Dios el Supremo
(f.a g.)
Nunca me gustaron los escritores que usan un lenguaje "difícil" para explicar algo. Es una forma de confundir y de subestimar al lector. No se debe escribir en "difícil", no sirve. La escritura debe ser fácil, salir como cuando se abre una canilla y el agua sale en forma abundante. Debe ser por eso que no me gustan Sartre ni Cortázar ni tampoco leo literatura de escritores de Rosario. El escritor Rosarino es muy rebuscado, generalmente salido de Humanidades y de ahí hace su construcción literaria. No me interesa eso. Pero no voy a hablar de la literatura rosarina, algo que no existe. Este ensayo es sobre otra cosa.
Dios el Supremo y La Santísima Virgen María ahí en la iglesia y los fieles rezando y Dios se manifiesta en las sombras que pueblan la obscuridad de la iglesia. Siempre me pregunté esa locura de rezar a Dios, de arrodillarse y pedirle al Supremo. ¿Qué es el Supremo? Mi educación es católica, Peronista y nacionalista. Yo soy ateo, nihilista y no soy nacionalista. Aclaro. A veces me sale el Peroncho hereditario, debe ser mi gran amor a mis abuelos. Pero no tengo "fe" en las instituciones, no creo en el Absoluto. No creo en nada. No creo en la verdad. ¿Pero por qué uso la palabra "creo"? La uso porque mi educación es católica y las palabras son como los afectos y se terminan pegando al lenguaje cotidiano. ¿Por qué usamos en nuestro vocabulario "creo", "Dios", "verdad", "infinito", "amor"? ¿Por qué las palabras construyen un pensamiento cuando las palabras son una herencia de nuestra educación "burguesa"? Hay escritores que escriben para confundir y usan palabras con un doble sentido. ¿Qué es la "verdad" y por qué queremos siempre tener "la verdad"? Es como que deseamos poseer la "verdad" para liquidar al que está en el "error"? La búsqueda de la "verdad" es algo muy medieval, muy del Absoluto de la Iglesia. Suena muy a Inquisición. ¿Dónde está Dios que nunca me lo presentaron?
¿Dios crea al hombre o el hombre a Dios? Dios es el Absoluto, el Supremo que no puede crear nada porque Dios fue creado por el Hombre. ¿Puede crear algo lo que no existe y solamente existe como un Absoluto? Nada, todo lo que Dios dice "mandar hacer" es la gran ficción del Hombre. El Hombre crea a Dios y hace de Dios un Absoluto. Dios pasa a ser el Universo. Y el hombre un puntito ahí en un rincón del Absoluto. En nombre de Dios se manda "obedecer" y cumplir los rituales para comunicarse con el Absoluto. Entonces rezar es el ritual de la "obediencia" a la ficción del Absoluto. Quien se arrodilla en una iglesia y pide por Dios está obedeciendo al Estado, a la Iglesia y a la ficción de creación de lo Universal. ¿Me explico?
No soy obediente, no me gusta la obediencia. Cuando era chico y me portaba "mal" en la escuela el Padre de la Iglesia te encerraba en el templo a orar. Yo me llevaba siempre un libro en el bolsillo y leía ciencia ficción ahí abajo de la cruz. Estaba solo en las tinieblas y nadie veía lo que estaba haciendo. Un día el cura Pablo me ve con un libro y me dice qué estoy leyendo. Le muestro el libro que tenía la tapa de una Biblia pero adentro era un texto de ciencia ficción berreta con ilustraciones de platos voladores. El cura al ver la tapa me dice sonriendo: "muy bien, siempre hay que leer la Biblia". La verdad que he leído la Biblia muchísimo. Me gusta la Teología. Sé mucho de religión. El absoluto es la obediencia. El cura y el Colegio quería "alumnos obedientes" a "Dios". Yo no soy obediente pero esa trampa de la tapa me hizo obediente. ¿Somos obedientes? Todos somos obedientes a Dios, porque Dios es parte de nuestra educación religiosa. El Absoluto, la búsqueda de la "verdad" y ser obediente al mandato de lo Sagrado está en nosotros por más que tratemos de no ser obedientes.
Es el canon del conocimiento lo que determina el pensamiento. ¿Por qué Cervantes y no Juan Nadie? Cervantes es el canon y Juan Nadie quedó en el olvido. ¿Quién determina que un texto es bueno o malo? Lo determina el canon. Si leemos La Capital de Rosario, un diario mediocre, estamos en la formación del lenguaje, de lo cotidiano. La Capital escribe y escribió la historia de Rosario. ¿Qué es la Historia? No lo sé. ¿Qué es la literatura? Esto es literatura, lo que estoy escribiendo hoy domingo 04 de octubre a las dos de la tarde. Estoy haciendo literatura pese a que para muchos no lo sea. Soy individualista y escribo lo que quiero. No tengo que responder a editores ni me interesa la corrección política.
¿Hay algo más importante que la literatura? Sí, coger. Por eso hay que coger mucho para poder escribir mucho y tener muchas mujeres calma el apetito literario. Coger es como leer, cada mujer y cada libro tienen su virtud.
Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 04 de octubre de 2020, dos y veinte de la tarde)
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