miércoles, 30 de mayo de 2018

Grimorios

LA MAGIA Y EL OCULTISMO EN LA EDAD MEDIA  (POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Los Grimorios o libros malditos son los codex sobre demonios que circularon durante la Edad Media. Se cree erróneamente que el Medioevo fue un periodo obscuro de la Historia. Error que surge de ciertas lecturas del siglo 18 del Iluminismo. Los racionalistas tildaron a la alquimia y a la magia como algo fuera del razonamiento de los seres humanos. Rousseau es el principal denigrador de la alquimia. En El Emilio habla de la educación racional. Y en El contrato social habla del hombre natural inserto en un sistema de valores necesarios para el funcionamiento de los sistemas políticos. No voy a cuestionar sus teorías, que fueron necesarias para el florecimiento del orden económico y político de la Revolución Francesa. Pero sí es necesario ver que el racionalismo francés e inglés crea un concepto falso de la Edad Media. Falsedad que perdura hasta nuestros días.
La Alquimia contribuyó a darle identidad a la Medicina y fue la antecesora de la Química. Los alquimistas fueron rechazados por el conocimiento de la época; conocimiento que era manipulado por el orden eclesiástico y las clases dominantes de los reyes. El alquimista fue un marginal del saber, perseguido y muchas veces asesinado. El campesinado recurría a la magia y al conocimiento de la alquimía. Se salvaron vidas y durante la peste que asoló Europa los alquimistas contribuyeron en la búsqueda de la solución a la enfermedad.
Pero volvamos a los grimorios o libros malditos. En 1230 se escribe un codex muy especial: el Gigas o Biblia del diablo. Dicen que ese libro fue escrito por un monje. Ese libro resumía todo el conocimiento del mundo que se tenía hasta ese momento. Es una obra maestra de la erudición filosófica y de una poesía muy interesante. Ha llegado hasta nosotros en parte y conservado por coleccionistas de codex. 
Los libros Nigrománticos o Libros Negros eran los codex que hablaban de esoterismo o comunicación con fuerzas celestiales, ya sean ángeles o demonios. No era que el hombre medieval sea un ser espiritual, al contrario, quizás lo era menos que nosotros, pero siempre estaba deseoso del conocimiento y lo oculto. El Medioevo fue una búsqueda de la perfección en el saber. Por eso la Alquimia. Esa búsqueda fue una forma de cuestionar el conocimiento que bajaba la Iglesia y las clases dominantes. El sistema Feudal era un escalonamiento donde el orden jerárquico partía del monarca pasando por el Señor Feudal que recaudaba entre los campesinos para las arcas del rey. Era un sistema de explotación muy bien determinado y donde nunca se saltaban jerarquías. Era imposible cualquier rebelión contra ese orden. El nacimiento de los burgos, o ciudades medievales, rompe en parte con ese orden. Nace la burguesía comercial y los oficios van desplazando el sistema del castillo y el campesinado. Con el nacimiento de la burguesía la Alquimia cobra fuerza y se hace más influyente en el conocimiento.
Los alquimistas hablaron de economía, de sistemas distributivos y de metales y contribuyeron a la anatomía y descubrieron el origen de enfermedades. Tomás Moro( que estaba relacionado a la Alquimia) en su libro Utopía se anticipa al comunismo. Nos habla de igualdad y cuestiona al Feudalismo. Marx reivindica a esta obra. Por todo eso la Alquimia fue perseguida y denigrada, porque cuestionaba el orden establecido(el poder).
Pero vayamos a los libros mágicos. La magia en la Antigüedad cumplía una función más ligada al poder. Los babilónicos se imponen como imperio gracias a su poder emanado de la magia. La Biblia habla de magia y la condena. Pero Salomón recurría a la magia. Y Moisés usa la magia para que el pueblo hebreo escape de su cautiverio en Egipto. La Biblia es un libro ocultista, plagado de simbolismos y de conjuros y de alquimia primitiva. Jesús fue un mago, según los historiadores de los primeros siglos. Esa forma en que  hablaron  de Jesús fue necesaria por el poder para tapar el clasismo de los primeros cristianos. Magia y ocultismo fue una forma de tildar de malo todo lo que cuestionaba a las clases dominantes. Los esclavos en la Antigüedad fueron tildados de portadores de males producidos por fuerzas ocultas que se apoderaban de ellos.
Homero en la Ilíada atribuye el rapto de Elena a su belleza emanada de fuerzas ocultas. Y en la Odisea Ulises usa la magia para liberarse de los peligros del viaje.
Platón habla de magia. Y justifica la esclavitud creando un orden de pensamiento emanado de los dioses.
El Minotauro es un ser con una fuerza de un dios. Teseo es un mago, para algunos historiadores.
Edipo es un libro que habla de magia.
Eva es seducida por la magia de Satanás. Y Adán cae por la belleza mágica de Eva. La manzana tenía un poder mágico.
Toda esa magia del mundo antiguo le sirve al poder para dominar a las clases expoliadas. Salomón usa la magia para imponer su poder en el pueblo Hebreo. Y su padre David usa un conjuro para matar al opresor de su pueblo.
Pero la Edad Media es diferente, porque lo mágico sirve para cuestionar. La Edad Media es un periodo muy largo, desde el siglo V hasta el siglo XV. En el siglo Vlll Adbul al Hazred escribe el libro más polémico de la Historia: el Necronomicón. Este libro, que desapareció destruido por la Iglesia, o quizás se perdió o está oculto en alguna parte, es un tratado de los demonios. Es un puente al más allá y está inspirado en fuerzas satánicas. Se conoce la existencia de este libro gracias al codex Picatrix del siglo Xll que habla de él. Y toma niveles de obra maldita cuando Lovecraft lo reivindica en su obra literaria. Y Pérez Reverte en su magnífica obra El club Dumas nos habla del libro. Este libro es fuente de grandes filmes y novelas de terror. Si existió o no no es importante. La Iglesia lo condena. La literatura lo reivindica y lo usa para crear demonios y obscuros personajes ligados a Satanás. Polanski lo nombra en la mayoría de sus filmes. Pero me fui del tema. Volvamos.
La magia medieval no es algo "malo" ni algo "bueno". Es magia. Y lo oculto no siempre tiene que ser "malo". El mal y los dioses "malos" y "buenos" siempre estuvieron presentes en el imaginario de los pueblos. La Historia del hombre está atravesada por ese discurso, desde el hombre primitivo que adoraba a animales y le atribuía poderes esotérico hasta el presente cuando creemos en la mala suerte o buena suerte.
En 1510, Agrippa, un pensador y filósofo muy destacado y ligado a las matemáticas, escribió el mejor tratado sobre OCULTISMO. Tengo una excelente traducción del latín y una vez cuando era estudiante de Historia lo usé para un trabajo sobre el tema. Ese libro nos relata la historia del esoterismo. Y de la muerte. Nos dice Agrippa que los muertos están presentes en nosotros y que quienes mueren son visibles en nuestros sueños. Nunca vi a un muerto. Pero me encanta el libro y su pensamiento tan profundo y lo bien que está escrito. La buena o mala suerte depende de nuestra comunicación con los muertos, nos dice Agrippa.
Tuve dos novias apasionadas por el tema. Yo siempre fui muy ateo. Pero muy respetuoso de las religiones y de lo oculto. Me apasiona el tema. Y la Edad Media es mi periodo preferido de la Historia. Amo a la Historia y me gusta aprender y leer Historia. Estudié Historia. Y creo que no sé nada todavía y todos los días aprendo algo nuevo. Estoy dispuesto y abierto al saber. Eso es la Historia: no sabemos nada de nada del mundo. La Historia está en constante movimiento. Hegel decía que el movimiento de la materia hace que la Historia sea una transformación constante. Y Marx decía que la Historia tiene una linealidad dialéctica. La Historia es dialéctica pura. No hay Historia sin dialéctica. No hay Historia limitada y no hay fin de la Historia como plantearon ciertos pensadores en los noventa.
Por las dudas mañana me hago tirar las cartas. Quizás los astros me digan que estoy equivocado. Mi signo es escorpio. Nací un 3 de noviembre.

Fabián Ariel Gemelotti

No hay comentarios.:

Publicar un comentario