jueves, 26 de abril de 2018

El corpiño

Historia del corpiño

(f.a.g.)

En la Antigüedad las mujeres no usaban corpiño. Las tetas no necesitaban sostén. Estaban sueltas abajo de la ropa, caídas o firmes. El hombre tampoco usaba calzoncillos y se chorreaba las piernas con orín o caca. Era natural el olor a caca en las ciudades antiguas. Cuentan que en Roma el sexo callejero estaba permitido, lo que se dice "un rapidito" y como no había corpiños ni calzoncillos era todo más rápido. Después los romanos andaban por las calles con los pelos de las piernas pegoteados. El corpiño surge en la Edad Media, cuando la Iglesia ve a la teta como algo pecaminoso. En la Corte del rey las cortesanas empiezan a usar sostén, pero las campesinas siguen con las tetas sin corpiño. Y el poder del Rey impone el corpiño en las campesinas. Y quienes no lo usan son quemadas por "brujas". El Rey mandaba a "probadores de tetas", eran emisarios reales que verificaban si la teta tenía sosten. Mujer con teta suelta iba a parar a la hoguera o a las habitaciones de los cortesanos o a las habitaciones papales.
El industrialismo en el siglo 19 impone una moral que oprime para sostenerse en el poder. La teta es oprimida por el corpiño bien ajustado como símbolo de la opresión hacia la mujer. En la Inglaterra victoriana una teta tenía que estar bien oprimida con ropa bien ajustada.
La bikini en los 60 libera a la teta. Rubias o morochas saliendo de la pileta con media teta afuera y media encerrada en el trapo. La teta siempre fue un símbolo de libertad, teta chica, teta grande o teta mediana.
La historia de la teta es una historia muy jugosa.
Dicen que Leonardo da Vinci se obsesionó con las tetas de la Gioconda. Después de terminar su cuadro, le dijo risueño: "tus tetas son muy grandes y tus dientes manchados me gustan" Dicen que la mujer se puso a llorar y casi le parte el cuadro por la cabeza a Leonardo y lo destroza. La historia sería otra, no tendríamos Gioconda y nadie podría hablar de esa risa de Gioconda. Algunos dicen que la Gioconda no usaba corpiño.

Fabián Ariel Gemelotti
(20/04/2020)

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