¿QUIÉN MATÓ A LOS PUPPETS? (CRÍTICA DE CINE)
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
Los puppets siempre fueron felices y simpáticos. Uno tomaba la leche viéndolos por la TV. Estados Unidos siempre ha dado grandes personajes. Norteamérica es un país de creación, donde el dinero y la libertad de expresión han favorecido que talentos en el comic y la animación televisiva sean de una calidad única. Batman nace de la obscuridad. Superman nace como personaje de la timidez. El Capitán América para darle ánimo a la juventud que iba a la Segunda Guerra Mundial; y también (y esa es la idea por la cual es creado) para justificar la intervención Norteamericana en la guerra. El Hombre Araña nace en los sesenta como súper héroe proletario. DC nace en la Edad de Oro del comic. Y Marvel en la Edad de Plata del comic.
Los Poppets son un producto que pasaron por varias manos. Y Disney le dío esa impronta tan particular. Disney, el Imperio multinacional, ha dado grandes filmes animados. El dinero, hace talentos, decía un productor cinematográfico
Brian Henson nos regala un filme impresionante en ¿Quién mató a los Puppets? Una mezcla de policial negro con un toque de humor que solamente el cine norteamericano sabe hacer. Los humanos conviven con los puppets. El humo de un cigarrillo da a entender el vicio, y rompe con el pasado Disney. Los puppets en el filme tienen sexo, usan un vocabulario policial/marginal, y sobre todo piensan.
El elenco de un show empieza a ser asesinado. Y un detective puppets investiga esos asesinatos seriales. Las pistas lo llevan a desopilantes escenas de humor morboso, y una acción del mejor estilo del cine de acción ochentoso.
Destacan en el filme: Elizabeth Banks, Melisa McCarthy y Maya Rudolph.
Fascinante filme, que con el pasar del tiempo puede convertirse en película de culto.
Fabián Ariel Gemelotti (26 de agosto 2018)
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