo con los dedos adentro contra la pared. Y me arrodillo y le meto la lengua en la vagina. Y se siente un ruido fuerte y es mi perro que se echa un cago y unos gases. Y siento la mano de ella que me golpea la espalda y me dice: "chupala puto, me gusta como me la chupás puto"
Fabián Ariel Gemelotti

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