miércoles, 13 de noviembre de 2019

F

La Antropología moderna no habla más de razas, un concepto ya viejo en el lenguaje antropológico. Pero más allá que el concepto ya no esté presente en los textos de estudio, el racismo existe y cada día es más fuerte. La Antropología surge en el siglo 19 y fue parte del colonialismo imperialista en África y en América; y los antropólogos colonialistas eran la avanzada de los ejércitos en los territorios a ocupar. Así surgen teorías sobre "la inferioridad del negro" y "los pueblos primitivos africanos". A partir de conceptos de "inferiores" (debidamente fundamentados por la Antropología y la Medicina) se hace legítimo a nivel internacional la colonización imperialista. Estás teorías racistas ingresan al Derecho, y la Ley se codifica en racista. Nuestra Ley Occidental es racista, los pobres van a la cárcel y los blanquitos son "inocentes por blancos". Todavía en la facultad de Derecho hay conceptos racistas en docentes que no ven más allá de tres fotocopias que leyeron en toda su carrera de abogados.
El racismo está presente en nuestras vidas, y los fascismos reivindican el "poder blanco" sobre el indígena de piel obscura. Toda ideología económica de derecha es racista, porque el discurso circulante de superioridad de clase está compuesto por conceptos de piel y de superioridad racial.

Fabián Ariel Gemelotti

martes, 12 de noviembre de 2019

Bokiboa

Bolivia, un país único.
(Crónica de viajes)

Dedicatoria: al pueblo boliviano.

(Por: Fabián Ariel Genelotti)

Cuando hice el secundario en la Dante tenía un compañero boliviano, el Bolita le decían los profesores y compañeros. Mucho desprecio a Eduar y mucha discriminación por parte de profesores y alumnos. Me hice muy amigo de este chico, pero muy amigo. Fue y es uno de mis mejores amigos. Hijo de coya, su padre era un cocacolero que con muchísimo esfuerzo lo mandó a casa de un tío para que estudie en Argentina. Así gracias a mi amigo aprendí mucha historia de Bolivia. Y a los 20 años le digo a mi novia de entonces: "Ely nos vamos a recorrer Bolivia, decile a tus viejos que te den guita". Y así nos fuimos con Ely a recorrer el país de mi amigo. Eduar nos esperaba en Cochabamba donde estaba en casa de los padres. Con dos mochilas y poca ropa nos subimos al tren hasta Tucumán y de ahí a San Salvador de Jujuy y de ahí  a la Quiaca y de ahí cruzamos a Villazón. Llegamos al pueblo fronterizo de noche y recién al mediodía teníamos un colectivo a Potosí. Nos fuimos a un hotelucho a pasar la noche y Ely me dice: "hay cucarachas, no puedo dormir". Le digo: "vos dormí yo me quedo despierto". No quiso desvestirse y durmió toda tapada y con los ojos abiertos" . Era la Bolivia pobre y sucia anterior a la revolución de Evo. De Vllazón a Potosí fuimos en un colectivo viejo todo destartalado. No había caminos pavimentados y mezclados con indígenas los olores propios de la pobreza se metían en nuestras narices. Ely me decía: "¿dónde me trajiste Fabián?, yo quería ir a Europa". Ella sentía ese desprecio de la clase media acomodada por la pobreza y me lo hizo sentir todo el mes que estuvimos en Bolivia. Pero se la aguantó, como buena chica de 18 años que viajaba con su novio en una aventura que después contaría a sus amigas. Al llegar a Potosí nos hospedados en un hotel enfrente de la Universidad Católica, en un barrio de clase acomodada. Fuimos primero a un albergue muy humilde y Ely se puso a llorar: "quiero a mi mamá, quiero volverme". Agarré las mochilas y nos fuimos del albergue y subimos a un taxi y le digo al tachero: "al mejor hotel". Y así caímos a ese hotel colonial, con más de 200 años de antigüedad. Al entrar en la habitación me dice: "esto me gusta, ahora me puedo bañar tranquila". Le digo: "voy a recorrer la ciudad y vos ordená la ropa". Y así salí a caminar y caminé cuadras y cuadras hasta llegar a Casa de la Moneda, y entré en ese edificio histórico que había leído en las Crónicas de la Colonia, de Vargas Llosa. En esa época yo era muy burgués, pero con amor a la Historia (mi pasión de toda la vida). Ya estaba en segundo año de la carrera. Me gustaba la aventura y todavía no tenía conciencia de clase y no comprendía la opresión del Amo. Ese es un proceso lento que lleva años, porque nadie nace sabiendo y con conciencia clasista.
En Potosí bajamos a las minas, esas minas saqueadas por el imperialismo español. Una experiencia única, bajando por un agujero y agarrándonos de las paredes y con una soga los diez "turistas' guiados por un guía de nueve años. Ya bien profundo en las minas el nene de nueve años saca un paquetito con porros y nos da dos a cada uno. Ely me mira prender el porro y me dice: "nunca te ví fumar marihuana" Y le digo: "con los pibes del colegio íbamos a fumar al Parque Independencia". Y asi, frente al falo del Tío (un diablo con una pija enorme que es un fetiche de los mineros), nos bajamos los porros. A Ely le pegó fuerte, porque era su primer cigarrillo de marihuana. Estuvimos cinco días en Potosí, y la recorrimos de punta a punta. Ely dormía y dormía porque la altura la afectaba mucho, y se sentía cansada todo el tiempo. Chica flaquita y muy tímida, no hablaba con nadie. De Potosí emprendimos nuestra gran aventura a La Paz. He viajado mucho en mi vida, y lo digo con justicia: La Paz no le debe envidiar nada a ninguna otra ciudad del mundo. Pero la gente ve a esas ciudades coloniales con la mirada del desprecio, y entonces dicen despectivamente: "yo amo París". Es en vano, la clase media come mortadela para ahorrar y hacer su peregrinaje a Europa, porque las ciudades europeas después son un tema de conversación para las reuniones laborales. ¡Si lo sabré!!!! En La Paz Ely se sentía mejor, ya su cuerpo acostumbrado a las alturas. Ahí fuimos a la catedral del siglo 18, una cosa única en América. Rodeada de puestos de libros usados y antigüedades, Ely se ponía loca viéndome comprar libros y libros. En La Paz caminábamos y cogíamos. Entre la altura y los picantes y el sexo adelgazamos diez kilos.
Una tarde nos fuimos a los Altos de la Paz, la zona pobre y muy marginal. Ahí al lado de un cementerio tiene su estadio el Bolívar. Para llegar al Alto se va en combis porque los caminos son de precipicios y angostos. Recuerdo que Ely me decía: "Fabián nos vamos a caer" y lloraba. Al llegar al Alto es como estar en una gran favela (estuve en dos en San Pablo y Río), mucha marginalidad y mucha pobreza. Ahí vi hambre en serio. Evo lo primero que hizo en su gobierno es darles agua potable, gas natural y pavimentar. Por eso lo aman a Evo en los Altos. De ahí salieron los líderes populares de Evo. Esos líderes salidos de las clases pobres, líderes indígenas. No los líderes de la izquierda tradicional boliviana, eso líderes de izquierda salidos de la universidad que nunca comprendieron al indio, porque la izquierda boliviana eran los hijos de los Amos que tenían sirvientes indios en sus casas. Por eso Evo es la revolución indígena, una revolución de clase que trasciende las fronteras del clasismo arraigado en la cultura de América.
De La Paz fuimos a Cochabamba de mi amigo. Ahí fuimos recibidos por sus tías cholas y sus padres curtidos por el sol de la pobreza. Gente humilde de una hospitalidad única. Gente que comprendía lo que era ser explotados. Aprendí más de ellos que de cualquier docente con discurso marxista. Ahí vi los sembrados de coca y las cooperativas indígenas. La hoja de coca es una riqueza fundamental para Bolivia. Honestidad y buena gente, algo que quedó grabado en mi memoria. De ahí salió Evo Morales. De ahí salió la revolución más grande del Continente, y me animo a decir más importante que el Peronismo. Estuvimos cuatro días en Cochabamba.
Después nos fuimos a Santa Cruz de la Sierra, la Media Luna. Ahí vi racismo, bolivianos blancos hijos de la inmigración europea. Ahí vi desprecio al indio. Ahí vi racismo arraigado de generación en generación. De esa zona salió el golpe de estado del domingo 10 de noviembre. Después fuimos en avión al Beni, la zona más aislada de Bolivia. Muy difícil llegar y zona de pantanos y salinas.
Y volvimos por el llano e ingresamos por Salta y de ahí a Rosario. Al llegar a la ciudad me dice Ely: "lo mejor de mi vida, te amo".
Al año nos peleamos. Y nunca más la ví. Me enteré hace cuatro años que se recibió de Antropóloga en los noventa y vive en España desde esa época.
Toda crónica de viaje es un pedazo de la memoria de uno compartida con el lector.

Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 12 de noviembre de 2016)

domingo, 10 de noviembre de 2019

Leer

Leer

(Por: F.A.G)

Leer, nada más que leer. Amo leer, y es una necesidad desde niño. Me crié en un ambiente de lectores: mi abuela paterna leía muchísimo y la hermana de mi padre una lectora total. En casa de mis abuelos había muchos libros, muchas novelas románticas y mucha literatura policial y todos los clásicos de la Literatura. Mi abuela leía literatura negra, esos libros baratos que ahora son de culto. Y leía a Borges. Yo llegaba a casa de abuela y agarraba un libro y me iba al patio a leer. Clase acomodada mi familia paterna, no ricos pero de un muy buen pasar económico. Una casa amplia, con patio y muchas habitaciones. Y mucama. Y unos mil libros. Mi abuelo leía poco, tipo muy raro. Pero abuela me dejaba leer, y cuando mi abuelo decía: "¿para qué lee tanto el chico?", mi abuela le decía: "dejalo leer, para que no sea un bruto como vos". Me gustaba eso, porque mi abuela fue una feminista sin saber que era feminista. Pero una feminista en serio, no una postura de moda.
Mis otros abuelos no eran tan cultos, abuelos peronistas que me llevaban a las básicas Peronistas. Y ahí entre la Marcha Peronista y esas trivialidades de la vulgaridad del Peronismo de barrio era un sufrimiento, porque no había literatura en las bibliotecas Peronistas; solamente libros de Evita y de Perón. Ahí todo transcurría entre obreros y gente humilde. Yo añoraba a mi abuela y su casa de clase media alta. Y mi abuela materna (a quien aprendí a amar con el tiempo) me decía: "acá viene gente a pelear por Perón". Tiempos duros los setenta, donde o eras Peronista o no eras nada. La clase obrera era toda pero toda Peronista. El obrero amaba a Perón. Y mi abuelo materno era obrero, o sea un Peronista fanático. En casa de mis abuelos maternos se respiraba Peronismo, pero no se leía literatura. Yo quería leer novelas y novelas. Con seis o siete años quería leer novela policial. Pero era un pecado la literatura para la clase obrera. Mi tía materna había comenzado la facultad y se enamoró de un muchacho Peronista, pero del Peronismo culto, de ese Peronismo de izquierda que tanto me marcó en la vida. Y mi tía traía libros "raros", de política y literatura marxista. Y a escondidas me los leía. Me leía todo. Ya a los diez años tenía una noción de Cooke y de marxismo. Y leía a Borges a los nueve años, porque en la biblioteca de mis abuelos paternos estaba la edición de las obras completas de Borges. Mi tía poco a poco se iba metiendo en la militancia Montonera. Mis abuelos tenían miedo, porque te mataban sin compasión en esos tiempos. Ya antes del golpe del 76 se mataban militantes. O eras Peronista de básica o eras Peronista de la izquierda, y estos últimos ponían el cuerpo. Leer y leer era mi impronta.
Entre abuelos de clase acomodada paternos y abuelos de clase media obrera maternos transcurrió mis inicios de lector. La gente adulta lectora es lectora porque fue lectora de chico. Se lee cuando ves libros en tu infancia. Si no leen tu familia, seguramente vas a despreciar los libros en tu adultez. Leer y leer, esa es la cuestión de la vida.
Mi padre es lector, siempre leyó mucho. Se crió rodeado de libros. Mi madre lee menos, se crió en la clase obrera. La lectura también es una cuestión de clase y de dinero. Sin dinero no hay libros ni tiempo libre para leer. Leer demanda mucho tiempo libre, muchas horas de soledad y sentirse cómodo estando solo. La gente que no puede estar sola no lee, porque desprecia la soledad. La soledad es el primer condimento del lector.
Amo estar solo horas y horas. Necesito soledad para leer, porque a medida que avanzo en los libros me doy cuenta que no he leído todo. Años y años lleva un autor, y años y años lleva leer todo lo que hay que leer. Leer clásicos sobre todo y libros raros. Y a medida que uno va leyendo se va dando cuenta que la gente no lee nada. Cuando hablo con alguien me doy cuenta enseguida si lee. Si no lee lo descarto de mi vida. No pierdo mi tiempo en tener amigos que no lean. Solamente me interesa la gente que lee.
En el amor también hay comunicación por la lectura, porque no soporto a una mujer que no lea literatura. Me molestan las mujeres que no leen. De todos mis amores Leonor fue la más culta, una lectora de clásicos. Y de todos mis amores, Dai (mi amor actual) la más inculta. No lee nada, pero su belleza suplanta esa falta de lectura. Leer y leer, siempre leer para vivir o para no morir. O simplemente leer porque es una necesidad como comer. O leer por el simple placer de leer. Me quedo con la lectura por placer, porque leer es uno de los más grandes placeres de la vida.
Hace dos años conocí a una chica muy pero muy rara. Fue un gran amor en mi vida, que se terminó en agosto de este año. Un chica de una rareza única. 24 años, rubia y muy blanca. Y un rostro raro,  nunca ví un rostro de esa belleza única. Y muy delgada. Leía bastante, pero no lo suficiente para mi gusto. Me atraía de ella su arte: dibuja como los dioses. Nunca vi a una dibujante tan buena. Uno siempre (y todos lo hacemos) hacemos un balance de nuestros amores, la que más amamos y así en una escala hasta la que menos amamos. Ella la ubico entre la número tres (Alejandra nunca será desplazada del primer lugar). Pero se terminó, todo llega a su fin. No hay un amor eterno, o vos la dejás o te dejan o hay una muerte o se corta. El amor es como una novela, con principio y final. Con esta chica hubo un final triste, por lo menos para mí. Al conocerla y verla por primera vez fue como ver a alguien que siempre había estado en mi mente. Fue lo que se dice amor a primera vista. Gracias a ella he escrito mis escritos más tristes y melancólicos de mis últimos meses. Toda mujer te lleva irremediablemente a la Literatura.
Leer es una pasión, amo leer. No podría vivir sin libros y tengo tantos libros en mi casa que ya no sé dónde ponerlos. Libros y libros por donde mires. Mi casa es un universo de libros. Y recuerdo esa frase que tanto me gustó de Ella el primer día que entra a mi casa: "mierda, nunca vi tantos libros en mi vida". Y se tiraba al suelo y leía y yo escribía o leía en mi habitación. Y un día me dice: "lo que más me gusta de vos que nunca me decís lo que debo leer, dejás que agarre libros de tu biblioteca por intuicion". No lo hacía ni hago por democrático en la lectura, simplemente porque estoy tan concentrado en lo mío que no pierdo tiempo en marcarle libros y autores a nadie. El lector no es democrático, no se puede ser democrático en Literatura.
Leer es una pasión.
Leer y leer, nada más que leer.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 10 de noviembre de 2019, dos y cuarenta de la tarde)

Posdata: ahora desconecto todo y cuelgo el teléfono. Hoy no estoy para ninguna mujer ni amigos. Hoy leo todo el día.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Soja

La soja es un yuyo

(Por: F.A.G)

En la Historia Argentina contemporánea hay tres acontecimientos fundamentales, que marcarán el rumbo del presente. Uno es el 17 de octubre de 1945, esa fecha icónica marca la presencia del desclasado y se le da identidad de clase "al cabecita negra". Ese día surge la grieta de sangre entre la clase conservadora católica y militarista y la clase obrera fierita y grasienta. De las vacas y los perfumes franceses pasamos al olor a chivo y a la máquina de coser. "Mis grasitas", dirá Evita para odio de las señoras bien de la Iglesia y para esos pacatos burgueses que amaban Francia y depreciaban el Chaco. Evita es el alma del Peronismo, sin Evita no hubiese sido posible este movimiento cultural llamado Peronismo. Evita rompe con nuestra cultura patriarcal católica. Evita era atea, eso pocos lo saben. Nunca de habla del tema. Pero no es tema para este escrito, ya he hablado de Evita Montonera y atea en un libro. El 17... es nuestro primer acontecimiento que estará presente hasta hacerse carne en nuestros cuerpos. Hoy y siempre serán el 17.
El otro hecho histórico que marcará el presente es el 1 de mayo de 1974. Escribí cuatro ensayos sobre ese día. Ese día se naturaliza el odio a la izquierda Peronista, y ese día el Perón más reaccionario que conocemos vocifera su odio y pacta su sangre con López Rega. Perón estaba viejo y muy enfermo, pero eso no le quita responsabilidad en la muerte de muchos compañeros Montoneros. Viví ese día en carne propia, con ocho años fui al acto. Mi tía, dirigente histórica de Montoneros, me llevó. Todavía tengo grabada en la cabeza la imagen de Perón y a la JP puteando al General. Y el rostro de López Rega quedó grabado en mi memoria. Por eso escribí tanto sobre ese día. Hay dos Perón y dos Peronismos, el del 45 y el de 1974. El Kirchnerismo es otra cosa, un peronismo siglo 21 muy diferente al Peronismo del siglo 20. Pero eso es otro tema, y también he escrito un libro sobre esa brecha de dos movimientos diferentes pero iguales en sus objetivos de integración y de inclusión. Estos son mis escritos políticos/históricos, los que les gustan a los amigos peronchos. Yo prefiero mis escritos sobre cine y literatura, pero esos no los lee nadie. La gente quiere política y se satura de bla bla bla. Como decía, el 1 de mayo de 1974 marca un antes y un después. Pero no tengo ganas de andar explicando lo que ya escribí tanto. Hoy cogí mucho y estoy cansado. Ya estoy viejo, aunque todavía tenga músculos y parezca joven de cuerpo, para el agotamiento laboral, leer, estudiar y tener una amiga de 21 años. Así que lean mis libros sobre el 1 de mayo de 1974, hoy no tengo ganas de ampliar.
El otro hecho histórico fundamental es 2008, cuando Kristina dijo esa frase que para mí es una de las frases más gloriosas de nuestra cultura: "la soja es un yuyo" ¿Que quiso decir? El conflicto con el campo fue un hecho revolucionario de nuestra Historia, porque en ese conflicto se jugaba la historia futura. Kristina con esa frase dijo algo así como "el campo recauda con palas los dólares con la soja y se caga en la clase trabajadora". El campo no quería pagar retenciones, la quería toda para ellos. Y que la torta sea comida por los señores de tractores y "yuyo" y camperas campesinas. Esa grieta histórica nacional, el campo contra el país industrial, se jugó ese año. Ganó el campo y se abrió las venas del país dividido. Esa frase histórica me enamoró de Kristina, como esas frases dichas al oído en la cama cuando la tenés muy dura y tu amiga está toda mojada y te dice: "bien adentro amor". Bueno, Kristina se las mandó bien adentro a los dueños del país. Clarín nunca se lo perdonó, y los medios hegemónicos hicieron carne de esa frase. Para mí fue genial Kristina.  Empieza la grieta sangrienta entre medios hegemónicos y Kirchnerismo. Ese año el Kirchnerismo se hace fuerte ideológicamente, pero ese año el país empieza el proceso histórico que en 2015 llevará a la oligarquía al Gobierno; porque el odio lleva a Macri al poder.
La soja, siempre la soja. La soja es un poroto y los porotos te hacen cagar con mucho olor. Yo prefiero los yuyos, porque en los yuyos nos hemos echado grandes polvos en nuestra adolescencia patria.
Tengo sueño. Y estoy muy agotado.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 9 de noviembre de 2019, una y media de la madrugada)

lunes, 4 de noviembre de 2019

Csnila

CAMILA (relato)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Dedicatoria: a la memoria de Ella.

(Del libro de Relatos de FABIÁN ARIEL GEMELOTTI: El sexo y la soledad, Ediciones Mundo Espacial, 2019)

Estaba en la cama con Camila, abrazados y acariciándonos el cuerpo. La tenía muy dura y Camila me la miraba. Le digo: "chupala un poquito Cami". Nos desabrazamos y baja a mi verga y se la mete en la boca y empieza a chuparla y se la mete hasta la garganta y juega con la pija y se me pone gorda y ella se ahoga y la saliva empieza a caer por los huevos y le agarro la cabeza y se la empujo y la pija bien adentro y ella se ahoga y le grito que la chupe y la chupa y siento un cosquilleo y siento mareos y siento que me debilito y siento un dolor en el pecho y siento que ya no siento mi cuerpo y veo todo obscuridad y ....
Despierto y veo a un tipo de bigotes y el tipo de bigotes me mira y me dice: "amiguito tuvo un infarto"; "no me di cuenta"; "uno nunca se da cuenta, ocurre y listo"; "¿mi amiga me trajo?"; "noooo... ninguna amiga. Lo trajeron en ambulancia"; "pero yo estaba con una amiga"; " puede ser, pero lo trajeron los paramédicos".
Veo todo negro y la saliva de Camila me excita mucho. Ella chupa y chupa y su lengua es única. Me siento un viejo y miro el pelo rojo de Camila y Camila con los ojos cerrados y la boca toda atragantada. Siento un mareo y siento que me muero...
"Su nombre es Walter según su DNI. Mire Walter estuvo muy cerca de morir. Su esposa ya fue avisada"; "no tengo esposa, y mi nombre es Ariel, no soy Walter".
Siento la boca de Camila que saborea mi verga. Ella siempre fue muy puta. La conocí en la facultad, es mi alumna preferida. Tiene 19 años y un cuerpo perfeccionado por el entrenamiento físico. Y siento sus dientes mordisquear mi verga. Sube y baja y chupa y vuelve a chupar. Siento el dolor en el pecho y siento que me hundo en la obscuridad...
"Usted tuvo un infarto grave amiguito. Quizás perdió la memoria"; "¿qué día es hoy?"; "jueves"; ¿mes?; "agosto"; "¿año?" "2034"; "doctor, si estamos en 2019".
Camila no quería saber nada y me costó poder llevarla a un telo. Pero lo logré y acá ella chupando mi verga y yo con ese dolor en el pecho. Siento que me voy. Siento que la leche no quiere salir y veo todo obscuridad.
"Amiguito ¿usted no será subversivo?"; "soy profesor de Historia"; "por eso, son todos subversivos".
Esa tarde le hice el orto a Camila y se la chupé y la hice retorcer. Y nos abrazamos y mimamos y me la chupó y el dolor en el pecho me hizo ver la obscuridad.
"Amiguito alguien pregunta por usted en la sala. Una tal Camila"; "que pase". Y entra una gorda arrugada y me mira y me mira fijo y me dice: "¿te gustó la chupada amor?".
Siento que me muero y veo todo negro. La puta madre me muero y Camila no se tragó mi leche porque muero antes de acabar.
¿Y la Camila de 19?

Fabián Ariel Gemelotti

domingo, 3 de noviembre de 2019

Foto

¿Por qué cambié mi foto de perfil?

(Por: F.A.G)

La foto de perfil de una red social dice mucho, porque es lo que identifica a una persona con algo. Y ese algo es lo que llega al resto de la gente. Siempre me gustó poner de foto de perfil la tapa de un libro. Así puse una foto de El cazador oculto, un libro que amo. Y estuvo dos años esa foto de perfil. Salinger es uno de mis escritores preferidos, y El Cazador oculto un libro que siempre regalo a mis novias. Mi última novia era fanática del libro, y lo leyó de corrido. Y porque la quise mucho puse la foto de ese libro de portada. Al pelearme con ella puse una de Viaje al fin de la noche, una obra maestra de ka literatura minimalista. Ese libro es mi libro de cabecera y Céline mi escritor preferido entre los escritores malditos. Pero antes de las elecciones lo cambio por una foto de Kristina. No me gusta poner fotos de personas o políticas, porque no soy político ni periodista ni me interesa la política como profesion. Yo escribo, no le debo nada a la política. Soy Peronista, pero ante todo soy escritor de literatura. Lo mío es la literatura, no la política. Pero tenía la necesidad de apoyar este proyecto político contra Macri. Y me decidí cambiar mi foto de perfil. Terminaron las elecciones y no sabía que libro poner de perfil. Pero hoy hablando con una chica me decidí por El desierto de los tártaros, porque amo ese libro. Ese libro es significativo en mi vida, una porque tiene mucho que ver con mi trabajo (yo me entiendo y no tengo ganas de andar hablando cosas laborales con nadie) y otra porque ese libro me lo regaló una mujer que amé mucho a los 20 años. Alguien mucho más grande que yo, y que fue uno de mis grandes amores. Una mujer muy culta y muy sensible. El desierto de los tártaros fue mi libro de cabecera de mi juventud.
Amo la literatura y el cine sobre cualquier otra cosa en la vida. No podría vivir sin leer y sin escribir. Leo por placer y porque es mi inyección para no morir. Y escribo por esa necesidad que tenemos todos los que escribimos: se escribe por soledad, esa soledad del escritor. El que escribe es una persona que se siente sola aunque tenga a mil personas a su alrededor.
Quería hablar de la foto de perfil, me parece un tema interesante aunque a absolutamente a nadie le interese este tema. Me tiene sin cuidado, yo no escribo para agradar a nadie o para quedar bien con alguien o para que me aplaudan. Ese no es el objetivo de mis escritos.

Fabián Ariel Gemelotti
(Lunes 4 de noviembre de 2019, dos y media de la madrugada. Desde Capital Federal viajando en ómnibus a Rosario)

viernes, 1 de noviembre de 2019

La gorrita

La gorrita y el concepto de pureza blanca

(Por: F A G)

En las elecciones del domingo pasado ocurrió un hecho que me da pie para escribir sobre discriminación y racismo. Un chico presidente de mesa vio manchado su honor y su nombre en las redes sociales, por el simple hecho de tener una gorrita puesta mientras ejercía su cargo. Este hecho, que en otros tiempos no hubiese pasado de una discriminación sin difusión mediática, ahora los medios mediatizaron el hecho. Todo el mundo habló del chico y su gorrita. Hasta el presidente electo Alberto Fernández se puso la gorrita en un gesto simpático y también mediático. Pero el hecho de la gorrita es mucho más profundo de lo que pensamos, porque en ese mero hecho hay todo un trasfondo de discriminación y racismo que arrastra años de nuestra cultura Argentina y de la cultura de Occidente. El mundo occidental nace desde la discriminación al supuesto "inferior". Ya hay conceptos de "inferioridad por la piel" en San Agustín: "lo perfecto es blanco y la blancura es la nobleza". Pero en el mundo antiguo la esclavitud no era del "negro", porque el esclavo era el botín de guerra (los bárbaros eran rubios, y cualquier color de piel podía ser esclavo). Entonces San Agustín lo que plantea acá es que lo perfecto es blanco, esa blancura que se incorpora como concepto al mundo occidental implica un concepto de perfección. Si cualquiera al ser capturado podía ser esclavo, no cualquiera en la Iglesia podía ser Papa. La nobleza era del "blanco", o sea del "puro de piel". En los cuentos de hadas medievales las princesas son rubias y las malas morochas. En el folclore anglosajón los duendes son "deformes y petisos y de color obscuro". Lo "obscuro" lo va incorporando Occidente como sinónimo de "maldad" y "fealdad". Lo lindo para el mundo occidental será el color claro y rubio, y la antítesis de lo lindo será "la fealdad de lo no claro". En El Nombre de la Rosa hay un obispo negro. Se desconfía de él como asesino. Hay una frase interesante en la novela: "la pureza de los ángeles blancos contra la maldad de los ángeles negros de Satanás".  El Paraíso es "la pureza" contra el Infierno que es "lo impuro". A la pureza se llega "por la virtud", y esa "virtud" es sinónimo de "blancura". En la Edad Media se asientan conceptos que todavía tenemos incorporados a nuestra visión de "pureza" e "impureza". En el Medioevo Jesús es pintado como "rubio de ojos celestes", cuando en realidad Jesús era casi negro y bajo y gordito. Pero en el Medioevo Jesús pasará a ser "el rubio de la pureza y de melena bella", cuando Jesús era de pelo enrulado obscuro. ¿Por que se lo retrata así?, porque de esa forma se asienta el concepto de "pureza racial occidental". Cuando los árabes invaden Occidente son considerados "bárbaros de piel obscura" que vienen a "destruir" la cultura Occidental. En realidad la cultura de Occidente le debe mucho al mundo Árabe, como ser en medicina y matemáticas. Pero todavía se sigue creyendo que fue una 'invasión bárbara". El concepto de "bárbaro" viene de una deformación lingüística, porque se le dice bárbaro por una burla por no entender su lenguaje. El bárbaro era bárbaro porque hablaba "bla, bla, bla"; eso decían los nobles de los bárbaros. Después los historiadores le dirán bárbaro a todos, y quedará como sinónimo de los germanos y la Roma "culta". Pero bárbaro es un concepto medieval.
Occidente nace y se asienta sobre estructuras religiosas y morales. Esa moralidad occidental tiene sus raíces en conceptos de la filosofía de la Iglesia. La Iglesia forma los conceptos de "lo puro" y lo "impuro". En el mundo Antiguo no había conceptos de "negritud" ni los demonios eran "feos o deformes", y los dioses eran terrenales y muy humanos, y no tan "puros" y "blancos" como lo es el Jehová del imaginario medieval. Una cosa es el Jehová del mundo semita antiguo y otra cosa es el Jehová tomista del mundo de la Iglesia. Son un solo Dios pero visto de dos formas diferentes según la armazón moral de los pensadores de cada tiempo.
Argentina nace católica y racista. Se asienta y se funda sobre la imagen inmaculada de una virgen "blanca" y "pura". La "virgen" es la "pureza" en los campos de batalla de las guerras de la Independencia. Ya la guerra tiene su primer genocidio por el color de piel: los batallones de negros son las avanzadas que servirán como carne cañon. Y ya en el siglo veinte la población negra casi no existirá en el país. El "negro" será reemplazo en la discriminación por el "criollo", y ese criollo de piel curtida por el sol de la explotación agraria y junto a inmigrantes pobres serán los jornaleros de la Forestal y del campo argentino. Estos serán los cabecitas negras que reivindicará el Peronismo, porque el Peronismo viene a poner en palabras y hechos algo muy propio del país: la grieta racial, que en definitiva es la grieta más salvaje que divide al país. Esa grieta que se escucha como latigazo de amo al esclavo cuando uno escucha esa frase nefasta y asentada en nuestra idiosincrasia discriminatoria: "los negros de mierda usan gorritas".

Fabián Ariel Gemelotti