domingo, 11 de marzo de 2018

Nacional y popular (5)

NACIONAL Y POPULAR (5) (POR: Fabián Ariel Gemelotti)

(NATALY)

DEDICADO: a Ayelen

Caminando un sábado de tarde por la ciudad encuentro a una amiga, una forma de decir amiga, porque no creo que pueda haber amistad entre un hombre y una mujer; pero a Nataly la quiero mucho y creo que ella me aprecia bastante y nos llevamos bien hablando cuando nos encontramos. Nataly es muy Peronista, y muy feminista y es una crítica aguda de mis escritos. Es una mujer de cuarenta años, de estatura mediana, cuerpo formado morrudo pero muy bello, de piel oscura y ojos negros muy lindos. Su rostro es muy raro, como salido de un filme de ciencia ficción y los hombres la miran mucho. Nos sentamos en un banco de una plaza y Nataly me dice: "estoy un poco triste". Y le digo qué le ocurre y me dice: "mi novio se está acostando con otra, ya me he dado cuenta". Y le digo cómo pudo darse cuenta: "cuando cogemos no me acaba como antes, tarda mucho y larga poca leche. Y se echa uno y no puede pararla para el segundo polvo. Y cuando a un tipo le pasa eso es que se coge a otra y el suministro de leche se reduce para la oficial". Nataly me habla con un lenguaje simple como si le hablaría a un hermano, y estoy acostumbrado a escucharla en ese tono. Y me dice: "¿vos todavía con esa pendeja?, mirá que cuando no se te pare más se va a buscar otro tipo, uno de su edad. ¡Ya no estás para pendejas!. Yo hace un año me encantaba con un pendejo de 23 años y un día se cansó y se buscó una de 30 y me dejó. Sufrí mucho, porque fueron mis mejores encamadas de mi vida. Me echaba tres al hilo y no se cansaba". Y le ofrezco un cigarrillo, lo agarra y le doy fuego y me prendo uno yo también y aspiro el pucho y largo el humo para el frente y le digo: "yo a los veinte años me acostaba con una tipa casada de cuarenta, era la esposa de un compañero de trabajo. Mi compañero era un guacho pistola y me maltrataba en mi laburo, era un alcahuete de mi jefe. Su esposa estaba muy buena, y un día se dio y dos veces a la semana íbamos a un telo de la ruta y la mataba. Después apareció Judith en mi vida, cuatro años más grande que yo y la dejé. Mi compañero sigue siendo un guacho pistola, ahora ya es viejo y está jubilado y cuando me ve me sigue hostigando con bromas pesadas. ¡Si supiera que me cogía a su esposa!". Y me dice Nataly: "a Perón le gustaban las pendejas, siempre con mujeres jóvenes: la amante italiana, Evita, Isabelita, y esa pendejita que se cogía en el 54 en la Casa Rosada. El viejo era muy mujeriego. Todos los de su entorno cogían mucho". Y le digo: "sí el Peronismo siempre fue un campo importante para tener sexo. Cuando iba a la facultad  la JP era un prostíbulo . Las minas eran muy putas. En tercer año de Historia empecé a ser ayudante de cátedra de Latín y la profesora titular me insinuó un día que quería coger conmigo. Y me convertí en su amante. Yo tenía mi novia oficial, pero dos o tres veces por semana me encamaba con la titular. Tenía 45 años y yo 22 años y la vieja era la esposa de un viejo impotente. Gracias a ella pude agarrar una titularidad al recibirme. Tenía palanca la tipa". Y Nataly me dice: "yo a los quince años me acosté con un amigo de mi padre. Fue algo traumático en mi vida. El tipo me maltrataba pero yo estaba enamorada de él. Y mi viejo se enteró un día, no sé cómo, y lo cagó a trompadas y nunca más lo vi". Prendo otro cigarrillo y le ofrezco uno a Nataly y miro a mi alrededor y veo a dos adolescente chuponeado contra la pared. El chico tiene a la chica  contra su cuerpo y se frotan. Pienso que los dos deben estar mojados y así expresan sus deseos carnales. Y Nataly me dice: "es muy raro el sexo, cuando uno es joven desea a gente mayor y cuando se viene viejo quiere a gente joven para la cama. ¿Qué pensás vos?". Y le digo: "pienso que es así querida Nataly, debe ser que los placeres carnales son muy fuertes a cualquier edad. No todos piensan en el sexo. Pero nosotros somos muy carnales y nos gusta vivir en placeres constantes.". Y pone su mano sobre mi pierna y me da un beso en la cara y me mira sonriendo y me dice: "Néstor era mujeriego, se cogió a muchas minas. Eso escuché. Pero Kristina también tuvo lo suyo. La política y el sexo van de la mano". Y le digo: "es así, pero también hay mucha gente espiritual que es muy fiel y cree en el amor eterno". Y me pregunta Nataly si creo en un solo amor y en la eternidad romántica. Y le digo: "yo me he enamorado muchas veces en diferentes etapas de mi vida. Y te podría enumerar mis grandes amores, que fueron muchos. Ahora estoy muy enamorado de Jime, y la quiero mucho. No podría engañarla con nadie, aunque venga la mujer más bella del mundo. Pero sé que con el tiempo el hechizo del amor se rompe y otra mujer me enamorará y ya Jimena pasará a un recuerdo del pasado". Y Nataly me dice: "hace diez años que te conozco, de esa marcha en Plaza de Mayo. Vos estabas con un grupo de kirchneristas aplaudiendo a Kristina y yo con unas chicas feministas y te acercaste a mí y me hablaste. ¿Querías cogerme?". Y le digo: "y sí ne gustaste y me acerqué para seducirte pero no se dio y quedó una especie de amistad. Tu inteligencia me abrumó y te respeto mucho. Sos una mina bárbara y la única mujer con la cual puedo hablar librenente. Soy un poco machista, pero con vos me siento libre". Y Nataly me dice: "si nos echamos un polvo algún día no va a ser lo mismo nuestra relación de ahí en más. O a lo mejor sería un polvo de amigos . Jaja". Su risa es muy bonita, y se le marcan surcos en los ojos y la mejilla. Su piel morena es muy atractiva. Sus senos son grandes y pasa un chico joven y la mira con deseos carnales. Y le digo: "mirá ese muchacho debe pensar que somos novios y pensará en echarte un polvo. Yo de pendejo cuando veía a una pareja de gente adulta pensaba si el tipo se la cogía bien a la mina. Y al llegar a mi casa me masturbaba pensando en esa mujer. Era la imaginación y la fantasía de toda persona joven". Y Nataly me dice: "tu novia es rejoven para vos, parece una nena. ¿La estás preparando para cuando sea jovata?. Te veo más flaco, te debe estar matando la pendeja". Y le digo: "cuando la conocí me enamoró su juventud y su inocencia. Y sentí el deseo en el cuerpo de cogerla. Fue todo muy rápido. Fuimos a mi casa y estuvimos seis horas haciendo el amor. Era muy inexperta y ahora es una salvaje en la cama". Se acercan dos muchachos a donde estamos sentados, son amigos de Nataly. Van de la mano y le dan un beso a Nataly y me los presenta y me dan un beso a mí. Y siguen caminando. Y yo le digo a Nataly: "¡son reputos esos pibes!". Y Nataly se ríe y me dice: "esos pibes son alumnos míos y lo querían echar de la escuela y armaron una marcha por sus derechos. Son buenos pibes. Vos sos kirchnerista me extraña que digas eso de dos hombres que se aman" . Y yo le digo: "me sale de adentro, debe ser mi educación en colegios católicos y mi familia conservadora. No me gustan los homosexuales, pero con Kristina aprendí a comprenderlos y me alegré con el matrimonio igualitario. Es un logro exclusivo del kirchnerismo". Y Nataly me dice que se le hace tarde y debe irse. Me da un beso en la mejilla y se levanta del banco y me levanto yo también y emprendo mi camino para el lado opuesto a el de ella. Hago unos pasos ligeros y siento la voz de Nataly que me pide que me pare. Y me paro y  doy vuelta la cabeza y siento la voz sensual de Nataly que me dice fuerte: "queda pendiente algún día un polvo entre nosotros, para profundizar nuestra amistad"
Fabián Ariel Gemelotti

No hay comentarios.:

Publicar un comentario