domingo, 13 de octubre de 2019

El amor

Libro:

Título: Polvo

Ediciones Mundo Espacial

Primera Edición

Prólogo

Kamikaze del vocablo

Fabián Ariel Gemelotti es una ametralladora viviente y como tal, dispara a mansalva palabras que se esconden en lo más hondo de las oscuridades humanas. Es una rara avis dentro del espectro literario rosarino, un compulsivo escritor de villancicos escatológicos y desenfrenados. Sus escritos logran plasmar frenéticos y esquizoides comportamientos de nuestro mundo y en especial de Argentina, siempre vista a través de la lupa de un vaivén que resucita dinosaurios, amebas, fósiles y otras yerbas.
Los escritos de Fabián no toman atajos, elabora impecablemente el fermento que le dicta su ansia y el veneno salta directamente y nos mancha. Y al igual que Roberto Arlt y Manuel Puig, muestra implacablemente las miserias de nuestra clase media, pero con un suspicaz aire de crueldad al mejor estilo Osvaldo Lamborghini; una ensoñación contradictoria y al borde del delirio sobre sexo, clases sociales y mujeres. Bocanadas de lujuria y perversión, personajes ambivalentes de la crisis urbana burguesa del neocapitalismo siglo 21 se juntan en un menjunje provovador y obsesivo.
Todos sus escritos conducen a un desplazamiento endémico y que trasciende generaciones. Hay un motor de búsqueda intenso que roza la ebriedad y un perenne juego macabro que machaca, pentagrama, fábula e incorpora dimensiones insopeschadas. Nunca es obsecuente con el lector, lo va sumergiendo en una catarata de sucesos y distorsiones que no otorgan respiro. Por eso su prosa es vertiginosa e invita a leerla de un tirón. En definitiva, otra muestra de la prolífera obra de Gemelotti que no pierde audacia y seduce al lector que busca un trago fuerte o un humo dislocado e intenso de puro kamikaze del vocablo.

FERNANDO MARQUINEZ

1) Maldito celular

Agustín tiene una amiga muy linda, una rubia de ojos verdes y cuerpo delgado y piel muy blanca. Agustín es un chico de 24 años y su amiga tiene 20. Se van al telo una tarde de lluvia. Agustín se desviste y se mete en la ducha. Su amiga también se desviste y se sienta en el inodoro y empieza a mandar mensajes en el Wassap: "¿a quién le escribís?"; "a mi novio, Antonio es muy celoso y quiere que le escribe cada rato"; "bueno, me baño y vamos a la cama". Agustín está tirado en la cama mirando a su amiga como arma un porro. La chica pasa la lengua por el papelito y queda algo lindo. Lo prende y se lo pasa a Agustín: "es flor, de la buena"; "Antonio siempre compra de la buena"; "Antonio te quiere mucho"; "yo también". Agustín le toca una teta y le besa los labios: "tengo ganas de mirar una porno"; "miremos". En el televisor un negro penetra a una rubia, y la rubia grita y el negro suda y la rubia grita y el negro la tiene adentro: "esta ya la vi con Antonio". Agustín le pasa la lengua por el ombligo y baja a la concha y mete la lengua y la lengua se balancea y la amiga se moja y Agustín sigue y la amiga se mueve y suena el celular y Agustín para y la chica atiende y Antonio le pregunta qué hace y la chica le dice que está en la peluquería y que en dos horas se ven y Antonio le manda besos y la chica le dice que lo ama y corta y deja el celular en la almohada y Agustín se la sigue chupando  y la chica se mueve y está muy mojada y suena el celular pero es un mensaje de Wassap y mira la chica la pantalla y un corazón rojo le manda Antonio y la chica manda otro y Agustín sigue chupando  y la chica le dice a Antonio que lo ama y Agustín mete un dedo en la concha y la chica le escribe a Antonio que la peluquera tiene buena mano y Agustín mete tres dedos y los saca y están mojados y los chupa y los vuelve a meter y su amiga grita y le agarra la cabeza con una mano y con la otra sostiene el celular y le suelta la cabeza y chatea con su novio y Agustín siente que las piernas de su amiga se aflojan y ella tira el celular al costado y agarra la cabeza de Agustín con las dos manos y se convulsiona y grita y le dice que se la chupa como los dioses y le dice a Agustín que le alcance el celular y el chico saca la cabeza y agarra el celular y se lo alcanza y la chica le dice a Antonio que ya la peinaron y que en un rato se ven.

2) La hija de mi amigo

Ayer a la noche me dice un amigo: "si me entero alguna vez que uno de mi edad se acuesta con mi hija le pego un tiro en la cabeza". Yo no sé por qué dijo eso, pero me puso nervioso. Y me remata: "la nena empezó la facultad, y está contenta". Le digo que muy bien, que debe estudiar. Mi amigo siempre me remata con frases contundentes: "siempre escribiendo contra la clase media, no seas pelotudo; vos sos clase media". Le digo: "a tu hija le gusta". Mi amigo se pone rojo y me mira fijo: "¿qué cosa le gusta?", " mis escritos", "a mí no me gustan para nada", "a ella le gusta mucho", "¿qué cosa?", "mis escritos, ya te dije", "nunca te metas con mi hija", "tengo códigos", "recién cumplió 18", "ya lo sé", "todavía no tuvo novio", "es muy gordita, por eso", "¡¿le dijiste gorda a mi hija?!", "cariñosamente", "te voy a cagar a puñetes si me entero que te fijas en mi hija", "no me gustan las gorditas", "otra vez, no le digas gorda", "cariñosamente", "mi nena es inocente", "todavía no la conoce", ¿qué cosa?", "eso", "no digas esas cosas de la nena", "sos un mal pensado", "cambiando de tema, mi mujer se hizo los senos", "era hora, los tenía caídos", "no digas eso, si me entero que te fijas en mi mujer te mato", "no me gustan las viejas, me gustan las pendejas", "mi mujer no es vieja", "pasó los cuarenta tu mujer", "pero todavía se moja", "ya lo sé", "¿cómo sabés?", "digo", "nunca me engañó", "uno nunca sabe", "yo lo sé", " quizás", "ahí viene la nena con una amiga", "¡qué cara de puta!", "¿qué dijiste?", "la amiga", "tiene 19", "¿no eran 18?", "la amiga digo", "eso dije que la amiga debe ser ligera", "tiene buenas gomas", "es la amiga de tu hija", "no es mi hija", "pero puede ser tu hija", " verdad", "me voy", "chau". Y me subo a la moto y la saco a toda velocidad.

3) El corazón de las tinieblas

Ya nada es igual, nada puedo comprender y todo se me hace un vacío que no puedo llenar con nada. Estoy acá rodeado de libros y de muebles. Estoy solo. La soledad es un goce, pero también una infelicidad. Prendo el celular y ya no veo tu número, miles de mensajes, pero ninguno tuyo. Trato de no angustiarme, pero me angustio mucho. Soy pesimista, solitario y me irrita todo. Busco tus cartas y las leo y me ponen triste. ¡Tanto amor para terminar tan mal!!!! Nunca pensé no sentir más tu mano acariciar mi rostro, y tu voz penetrar mi interior. Pero es así, el amor termina alguna vez. Nada dura para toda la vida. Hace un mes que te ví por última vez y hace un mes que me siento huérfano de amor. Agarro mi moto y me gusta llevarla a la ruta y darle fierro, mucha velocidad para que el viento me abofetee y me haga ver la realidad. Ya no estás, y no estarás más. Soy caprichoso, un burgués de mierda que siempre tuvo todo. Pensaba ayer en vos mientras otra mujer recostada en mi pecho me hablaba. Palabras y palabras salidas de otros labios no sirven, porque vos no estás. Estoy triste y solitaria. Estoy angustiado. La angustia me mata.
¿De qué sirve tener todo si no te tengo a vos? ¿De qué sirve ver mi moto nueva, mi casa ordenada, mi billetera llena y mi ropa limpia y moderna? Nada sirve si vos no estás. Quizás algún día pueda volver nuevamente a ese estado de ánimo que se llama felicidad. Quizás otra mujer pueda hacerme olvidar de vos. En un mes se me han acercado dos mujeres, pero ninguna pudo lograr que me olvide de vos. Puedo coger, pero no amar. Puedo disfrutar un café con alguien, pero no amar. Puedo dejar que una mano acaricie mi cuerpo, pero no amar.
Estoy y mañana estaré y nunca pero nunca volveré a ser el mismo.
El corazón de las tinieblas, de Conrad quizás logre que me olvide de vos por un momento y pueda reconstruirme y así poder amar nuevamente.
Como decía Conrad: "la mente humana es corruptible y esa corrupción de los sentidos lleva al hombre a la muerte".
Acá escribiendo.
Pura mierda, pero mierda de la buena.  

4) No sé de qué quiero hablar pero voy a hablar

En tiempos de cambios se ven las bajezas humanas. Hay una novela muy interesante: La teta de la abuela, de Benjamín Ortuhel. Esta novela trata la historia de una adolescente que es muy católica, pero un día conoce a un muchacho de treinta y cinco años y se enamora perdidamente. Descubre el sexo y la pasión románica. Las amigas le dicen que es una pecadora y que lo deje. Ella sufre y llora. Va del cura de la parroquia y le comenta. El párraco la seduce y tiene sexo con la adolescente en el confesionario. La chica se enamora del cura y deja al muchacho grande. Al tiempo un docente la seduce y se enamora y se acuestan. La chica deja al cura, con el cual hacían el amor en la parroquia todas las tardes, y se enamora perdidamente del docente. Con el tiempo un taxista la seduce y tienen sexo en el taxi. Deja al docente y se enamora del taxista. Al tiempo un amigo del padre la seduce y se enamoran. Tienen sexo todas las tardes en un hotel alojamiento. Y así va pasando por muchos hombres hasta que un día pierde ese deseo por el amor y se compra un consolador y se queda sola y se dedica a la masturbación. Esta novela se publicó durante el franquismo. El autor fue fusilado. La novela es pornográfica y muy asquerosa. La compré en Marruecos hace años, una edición muy porno que hasta a mí me da pudor. A lo que quería llegar narrando esto es que la seducción y el amor van de la mano. Y quería usar la novela para un ejemplo de algo político, pero tengo que salir y vivir mi propia novela pornográfica. Me suena el celular y se me para la pija.

5) La venganza en la Literatura

La literatura nos habla de venganzas, porque la literatura no es política (aunque lo político esté presente) y al no ser política puede hablar sin traicionar la impronta literaria. Alejandro Dumas en El Conde de Montecristo nos habla de venganza. La novela, que son más de mil páginas, tiene una historia principal y otras historias secundarias que se van enredando con la principal. El personaje principal es traicionado y confiscado en una prisión en una isla. Ahí conoce a un anciano, el cual es un anti napoleónico confiscado por el Imperio de Napoleón. El anciano tiene un mapa de un tesoro oculto, el cual es una fortuna que lo hará rico si escapa de la prisión. El anciano muere y el joven prisionero escapa envuelto en la bolsa de cadáveres y es tirado al mar. Se desata y es recogido por un barco pirata. Al tiempo alquila un pequeño bote y se dirige a la isla de Montecristo y encuentra el tesoro. El personaje aparece en su ciudad natal ya no como Edmundo Dantés, sino como el Conde de Montecristo, un rico que sorprende a la sociedad de su época por su fortuna y su misteriosa vida anterior(nadie lo reconoce a Dantés y todos desconocen el pasado del Conde) La historia es un relato de amor y venganza. Pero sobre todo la historia es una maravillosa apología de la venganza, de como el Conde va armando una venganza personal para cada personaje que lo traicionó. Alejandro Dumas inicia la literatura folletinesca: escritos que se publican por entregas en periódicos y en libros de papel económico. Con Dumas, Salgari y Verne la literatura deja de ser un placer exclusivo de la nobleza y los comerciantes ricos para pasar a ser de consumo masivo. El capitalismo favorece este tipo de textos, porque el obrero necesitaba lectura rápida sobrecargada de aventuras y romance. Lo bueno del Conde... radica en que es una novela de pasiones y como tal hace identificar al lector con el personaje. Los paradigmas literarios cambian con el capitalismo, porque los tiempos de ocio pasan a ser otros: el folletín es nuestra internet. Los que leyeron esta maravillosa novela no necesitan que les cuente el final y el desarrollo y los que no la leyeron deben leerla, porque la novela es grandiosa y no deja respirar. Lo bueno de la novela de Dumas es que la venganza no es tomada como un hecho moral, sino que la venganza es un hecho propio del individualismo del personaje que así redime su odio que lo transforma en liberación en su condición de ser humano. Una genialidad literaria.
La tradición de Occidente se construye desde la venganza. Ya Homero en sus cantos poéticos nos habla de Troya. La Guerra de Troya es una guerra de venganzas. Virgilio habla también de venganza y la Roma Imperial se construye con asesinatos vengativos. La moral cristiana pondrá en dudas a "la venganza" como hecho de liberación. El Cristianismo impone otros paradigmas de vida. Pero el discurso de la venganza también estará presente en los Evangelios. El Apocalipsis es un texto de venganza. La destrucción de Roma, que es en definitiva a lo que apunta Juan en su libro, es el fin primario del Apocalipsis. Los caballos del Apocalipsis vienen a vengarse, cortan la cabeza Imperial y redimen a la humanidad y la liberan de las garras del Imperialismo romano. El Apocalipsis es un texto revolucionario para la época, que con el paso del tiempo fue mutando en un texto obscuro y místico y se le dio un simbolismo religioso. Pero ese no era el objetivo del texto. La mitología griega está cargada de dioses vengativos. Y la mitología sumeria también. De los griegos heredamos la pasión por lo estético y lo lírico. De los romanos la pasión por el orden y los placeres carnales. Si Platón nos habla del amor como algo que no es carnal, sino "de los sentidos de lo interior", Cicerón nos habla del amor carnal: "La vida es carne". Cristo es lacerado en la carne. Cristo es carne no espíritu. Muere por las heridas en su cuerpo. Después se le dará otra forma discursiva, pero eso ya es otro cantar. San Agustín condena a la carne, porque "somos espíritu". Los seres espirituales dan la otra mejilla. La tradición del mundo antiguo se quiebra con las Confesiones de San Agustín. El paradigma Cristiano moderno ingresa al orden de Occidente. El mundo empieza a caminar de la mano de la moral Imperial con una mezcla de moral religiosa.
La literatura se construye desde lo individual y de lo individual para a ser un hecho colectivo. 20.000 leguas de viaje submarino de Verne es otro libro de venganza. La literatura es el hecho maldito del capitalismo, porque habla de venganza en el nuevo orden de producción.
Alejandro Dumas es el escritor de la venganza. Leamos Los tres mosqueteros como hecho de la tradición del honor y la lucha de la única revolución necesaria: la revolución de la dignidad, de ahí se parte para todo hecho revolucionario. Sin venganza y sin odio nadie puede redimirse. Ninguna sociedad crece como sociedad si no se cortan cabezas con la guillotina del odio.

6) La chupada de Camila

Estaba en la cama con Camila, abrazados y acariciándonos el cuerpo. La tenía muy dura y Camila me la miraba. Le digo: "chupala un poquito Cami". Nos desabrazamos y baja a mi verga y se la mete en la boca y empieza a chuparla y se la mete hasta la garganta y juega con la pija y se me pone gorda y ella se ahoga y la saliva empieza a caer por los huevos y le agarro la cabeza y se la empujo y la pija bien adentro y ella se ahoga y le grito que la chupe y la chupa y siento un cosquilleo y siento mareos y siento que me debilito y siento un dolor en el pecho y siento que ya no siento mi cuerpo y veo todo obscuridad y ....
Despierto y veo a un tipo de bigotes y el tipo de bigotes me mira y me dice: "amiguito tuvo un infarto"; "no me di cuenta"; "uno nunca se da cuenta, ocurre y listo"; "¿mi amiga me trajo?"; "noooo... ninguna amiga. Lo trajeron en ambulancia"; "pero yo estaba con una amiga, creo"; " puede ser, pero lo trajeron los paramédicos".
Veo todo negro y la saliva de Camila me excita mucho. Ella chupa y chupa y chupa como los dioses. Me siento un viejo degenerado y miro el pelo rojo de Camila y Camila con los ojos cerrados y la boca toda atragantada. Siento un mareo y siento que me muero...
"Su nombre es Walter según su DNI. Mire Walter estuvo muy cerca de morir. Su esposa ya fue avisada"; "no tengo esposa, y mi nombre es Ariel, no soy Walter".
Siento la boca de Camila que saborea mi verga. Ella siempre fue muy puta. La conocí en la facultad, es mi alumna preferida. Tiene 19 años y un cuerpo de dioses. Y siento sus dientes mordisquear mi verga. Sube y baja y chupa y vuelve a chupar. Siento el dolor en el pecho y siento que me hundo en la obscuridad...
"Usted tuvo un infarto grave amiguito. Quizás perdió la memoria"; "¿qué día es hoy"; "jueves"; ¿mes?; "agosto"; "¿año?" "2034"; "doctor, si estamos en 2019".
Camila no quería saber nada y me costó poder llevarla a un telo. Pero lo logré y acá ella chupando mi verga y yo con ese dolor en el pecho. Siento que me voy. Siento que la leche no quiere salir y veo todo obscuridad.
"Amiguito ¿usted no será subversivo?"; "soy profesor de Historia"; "por eso, son todos subversivos".
Esa tarde le hice el orto a Camila y se la chupé y la hice retorcer. Y nos abrazamos y mimamos y me la chupó y el dolor en el pecho me hizo ver la obscuridad.
"Amiguito alguien pregunta por usted en la sala. Una tal Camila"; "que pase". Y entra una gorda arrugada y me mira y me mira fijo y me dice: "¿te gustó la chupada amor?".
Siento que me muero y veo todo negro. La puta madre me muero y Camila no se tragó mi leche porque muero antes de acabar.
¿Y la Camila de 19?

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