domingo, 22 de abril de 2018

ESCRIBIR con la frente en alto

Hace años que no encuentro a alguien que ame tanto la Literatura norteamericana como yo la amo. Generalmente la gente confunde los nombres o no los conoce. El otro día le pregunto a una chica de 21 años si había leído La conjura de los necios. Y me dice: "ni idea qué es".  Y lo vuelvo a intentar y le pregunto por Salinger: " no lo sé". Y le pregunto por Mak Tawguin y tampoco lo conocía. Y me dice: "son cosas antiguas". Y le pregunto por algún libro de robos o película de robo. Y me dice: "la casa de papel". Yo no entendía nada. No miro series por televisión ni internet. Me aburren las series modernas. Y me quedé escuchándola atentamente. Y me gustó lo bien que narraba una historia. Y me dije para mis adentros: "esta chica tiene que escribir. Narra muy bien".  Y se lo dije y me dijo. "Debo conseguir trabajo antes que escribir. Me siento muy mal sin laburo". Y me puse a pensar mientras ella me hablaba y el cigarrillo se consumía lentamente en el cenicero: " es la hegemonía mierda. Están matando a los jóvenes y condenándolos a la frustración.".

Para escribir hay que ser muy individualista (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La Literatura no es periodismo ni es política. Es otra cosa. Salinger solía decir: "un novelista debe ser un hijo de puta, no tener moral ni ética ni importarle el prójimo". Salinger escribía como los dioses. Bukowski decía sobre los escritores: "cuando termino de coger quiero salir corriendo a agarrar la máquina de escribir para escribir sobre el polvo que me eché". Bukowski es un minimalista puro, el que lleva al realismo sucio a la cúspide literaria. Chase, el gran escritor británico de la novela negra, decía: "me siento en un café en Londres y observo a la gente y trato de escuchar lo que hablan. Y a la noche lo uso para mis novelas". Chase era un monstruo del policial. Nunca fue superado.
Una vez en una entrevista le preguntan a Borges por qué escribe y el viejo contesta: "escribo porque me gusta leer". Es la respuesta más genial que un escritor puede darle a un periodista. Se escribe porque se lee. Quienes no leen no pueden escribir un texto literario. Lamborguini decía: "mi Literatura es una gran mierda, pero más mierda son los que critican mis libros. Todos putos del orto". Lamborguini era un asesino escribiendo. Su Niño proletario llega al asco, y es tan retorcido que produce placer leerlo. Es un cuento objeto de culto para los que amamos la escritura retorcida.  Una vez le dicen a Sarmiento que escribe muy mal y éste le dice: "pero me cojo a tu esposa. Eso lo hago mejor que vos". Esto está en la biografía de Sarmiento escrita por Salvador de la Parra, escritor ecuatoriano que escribió quizás la mejor biografía sobre Sarmiento.
Cuando Celine pública De un castillo a otro, a mi entender superior a Viaje al fin de la noche,  los críticos literarios salen a decir que era una mezcla sin sentido y sin puntuación. Y Celine les dice a los críticos: "yo escribo para mí no para pelotudos que escriben en las secciones literarias de los periódicos". Celine era un genio. Mal leído por la crítica y el público.
Hace unos años en una entrevista le preguntan a Carver: "¿usted es muy mujeriego?". Y Carver responde: "hay que preguntarle a las mujeres de mis lectores". Y el periodista le dice: "esa no es una respuesta de un escritor ". Y Carver responde: "y su mujer es una puta". Dicen que se agarraron a trompadas y desde ese día ese crítico lo destrozó a Carver.
La Literatura es un viaje a las entrañas del que escribe. El que escribe no escribe para agradar al lector, escribe porque necesita sacarse de adentro toda la mierda acumulada de la vida cotidiana. Pero eso no quiere decir que de esa mierda haga un texto complaciente para los aplausos. Ni que todo el mundo pueda escribir un texto literario. Nunca fue así.
El autor de Lolita tuvo muchos inconvenientes a la hora de publicar su novela. Las grandes editoriales no querían publicarla porque decían que era pornográfica. Debe recurrir a un editor pornográfico. Y en una editorial de novelas pornos sale su novela por primera vez.  No se vende. Es un fracaso. Años después llega a las manos de un editor famoso y pública la obra. Y la crítica la consagra.
Toole se suicida a los 31 años porque nadie quería publicar su novela. Cuarenta editores la rechazan. Quince años después La conjura de los necios es publicada. La crítica la consagra. La gran novela norteamericana hubiese muerto en un cajón si un editor famoso no la hubiese consagrado.
Le preguntan un día a Miller: ¿Su trópico de cáncer es muy degenerado?  Y Miller dice: "yo soy el degenerado, no mi novela".
El padre de Kafka obliga al hijo a ser abogado. Pero Kafka quería escribir. Y escribe. Se enferma y muere. Sus libros no fueron quemados como él quería y así llega a la fama sin saber en vida que sus libros serían objeto de culto literario.
Julio Verne era muy solitario. Y no quería que lo molesten cuando estaba escribiendo. Tenía una habitación amplia que nadie podía entrar. Un día la sirvienta entra a limpiar y Verne le tira con un tintero y le pega en la frente. La sirvienta le dice: "perdón por entrar". Y Verne le dice: "la próxima vez le tiro con un cuchillo".
Salgari nunca salió de su pueblo natal. Leía mucho . Y escribió sobre piratas y barcos y selvas y romance. Hasta escribió una novela sobre los tesoros escondidos de La Guerra del Paraguay. En la portada de la primera edición italiana hay un piel roja. Los pieles rojas son de Estados Unidos. Al editor eso no le interesaba. Y a Salgari tampoco. La novela de aventuras no tiene que ser prolija ni exacta en sus datos. Es aventuras. Es diversión. Es alta Literatura para el deleite del lector.
La Ciencia Ficción no es tomada en serio por la crítica hasta los años 60. Era considerada un género para las clases populares. Recién en los sesenta se empieza a leer de otra forma. De ser un género barato pasa a ser un género de los intelectuales.
Ayer me dice un amigo enojado porque no quise ir a comer con él: "a vos te importa más una mujer o un libro que un amigo" . Y le digo: "por supuesto, una mujer me da sexo y necesito el sexo para vivir. Y un libro me da el placer de la soledad, y necesito soledad para vivir". Y me dice mi amigo: "sos un hijo de puta, te vas a quedar solo en la vida". Y se fue enojado. Y yo me subí a un taxi pensando en el polvo que me iba a echar con una pendeja que puedo verla solamente los viernes de tarde. Los viernes su novio cursa en la facultad.

Fabián Ariel Gemelotti

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