viernes, 31 de julio de 2020

La cuestión de clase

El capitalismo como eje de la explotación

(ensayo)

(f.a.g.)

Cicerón pertenecía al partido aristocrático y César al partido popular. Aristocracia y partido de la plebe jugaron un papel muy particular en la Roma Republicana. La política en Roma se construye con alianzas. Sin alianzas de los dos partidos que manejaban la hegemonía no había candidatura posible al eje del poder. César construye su poder con la guerra y la conciliación de clase. La política de la Antigüedad nos deja una enseñanza: sin alianzas no hay política posible dentro de un sistema de política de Estado. Los dos partidos de la hegemonía luchaban por el poder de Roma, mientras tanto la esclavitud era el sosten económico de la economía republicana. Maquiavelo muchos años después construye la política moderna y pone los lineamientos de la construcción del poder. Maquiavelo toma como ejemplo la República romana y de ahí saca sus principios políticos. Maquiavelo es el padre de la política moderna de los Estados capitalistas.
El siglo 19 encierra otra forma de ver la política, Marx construye los lineamientos de la política del proletariado, de esa masa obrera que era la mano de obra barata para el capitalismo del siglo 19. La fábrica, la producción en masa y la alienación son lo que permiten que el capitalismo desplace al antiguo régimen. Sin proletariado no hay capitalismo. Sin fábrica y sin producción en masa no hay acumulación de capital. Sin explotación el capitalismo hubiese fracasado. ¿Es necesario el capitalismo? La Revolución francesa pone punto final a la monarquía y permite otra forma de poder: el burgués se hace fuerte y la maquinaria capitalista permite el avance de una nueva forma de dividir a la población: el capitalista como acumulador y dueño de la propiedad privada y el obrero como mano de obra barata. Para sustentar el capitalismo se necesita crear las condiciones morales de alienación. Surgen la filosofía positivista y la legislación capitalista. Se crean leyes para defender la propiedad privada y los medios de producción capitalista. La Ley es el primer salvoconducto que tiene el explotador para sustentar sus vínculos y defender la producción en masa. La Ley pone coto al  avance de las luchas del proletariado. Entran en conflicto dos clases bien definidas: la burguesía industrial y el proletariado asalariado. Se necesitan mutuamente pese a la situación conflictiva de diferencia clasista, porque el capitalismo había creado esa dependencia: el salario rige los destinos del proletariado, como en la Antigüedad el esclavo necesita del látigo del amo en la hegemonía dependiente de amo y esclavo; en el capitalismo el asalariado depende del dueño del capital. El proletariado hace alianza con la burguesía industrial y ahí surge el sindicalismo como intermediario en esa alianza de clase. El sindicato pone los lineamientos a las mejoras laborales, a las condiciones sanitarias y regula la explotación. El capitalismo se fortalece, se hace cada día mas fuerte. Surgen divisiones entre los asalariados: obrero especializado y bien pago y obrero llano y mal pago. Trabajadores con aspiraciones a patrón y trabajadores totalmente alienados y tratados como un objeto más dentro de la producción capitalista.
El capitalismo despega, se transforma en el sistema del Poder. Trabajo asalariado, producción industrial y la institucionalización del sindicato como mediador entre explotado y explotador. Así nace el capitalismo.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 01 de agosto de 2020)

domingo, 26 de julio de 2020

Rosario

Rosario una ciudad en decadencia

(f.a.g.)

Siempre que me preguntan cuál es la ciudad más linda del mundo yo no lo dudo: Capital Federal. He viajado bastante, conozco trece países y miles de ciudades. Pero la ciudad más linda del mundo es Capital Federal. Ninguna ciudad es tan bella como Capital. Después viene Los Ángeles, California. Una ciudad muy pero muy parecida a Capital Federal. En Los Ángeles se puede caminar. La gente camina mucho. Eso hace de una ciudad que sea potable. Después viene Nueva York, ciudad con miles de librerías. Ciudad de un encanto muy particular.
Una ciudad para ser bella debe tener librerías de usados y mercados de antigüedades, si eso no existe o hay pocas no me interesa. Rosario es una ciudad linda, pero no hermosa. Rosario está en decadencia en librerías hace unos veinte años. Rosario fue achatándose, y se fue cerrando poco a poco. De ser una ciudad pujante en los 60/70/80 fue decayendo. Supo tener miles de cines y fueron cerrando. Miles de librerías y fueron cerrando. Quedan dos o tres librerías para mis gustos de lector, todas las demás son chatas y pésimo material. Al Pez Volador de calle San Lorenzo voy seguido, me gusta la atención y porque encuentro libros raros y ediciones antiguas. Después me gusta mucho una librería en Barrio Echesortu, en la cortada Marcos Paz y Lavalle (soy malo para ubicarme, creo que es Lavalle o una cuadra después viniendo desde el Centro); esa librería es muy chiquita, en una esquina. A simple vista es una librería de libros comunes para viejas gordas y gente que no lee. Ahí está lo bueno, porque uno debe revisar las mesas de saldos. Ahí tenés de todo, desde libros del siglo 19 hasta ediciones que no se consiguen en ninguna otra  parte. Una librería única. El desorden es lo que ahí predomina. Todo desordenado en mesas, y adentro imposible moverse de lo chico del local. Pero el material ahí es excelente. Los precios muy buenos. Ahí encontré Cujo, primera edición en español. Ahí encontré la colección completa de Grandes Biografías de Salvat de 1985. La tengo completa comprada en los ochenta, pero la compre al verla en esa librería para regalar a un amigo por su cumpleaños. Mil pesos la colección completa. Un regalo. Baratísima. Mi amigo se puso contento, un compañero de trabajo que aprecio mucho. Un compañero que lee mucho. Esa es la librería de Leo. Mi barrio, Echesortu. Después queda otra librería muy buena, la de enfrente del Patio de la Madera. Una librería rara, porque ahí hay de todo: boletos de Ómnibus, etiquetas de cigarrillos, monedas, bonos, fichas, juguetes, afiches y de todo pero de todo. Abre los sábados nada más. La tierra es lo lindo de esa librería, ahí los libros con tierra y ese polvo que levantan cuando uno busca hace hermoso estar ahí revolviendo y encontrando tesoros. Ahí encontré una edición en francés del siglo 19 de mi libro preferido de poesía maldita: Las flores del mal. Ahí encontré miles de etiquetas de cigarrillos de los ochenta y noventa, pero miles. Ahí encontré afiches eróticos del Cine Capitol, que fueron a parar ahí cuando cerró el cine. Todo el erotismo que se vio en el cine en los ochenta estaba en la librería esperando que yo los encuentre. Fue una alegría llevarme eso a un precio muy pero muy económico. Ahí vi fotos de cine. Ahí vi boletos de trenes, los de cartón chicos. Miles de boletos. Amo esa librería y quiero mucho al dueño, un gran tipo y un gran librero. Nadie es como él, sabe y no te mata con los precios. Y te da libertad de buscar y buscar horas y horas.
Rosario está en decadencia, ya no quedan librerías buenas, salvo esas tres que nombré. No me gusta comprar por internet, me gusta caminar, ver libros y revolver. Ahí está el goce del que ama los libros. Buscar entre la tierra en librerías de viejo. Odio las librerías ordenadas y de nuevos y odio las librerías que venden caro. No me gusta que se abusen en los precios.
Rosario fue hace miles de años una ciudad hermosa poblada de librerías de viejo. Ahora Rosario es una ciudad triste, vacía y en decadencia. Rosario se ha transformado en un anclaje donde la mediocridad y la vulgaridad es patrimonio de la mayoría de sus habitantes.

Fabián Ariel Gemelotti
(domingo 26 de julio de 2020, dos y cuarenta de la tarde)

Posdata: apago el celular. Descuelgo el teléfono. Desconecto el portero. No estoy para nadie. Voy a leer todo el día y noche hasta las 23 horas. Mañana a las siete prendo el celular. Chau)

sábado, 25 de julio de 2020

El horoscopo

El horóscopo

(f.a.g.)

De chico me apasionaban las Ciencias Ocultas. Pero esa pasión fue al olvido al ingresar a la facultad y otras lecturas más "serias" fueron tapando esa pasión. Pero las Ciencias Ocultas todavía un lugar ocupan en mi mente. Me gusta el cine de terror y muchas películas las pude comprender por lecturas previas de ocultismo, como el cine de Polanski y el cine de Argento, directores que incursionaron en el ocultismo. Las Ciencias Ocultas son milenarias, y quienes amamos la Antigüedad hemos leído El libro de los muertos y la Biblia versión ocultista. La Biblia tiene muchas lecturas, la histórica, la religiosa, la literaria y la ocultista. Todas se unen en un punto: Dios usa la magia para gobernar. Magia más poder divino son la fuerza del Dios de Israel. Me crié en un hogar católico con abuela hebrea, pero de chico me gustaban los soldaditos alemanes. Mi abuela me ve jugando con soldaditos nazis y me dice: "muy mal eso". Y después el sermón. Todos hemos jugado con soldaditos nazis, son atractivos los uniformes. Primer pecado racial de mi infancia. Después de grande me dí cuenta que todo es mentira, que Dios no existe y que las religiones, sean cuales sean, son invenciones del hombre. Pero ese proceso es largo, implica muchas lecturas y mucha reflexión personal.
Pero el horóscopo todavía me divierte y apasiona. Yo nací un 3 de noviembre, el mismo día que Newell's (aunque otros historiadores del club dicen que la fecha es otra. Eso no interesa, porque en los años cincuenta se toma esa fecha y en la simbología ocultista Newell's es escorpio) Decía que me gusta el horóscopo.

Capitan Camacho montado al caballo de Nippur.

Columba

(f.a.g.)

Besane

El nene

(relato)

(f.a.g.

-Te quiero mucho amor de mis entrañas.
-Yo también te quiero mucho.
-Nunca voy a querer a otro hombre como a vos.
-¿Qué te gusta de mí mi vida.
-Cuando te veo desnudo, ese pito que cuelga y las bolas que bailan.
-Son los calzoncillos flojos, tenés que arreglar los elásticos mi gran amor.
-Te compro talle cuatro.
-Pero me cuelgan las pelotas.
-Ayer hablé con Naru, tu amiga.
-Amiga tuya también.
-Es buena chica.
-Pero yo te quiero más a vos.
-Me duelen las manos le lavar ropa.
-En este país las mujeres lavan ropa.
-Me tomé una purga para cagar, ando con la cola cerrada.
-Sí, mi vida. Ya lo sé.
Y ahí la mujer se fue al baño y se bajó la pollera y los calzones y sentó su culo en el cagadero e hizo fuerza y explotó el culo y la mierda salió y fue una cagada placentera.
-Hijo, pude cagar. Hacía dos días que no cagaba.
-Te quiero mamá, vos sos una mujer muy fina.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 25 de julio de 2020, dos y veinte de la tarde)

Cogete una pelotuda

Las pelotudas y los pelotudos (relato)

(f.a g.)

-¡Cómo te vas a coger a una bruta como esa!, mi amigo el Mercurio me dice.
Ahí entre la mierda, muy olorosa penetrando en tu interior.
-Es una ignorante.
La ignorancia es el peor pecado de la gente que me rodea. Manga de pelotudos, todos y todas o todes para no ofender a ninguna boluda feminista y para ser correcto en el lenguaje establecido. Pero no me interesa ser correcto, yo escribo lo que quiero y como me sale. Si no te gusta no me interesa, es tu problema.
-"Te estoy llamando desde ayer y no me atendés"
Ella llama, yo descuelgo el teléfono. Apago el celular. Apago mi computadora. Desconecto el timbre. Me encierro. Leo. Miro películas. Estoy solo y tranquilo. No tengo ganas de verla. No quiero que nadie me moleste.
-Te llamé todo el día y no sabía qué hacer.
-No soy tu padre, no me cargues con problemas.
-Pero necesito que me escuches.
-Escribí un libro, el papel te escucha Ayelén. El papel escucha y no se queja. Eso es escribir.
-¿Qué hiciste ayer?
-Leí, ví dos películas y me masturbé en la ducha.
-¿Leer? ¿Pensaste en mí?
-¿Cuando me pajeaba?
-Claro, cuando hacías eso.
-Pensaba en mi novia del año pasado.
-Esa pelotuda flaca sin culo la veo a veces.
-Es muy linda.
-No tiene tetas.
-Es rubia.
-Yo soy rubia también.
-Tu pelo tiene tintura.
-Vamos a coger.
-Nooooo. Estoy escribiendo. Y me duele la cabeza.
-Voy a tu casa.
-Bueno. Pero no quiero ruidos.
-Nooo. Yo también voy a leer.
Cuando Ella dice leer es leer. Se trae revistas y me cuenta los chismes cotidianos. Yo acá, entre Nietzsche y un diccionario de alemán. Yo acá entre la Historia y la Filosofía. Ella allá, en la otra habitación, con sus revistas y sus redes sociales. No soy el padre, pero ya es como si fuera mi hija.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 25 de julio de 2020)

viernes, 24 de julio de 2020

La cuarentena

La cuarentena

(f.a.g.)

Cuando se suaviza una lucha los buitres te deboran y te van comiendo poco a poco. Es un error flexibilizar la cuarentena, error que se puede pagar muy caro. La mayoría de la gente no comprende qué significa una pandemia, piensan que es algo pasajero y que va a pasar pronto y que volveremos a vivir como antes. La mayoría de la gente no comprende lo que fue el macrismo. La mayoría de la gente no comprende nada de nada. Están tan viciados y alienados por los medios y las redes sociales que no pueden comprender lo que está pasando. Y cuando no se comprende lo que pasa viene la muerte, algo que pareciera que ya no importa.
El Gobierno hizo un esfuerzo único y le salvó la vida a todo el mundo, pero ahí están los buitres empresariales y los buitres mediáticos que fueron comiendo cerebros y fueron debilitando la cuarentena. Cuatro meses de lucha por la vida en 15 días se pueden ir a la mierda, porque los buitres empresariales piden flexibilizar y liberar. A los empresarios no les interesa la vida de sus trabajadores, a nadie le interesa ya nada. Los medios concentrados fueron imponiendo el miedo al "hambre", al "desempleo" y al "caos" y cerraron un círculo vicioso y cargaron todo el fango en la cuarentena y así lavaron culpas del macrismo que destrozó todo y es el único culpable del "hambre" y del "desempleo", no la cuarentena. La cuarentena no trajo la pobreza ni el caos, el caos y la pobreza lo trajo la deuda y el FMI. Pero los empresarios buitres aprovechan la ignorancia de la gran mayoría para llorar y llorar y ser un lamento que sirve para flexibilizar y tirar a la mierda 4 meses de lucha por la vida y contra la muerte.
La ignorancia es el gran pecado del presente, esa ignorancia que forman los medios. La gente opina, una opinión sacada de lo que escucha en las redes cargadas de ignorancia y en la TV cargada de pésima información y alienación. La TV y las redes sociales son el reflejo de la ignorancia. Y contra la ignorancia el Gobierno no puede luchar. Se pueden perder mil batallas contra un enemigo de balas y tanques, pero contra el poder mediático de la TV, las redes sociales y los periódicos es muy pero muy difícil luchar, porque los medios no usan metralletas cargadas con balas que matan, usan información falsa y alienación, y esa arma es la arma del presente. Una arma muy eficaz y que derrota toda posibilidad de lucha.
No estamos vencidos, siempre hay posibilidad de lucha. Pero se ha perdido una batalla muy importante. Y hay que remar nuevamente, porque la muerte no puede vencer a la VIDA.

Fabián Ariel Gemelotti
(sábado 25 de julio de 2020, doce y media de la noche)