domingo, 25 de octubre de 2020

El capitalismo cotidiano

El capitalismo cotidiano

(f.a.g.)

Es difícil hablar en estos tiempos históricos. Escribir mucho más difícil, porque escribir es dejar la palabra impresa. ¿El Gobierno es culpable de la pobreza? En parte sí y en mayor parte no. La inflación y la disparada del dólar es un proceso histórico que parte en 2008, con el tema Retenciones. Hay que retroceder a esos tiempos para ver el presente. El tema Retenciones condicionó la historia actual. Al ganar la oligarquía sojera la Guerra por Retenciones puso los parámetros económicos e históricos para el 2015/2017/2018/2020, los años que determinan todo este presente de octubre 2020.
El capitalismo no tiene cuota de humanidad, porque el capitalismo son los mercados. Y la variante de ajuste son los asalariados. Creo que mucha gente no entiende lo que es ser asalariado. Tampoco entiende lo que fue la esclavitud. Tampoco entiende lo que es el capitalismo. Esa gente que no entiende nada de nada cree que el Socialismo es la solución. En definitiva el Socislismo es un capitalismo de Estado, con asalariados y explotación al igual que el capitalismo. Pero cambian los roles, o mejor dicho, los roles no pueden cambiar en una economía de mercado. El Peronismo en los años 40 distribuye, y forma un sindicalismo verticalista. El Peronismo es jerárquico y pone una pared de protección a los mercados. Crea las condiciones económicas de distribución, pero todo dentro del capitalismo pero con un Socialismo de Estado. ¿Me explico? El Peronismo es patronal, lo digo así a secas. El Socialismo también es opresor. Todos los sistemas políticos son opresores y el asalariado es un objeto para los Estados.
Durante los cuatro años de macrismo no hubo oposición en Argentina. Macri gobernó sin obstáculos y por eso pudo conciliar con el FMI un préstamo millonario, porque la clase trabajadora estaba dormida. La CGT y la CTA, cuidando sus lugares de Poder, no hicieron fuerza opositora. El país se fue cayendo a pedazos, el salario fue perdiendo estabilidad y los precios fueron aumentando día a día, condicionados por los mercados.
En 2020 la pandemia condiciona a los mercados. El virus le viene como anillo al dedo a los acumuladores, fortalece los mercados y crea las condiciones del futuro del capitalismo. El virus acelera el proceso inflacionario, crea las condiciones del desempleo masivo y elimina a los débiles (enfermos, viejos, pobres; la basura del capitalismo) y crea las condiciones de un capitalismo renovado para sancionar nuevas leyes laborales. Una nueva legislación laboral se está estudiando: baja de salarios, aumento de horas de trabajo, reducción de vacaciones, y flexibilización laboral por enfermedad. El virus es lo mejor que le pudo pasar al capitalismo, agotado necesitaba un virus como el coronavirus para que se dispare la manipulación policial/estatal. El virus es real, existe. También es real la manipulación de los Estados que dejan librados a su suerte a las personas. Van a morir mucha más gente y el capitalismo necesita que muera gente.
¿Alberto es inocente? Alberto es un líder verticalista dentro de un partido verticalista y capitalista. No es ni malo, ni bueno, ni tampoco es culpable ni tampoco es inocente. Responde a los intereses de los mercados. Macri en 2019 no le servía más al capitalismo, estaba agotada su gestión como empleado de los mercados. Alberto era el anillo adecuado. Y se apela a la sinfonía del sentimiento para ganar las elecciones presidenciales.
A veces pienso que la gente no entiende nada de nada, por falta de lectura y por ser servil como trabajadores a los intereses patronales. A veces hablo con amigos y veo que son serviles, sumisos y noto la falta de conocimiento histórico. Falta de lectura, falta de análisis crítico. Y mucho fanatismo. Eso es lo peor, porque el fanatismo nubla la vista y la visión histórica.
No hay mucha diferencia entre un esclavo y el asalariado. Prácticamente son lo mismo. Lo que ocurre que en una oficina o en una fábrica los capataces no pueden aplicar el látigo o la tortura como a un esclavo. El capitalismo tiene su legislación laboral de contención. Se imaginan a un jefe de una fábrica pegando con el látigo. No se puede. A ve es creo que escribir no sirve para nada porque nadie entiende nada. Pero por eso escribo, escribo para mí. Un amigo escritor en un periódico de la ciudad me dice siempre: "escribir es una forma de ordenar el pensamiento. Pero no tengas la ilusión que te van a entender, nadie entiende nada".
Bueno, apago el celular y me desconecto todo el día. Estoy leyendo una crónica de Rosario. Un libro que le compre a Waldo, un muy buen libro. Muy conservador el autor, pero me emociona el libro. Al fin y al cabo las emociones son el condimento del capitalismo y del Socialismo y del Peronismo. Todo es una sinfonía de sentimientos.
No creo en los sentimientos, aclaro.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 25 de octubre de 2020)

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