sábado, 14 de marzo de 2020

Mundo loco

Este mundo loco, paranoico y sometido (ensayo)

(f.a.g.)

Matheson en Soy leyenda le hace decir al personaje: "el problema del virus es la locura que hay en el mundo. Todo se descontroló en cuatro días. Lo que empezó como un juego terminó con la humanidad". Neville, ese personaje genial creado por el más grande de la literatura de ciencia ficción, reflexiona a lo largo de la novela sobre la locura de la población. Está solo en el mundo, la pandemia ha convertido a la humanidad en vampiros. Solo en su casa tratando de sobrevivir. El libro es de 1954, y en un reportaje dijo Oesterheld que es la obra más grandiosa de la historia. El Eternauta tiene mucho de Soy leyenda. En los cincuenta la ciencia ficción trató de narrar la locura generalizada. La novela es más eficaz que un ensayo, porque ahí el autor puede decir todo y decirlo con entretenimiento. El Eternauta habla de una nevada y de extraterrestres y de un poder invisible que domina todo. Soy leyenda habla del "diferente" (los vampiros y Neville) y de la soledad. Si soy leyenda es un reflejo del capitalismo de los cincuenta, El Eternauta es un reflejo de lo que vendrá en Argentina en los setenta. Dos obras que hablan de pandemia. Dos obras que se anticipan al presente.
El mundo está loco, cada día peor. Vamos camino a algo nuevo, algo nunca visto antes en la historia. El Poder de los medios ya a capturado las mentes de todo el mundo. Los medios son los dueños de tu conciencia y de tu vida. El mundo ha sido infectado por el virus del achatamiento social. ¿Se extermina la humanidad? Lo que se exterminó es la conciencia de clase. Neville en Soy leyenda dice al final de la novela: "quizás estaba equivocado en mi terquedad, y ha nacido una nueva humanidad"(los vampiros son la nueva humanidad). Oesterheld en el final de El Eternauta dos le hace decir a Juan Salvo: "esto es una guerra universal". El mundo a partir de hace un par de años camina a un mundo nuevo, un mundo donde los poderosos someten con los medios y las redes sociales. Estamos cada día más estúpidos y vulnerables. Estamos al borde de un caos, de la psicosis colectiva y de la discriminación social aceptada por todos.
En Un mundo feliz los pobres son recluidos en reservas para recreación de la vista de la clase media, que visita esas reservas para ver como en un museo la pobreza. Soy leyenda, El Eternauta y Un mundo feliz cada día más presentes en la vida cotidiana. Pero 1984 es el presente 2020. El Gran Hermano ya está entre nosotros, ya estamos vigilados eternamente por las redes y todos los medios masivos al servicio de la acumulación capitalista.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 14 de marzo de 2020, cinco y cuarenta de la tarde)

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