El Joker y la locura
(Segundo comentario)
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
"El Poder, nada más que el Poder"(Foucault)
El filme el Joker (o el Guasón en español) tiene dos lecturas, una política y social y otra psicológica; pero las dos lecturas conjugan en una sola: la locura y la sociedad capitalista. Los "locos" siempre fueron recluidos, en manicomios o en sus domicilios. La locura siempre fue vista como un peligro social, así a los "locos" se los llamó siempre "individuos peligrosos" para la sociedad. En la Antigüedad "el loco" estaba suelto, era un vagabundo o un sirviente a tiempo completo. Homero habla de "locos" en la Odisea. Platón también habla de "raros"; porque el loco en el mundo antiguo no tenía una definición conceptual, era simplemente "un distinto". Así Jesús para los psicólogos conductistas del siglo 19 hubiese sido un loco y para el Psicoanálisis un psicótico que predicaba en los caminos. Los Evangelios hablan de locura (las traducciones medievales) y se lo etiqueta a Jesus de "loco". O sea, el "loco" no encaja en nada, es un resorte roto y no puede mover a la sociedad a la cordura. El capitalismo, a diferencia del mundo antiguo o medieval, se sustenta sobre la cordura. El neurótico es el "sujeto" del capitalismo. La moral burguesa dice qué está bien y qué está mal. Lo que se sale de esa moral pasa a la "locura", porque el capitalismo no puede permitir que el "distinto" transgreda el orden jurídico. La Ley nace como control social y el Derecho ejecuta la norma hecha Ley, quienes transgredan el mandato jurídico será sancionado por la Justicia, o sea por la súper estructura que normaliza el orden en que debe vivir la sociedad.
Bueno, el Joker tiene una lectura psicológica muy buena. El personaje vive con su madre, hijo de madre soltera absorbente. El joker tiene una patología muy particular: brotes de risa constantes, que serían la forma del brote psicótico. Sale de una institución psiquiátrica y vuelve a su casa. Su madre vive mirando la TV, y se posesiona con un programa de entretenimiento, donde un entrevistador (Rober de Niro) se burla de la gente pobre que va al programa a exponer sus cosas. Y también la madre es admiradora de un político mediático populista de derecha, que habla de "terminar con la violencia callejera". Ese político es un millonario y es el padre del futuro Batman. En esto vemos dos cosas interesantes: los pobres alienados por los medios y los políticos de derecha hablando de violencia de los pobres hacia la "normalidad". La madre dice: "si lo dice la televisión debe ser verdad", lo dice cuando son asesinados tres muchachos ricos y la TV habla de las virtudes de los "ricos". Otra cosa interesante es la parte del asesinato de los tres muchachos ricos por el Joker (que todavía no es Joker, está en proceso de transformarse en "villano"): los tres muchachos agreden al Joker en un vagón de tren y el futuro Joker los mata. Se ve en los rostros de los jóvenes esa picardía perversa de los chicos ricos y esa forma de bulling que los ricos ejercen sobre los pobres en la vida cotidiana. Después la TV y los diarios se despachan hablando de las virtudes de los ejecutivos y ricos y de la inseguridad callejera. La manipulación mediática está presente en el filme: los medios responden al "orden" y a los sectores de "poder". El Poder son los medios masivos. Los medios conceptualizan sobre pobreza y marginación. El futuro Joker es un ser de las clases bajas de Ciudad Gótica, y vive del trabajo precario de animar fiestas infantiles, donde convive con otros trabajadores precarizados, un enano y otros trabajadores soberbios y pobres como él. La pobreza lo rodea y lo encierra y no lo deja avanzar para desarrollar su talento de cómico. El desea ser un cómico famoso, un mediático que salga por la TV. Hay otra parte muy interesante también. Una asistente social trata de "normalizar" al ex paciente del psiquiátrico, pero el Joker sabe que ella no lo escucha y no le interesan sus problemas. La asistente le dice: "a nadie le interesa tu vida, porque cada uno debe procurarse su salvación". La asistente, que es el estado, cumple su función burocrática y sabe que el Joker está condenado a una miseria de por vida, a una miseria espiritual y social, porque el poder gobierna para los ricos no para los pobres, y menos para los "diferentes y locos". La locura acá es vista como algo sin solución y donde las patologías individuales se potencian con la pobreza. Después hay escenas de brotes psicóticos y mucha violencia hacia la madre, amigos y el tejido social. Pero no los voy a contar, porque deben ver el filme.
Cuando Freud escribe sobre psicosis y perversión, lo escribe desde su impronta de clase: Freud es un burgués y escribe para la burguesía. Sus casos clínicos son mujeres burguesas y hombres burgueses. Si bien Freud parte de las tradiciones de la medicina positiva para terminar en sus propias teorías de análisis, Freud nunca puede escapar a su pertenencia de clase. Esa pertenencia le da la forma conceptual de su discurso y el Psicoanálisis se transforma también en parte del discurso del poder. Después vendrán otras lecturas, un acercamiento del psicoanálisis a los casos clínicos de las clases populares y una lectura más materialista del lenguaje del análisis clínico. Con Freud se rompe el concepto del loco de manicomio, pero la locura no escapa al concepto del "pobre y las patologías de locura". En definitiva, el filme plantea una crítica a las estructuras de poder Norteamérica: estado, clases dominantes y concepto de locura que las clases de poder tiene de los pobres. El Joker fue abusado de niño, y la madre fue cómplice de esos abusos sexuales por un novio de su juventud (¿el padre de Batman fue el abusador? La madre fue sirvienta en la mansión del padre de Batman. Queda la pregunta latente y sin responder) Los pobres siempre serán los "culpables" de los "males" de la sociedad, y sus patologías serán potenciadas por la marginación y la falta de recursos económicos. Los ricos tienen las mismas patologías clínicas, pero pueden tapar sus faltas con dinero y con poder. El filme es grandioso y el final muestra a las clases populares rompiendo todo y matando a los ricos de Ciudad Gótica. Y a los medios masivos diciendo: "la inseguridad de las calles es el gran problema de la ciudad". Batman vendrá unos años después para poner orden, porque la patología de los súper héroes de nuestra infancia son tapadas con la máscara del poder.
Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 6 de octubre de 2019)
Posdata: agradezco los aportes históricos de Estanislao Giacosa, el cual me aportó datos que desconocía.
Y agradezco las charlas sobre Psicoanálisis con mi ex novia Alejandra, una gran persona y una gran psicóloga. Aprendí mucho de ella sobre Psicoanálisis, conocimiento que me apasiona. Mi gran amor de los noventa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario