viernes, 31 de enero de 2020

La foto

Mis libros publicados y La pasión de Leonor

(f.a.g.)

La fotografía es una de mis grandes pasiones, y amo tanto la fotografía que detesto la fotografía de celulares modernos. El celular es la muerte de la fotografía. Con la foto pasa algo parecido que con la escritura, todo el mundo saca fotos y todo el mundo escribe (estados en Facebook o cualquier otra red, mensajes de texto y Wassap y hasta recibos de compra y venta), pero eso no quiere decir que todo el mundo sea escritor. Todo el mundo saca fotos, pero eso no quiere decir que todo el mundo sea fotógrafo. No me considero fotógrafo, pero sí escritor. No escribo por pasatiempo ni para comunicar algo, escribo porque soy escritor, y escribir me libera y me hace vivir y postergar el suicidio un día más (sé que mi muerte va a ser el suicidio. Lo intenté tres veces y me salvó mi hermano dos de la muerte. Una vez estuve en coma dos días y desperté y mi hermano estaba a mi lado) Saco miles de fotos y las imprimo y guardo, pero no soy fotógrafo. Ese don de la fotografia no lo tengo. Pero sí amo sacar fotos. Quizás no tenga ningún don, pero escribo igual y me considero escritor. Cuando me preguntan profesión digo que soy novelista. Y quieren leer mis novelas, y desgraciadamente son ediciones agotadas de 300 ejemplares. Me quedan pocas de cada libro, así que mis libros publicados circulan poco. Soy un escritor de pocos ejemplares. Y saco fotocopia y se las doy a quien me pida un libro. Hace unos meses una chica me pidió mis libros. Le saqué copia y me hizo una crítica de Entre calenturas y otras cosas, una crítica muy buena. Vio cosas que yo no ví en ese libro. Y me dijo que no suba más cosas a las redes que perdía el tiempo ahí. Pero no soy famoso, no tengo acomodos políticos para publicar y nunca nadie me dio una mano editorial. Mis quince libros publicados ocho ediciones de autor y siete en dos editoriales desconocidas. De los quince libros solamente cobré dinero por una novelita pornográfica: La pasión de Leonor. Es una novela corta muy fuerte, que publiqué con seudónimo. Muy pero muy fuerte, que se vendió mucho. Hasta en Chile y Perú y Bolivia llegó esa novelita. Fue en el año 1999, un buen año en mi vida. 1996 con Entre calenturas y otras cosas y 1999 con La pasión de Leonor tuve mi cuota de fama, una fama efímera que se agotó pronto. Soy un escritor sin fama y sin prestigio. Y sin editor en la actualidad. Voy a publicar pronto una novelita de amor y un libro de cuentos, todo de mi bolsillo.
Mis libros siempre fueron controvertidos o mal entendidos. Fui censurado una vez y Entre calenturas y otras cosas retirado de las librerías de Rosario por orden judicial. Es quizás mi libro más conocido, pero no es el mejor. En Rosario no me leen y me ignoran los otros escritores. No frecuente círculos literarios y no soy lame culo de libreros ni de nadie que esté vinculado a la Literatura en la ciudad. Creo que no gustan mis escritos, me lo han dicho. Y me consideran en la ciudad un mal escritor. O se burlan de mis escritos o simplemente lo ignoran. Pasan desapercibidos mis textos en la ciudad. Salvo Reinaldo Sietecasse que un vez me escribió algo sobre mi obra (una contratapa en Rosario /12) nadie se molestó en publicar nada mío en un diario de la ciudad. No me interesa, sé que estoy condenado a ser un escritor de pocos lectores. Pero eso no quita que sea escritor. Ni en las redes, también ahí mis texto no son leídos. Salvo cinco o seis "me gustan", nunca paso los diez. Y algún comentario burlón de mal gusto o algún comentario simple de tres líneas. Creo que muchos tienen miedo de quedar pegados a lo que digo, ese miedo que se acerca a la cobardía del lector. El lector es cobarde y alaba a los consagrados, no a los escritores fracasados como yo.
La pasión de Leonor fue mi única novela que llegó lejos. En Perú fue un éxito de ventas. Fui a Lima un día y me reía que las chicas adolescentes eran fanáticas de la novela. Pero como fue publicada con seudónimo no sabían que era yo. Fue divertido acostarme con una peruana y que me hablara del libro y yo decirle que era pésimo y la chica (de clase alta) decirme que yo era un bruto por no apreciar esa novela. Le digo a la chica: "las mujeres no saben escribir, es mentira todo en esa novela". Nunca más la vi a mi chica de Lima. La pasión de Leonor tiene seudónimo de mujer. Es una novelita donde una mujer adulta recuerda a sus ochenta años un amor de su madurez por un joven de 18 años. Es real el tema, pero ficcional. Leonor fue una mujer que conocí cuando tenía 20 años, ella tenía 39. Fue algo que duró muy poco, dos meses. Fue una pasión más que un amor, pero el amor también es pasión. La conocí cuando yo era estudiante de Historia. Ella cursaba conmigo. Ya era grande (vieja a mi vista de 20 años), y nos hicimos muy amigos. Nos acostamos y fue una pasión cargada de erotismo. Ella era casada con dos hijas de mi edad. Un día (recuerdo y me pongo melancólico) estábamos en un bar enfrente de Humanidades y me dice: "basta Fabián, te dejo. Amo a mi marido y no quiero verte más" y pagó los café y se fue. Y no fue más a clases. La ví hace poquito y le dije: "hola" y me dijo "hola". No sé si me reconoció pero siguió caminando. Quizás yo esté cambiado, aunque sigo siendo con cierta impronta física juvenil y pelo como antes y delgado.
De Ella no tengo fotos, nunca nos sacamos una foto. En esos tiempos no se andaba siempre con la cámara de fotos. Recuerdo que tenía el pelo enrulado, de piel morena, labios finos y dedos de las manos largos. Era atractiva, no sé si hermosa. Pero muy atractiva. Me gustaba de Ella su mirada y esa transgresión de que tenía esposo e hijas. Siempre me gustaron las mujeres casadas o con novios. Me atraen seducir a una mujer de otro. Bueno, no siempre es así. También he sido muy leal, pero algún día escribiré sobre eso. Toda mi literatura está relacionada con mis mujeres, y creo que a todas les he escrito algo. Los escritores siempre les escribimos a nuestros amores y los libros que publicamos, aunque sean muy ficcionales, son autobiográficos. De eso se trata escribir.
La pasión de Leonor es una novela de esa relación con Ella. Una ficción/autobiográfica. Y termina con los amantes suicidados. No muestro la tapa del libro porque están los amantes desnudos ensangrentados. Y no se pueden mostrar desnudos en Facebook.
Quisiera tener una foto de Leonor. Pero no tengo, y debo confomarme con mi memoria para reconstruir su rostro y su cuerpo, un cuerpo delgado y de tetas chicas y que alguna vez hace muchos años fue una gran pasión sexual en mi vida.

Fabián Ariel Gemelotti
(Sábado 01 de febrero de 2020, una de la madrugada)

jueves, 30 de enero de 2020

El control social

El control social (ensayo)

(f.a.g.)

Escribí un ensayo sobre El amante de Margarite Duras y lo subí a internet. Siempre pongo fotos, y puse la tapa de la mejor edición en español (trae un desnudo mostrando una chica en tetas) Automáticamente me bloquea Facebook, porque "infrigí" una norma: no se pueden mostrar pezones. Es la tapa de un libro, pero por 24 horas quedé bloqueado para comentar algo. O sea, en pleno siglo 21 no se pueden mostrar tetas. Pero apretando un botón podemos ver pornografía en internet. Y mucha. Y una chica puede subir una cola a internet, eso no es bloqueado. Entiendo y no entiendo. Es un norma, y las normas como las leyes fueron hechas para restringir y sancionar una conducta. En Derecho todo es conducta: el homicida transgrede una conducta. El estafador transgrede una conducta. El Derecho es una "ciencia" de la conducta. El Derecho moderno surge con una mezcla de positivismo y conductismo. El juez es un agente de control social. Controla y juzga conductas. Si bien el Derecho juzga "hechos" tiene normas y leyes que juzgan moral. Si un chico pobre roba con la moto va preso. Si Macri roba un país no es sancionado. ¿Por qué?: porque el Derecho es moral y la conducta es una consecuencia de la imagen moral que el juez tiene de la sociedad. El chico morocho que roba es un estorbo para la sociedad. Macri es "un señor" porque su rostro y posición social lo hace ''sociable". El Derecho sanciona lo diferente. El Derecho cumple en defender el orden establecido. El Derecho está cargado de "valores de las clases dominantes", porque de esa forma crea las conductas para la "convivencia". Para el Derecho "convivir" es proteger la propiedad privada sobre la vida y las libertades. La policía reprime y el juez juzga. Esto va más allá de las personas, porque el juez por más progresista que sea debe juzgar conductas. Al pobre se lo restringe en todo, porque la Ley fue sancionada por diputados y senadores desde la estructura de clase.
Entonces no hay "censura" en el castigo, porque transgredir es estar contra la Ley. Y la Ley es el dios de la "verdad".
Prohibir por 24 horas un desnudo es lo que nos demuestra el concepto de pobreza y riqueza. Las cárceles son para los perejiles.
Y como decía Bala: " un  kilo y los códigos"
¿Los abogados entienden qué es el Derecho?

Fabián Ariel Gemelotti.
(31/o1/2020)

miércoles, 29 de enero de 2020

El lengiaje

Lenguaje y las clases dominantes  (ensayo)

(f.a.g)

¿Qué es una lengua? Las palabras encierran ideología, y toda ideología encierran a palabras. La lengua española (o castellana para ser más preciso) se forma de las lenguas romances indoeuropeas. Cuando el Imperio Romano se desintegra se regionalizan los pueblos. De esa mezcla de bárbaros y romanos el latín sufre deformaciones. El latín clásico había empezado a perder impronta frente al latín vulgar. En la región de Normandía se empieza a regionalizar un tipo de habla. En la región del Sur de Italia otra. Y en España (en ese momento todavía no era España) se empieza a transformar la lengua. Surge un español que mezcla palabras del latín vulgar y del franco y también anglosajón. Pero poco a poco se va imponiendo un castellano más puro, desprendiendo del latín vulgar. El teatro, los monasterios y la nobleza se va imponiendo en su regionalización y nacionalismo. Guerras internas también transforman el lenguaje. No es lo mismo el lenguaje del campesinado que el lenguaje de la Corte. Las palabras encierran dominio, y las clases dominantes usan el lenguaje para imponer su poder. El Lazarillo de Tormes es un libro que en su momento transgrede el lenguaje de su tiempo. Y Cervantes también es un transgresor. Cuando se publica el Quijote la Iglesia mandó quemar libros de Cervantes. El Quijote fue considerado en su momento un libro "muy mal escrito", ¿por qué?. Cervantes usa un lenguaje entre culto y vulgar. Y pone a los sectores empobrecidos como críticos del poder. Todo a través del lenguaje. Por eso El Quijote es un libro que desafía lo académico. Pero volviendo al "español" en sus inicios, ¿qué es una lengua? Las lenguas romances son la raíz lingüística de las lenguas de la Europa imperialista. Cuando España llega a América, lo primero que hace es imponer su idioma. Los jesuitas son maestros de los indios. La imprenta imprime Biblias y panfletos en español. La lengua indígena así va muriendo hasta desaparecer en casi su totalidad en los tiempos actuales. La lengua es un proceso ideológico de las clases dominantes. El lenguaje es poder.
En la Antigüedad la mayoría de la población era analfabeta. El conocimiento escrito era solamente de los sacerdotes y escribas. Y de la nobleza culta. El pueblo no sabía escribir en su mayoría. Y hablaba muy mal. No había cartas, ni mensajes personales. Leer y escribir era tener poder. Jesús era analfabeta, por eso era marginal. La clase sacerdotal manejaba el lenguaje. Imponía la Ley, porque Ley y Palabras era lo mismo. Por eso se lo condena a Jesús, porque era un pobre tipo sin educación. Era la clase expoliada. Homero era
analfabeto, y no sabemos si existió de verdad. Quizás la Odisea sea un relato de las clases dominantes o simplemente sufre transformaciones como relato oral. Sócrates no sabía escribir. Platón es su intérprete. La incultura era parte de esos tiempos. La cultura literaria era de los sectores dominantes. Con el lenguaje se ocultaba el conocimiento. El pueblo hebreo tenía sus textos en un lenguaje "casi oculto". Las clases dominantes interpretaban el saber que imponía Jehová. El pueblo obedecía. Por eso los profetas, que surgían en las clases bajas, eran desafiantes del poder. Jesús desafía al poder. La esclavitud en la Antigüedad no era cuestionable, ni por Jehová ni los dioses del politeísmo. Los oráculos interpretaban el saber oculto. La mitología sumeria eran palabras. Los jeroglíficos egipcios eran interpretados por los sacerdotes. El pueblo era ignorante de las palabras.
¿Qué es el lenguaje? Es poder sobre todo y una forma de imponer una ideología. La imprenta acerca el conocimiento al pueblo. La Reforma es una revolución. Los alquimistas son revolucionarios. Las brujas son quemadas por interpretar palabras. El siglo 19 marca un antes y un después. Kant decía: "las palabras liberan" La novela del siglo 19 es una liberación en el lenguaje, porque acerca la lengua de los países a las clases populares. Pero a su vez encarcela al lenguaje. La Academia de la Lengua impone formas y gramática. La gramática encarcela. La ortografía también es una cárcel de las palabras. El punto y aparte es una forma de entender un texto, pero también esa forma es una cárcel literaria. La Academia dice cómo se debe escribir y quién no cumpla con eso no puede escribir, porque "escribe mal". Cuando Joyce escribe El Ulises nadie lo entendía (ahora tampoco) y se lo considera en su tiempo "un pésimo escritor". Cuando Céline escribe Viaje al fin de la noche un crítico dijo del libro "es un porquería llena de vulgaridades de palabras". Céline transgrede el lenguaje del poder académico. La escuela impone una forma de escribir y hablar. ¿Está bien decir? "te chupo la concha y vos me chupás el ojete un rato", o hay que decir "amor te voy a lamer la vagina y vos me pasarás la lengua por el sector obscuro un rato". Cada cosa a su literatura. El minimalismo es revolucionario porque dice "te hago el orto y después chupame la mierda de la punta de la verga". Los académicos se asustan de Bukowski. Dicen que es un degenerado. Lamborghini en El niño proletario rompe con los esquemas del lenguaje clásico "se chupó la verga y se tragó la leche". Cuando uno coge le dice a la novia "tragate mi leche y toda,", no le dice "por favor bebe mi semen amor mío". Coger es largar "palabras obscenas". La obscenidad ya es parte del lenguaje.
¿El lenguaje todavía es poder? Claro que es poder el lenguaje, tanto poder que lo dividimos y decimos "negros de mierda" y en ese "negro de mierda" queremos decir que nosotros somos blanquitos. El lenguaje es poder y el poder es palabras. Las palabras encierran una Totalidad. ¿Está bien decir puto? El homosexual en un barrio es un puto. El homosexual para la clase media progresista es un diferente o integrado. A mí a los putos me gusta decirles putos, porque me gusta más como suena. Las palabras son parte de las clases sociales. El "fierita" dice "chabón". El chico de la Dante ahora también usa ese "chabón". La cumbia con su lenguaje villero es tomado por la clase media. Yo tengo una novia que es una chica marginal. Una alumna, nunca lo conté. Tiene 22 años. Es muy pero bruta. La conozco de los 18 años. Yo la quiero muchísimo. De todas las mujeres que han pasado por mi vida es muy importante para mí. Me manda mensajes de Wassap con errores ortográficos. Habla como chica pobre. Es de barrio. Es muy linda, pero cuando habla se nota que es pobre. El lenguaje de los pobres (todos estamos en un idioma) no es el mismo que alguien con educación universitaria. Un juez o un fiscal o un funcionario Judicial le habla al pobre con neologismos del derecho. El pobre no entiende nada. El Derecho es parte de las clases dominantes. Recuerdo que en la facultad de Derecho una vez me dijo un profesor: "el justiciable nunca debe entender lo que vos vas a decirle". Yo creo que debe entender y se le debe hablar en criollo. Pero....
Empecé este ensayo para hablar de lenguaje inclusivo. ¿Qué pienso de eso?  Cada cual que haga con su culo lo que quiera. Yo corto acá este ensayo porque mi amiga me agarró la pija y tengo que dejar el celular. La guacha está toda mojada y se la voy a chupar. Me gusta que las mujeres se traguen mi leche. Eso me enamora de una mujer. Que se trague hasta la última gota de semen.
Fin de este ensayo.

Fabián Ariel Gemelotti
(Jueves 30 de enero de 2020, dos y media de la madrugada)
Desde Pergamino, mi última escala de vacaciones.

martes, 28 de enero de 2020

La pendeja

Amor de verano

(quizás sea un ensayo o algo muy autobiográfico)

(f.a.g.)

Estoy triste. Triste y alegre. Triste porque te recuerdo y acá solo. El gran amor de verano. Mierda, no puedo avanzar en el texto. Recién me puse a mirar el muro e hice un comentario y entré en una discusión con un amigo. No me gusta opinar lo que otros escriben. No sirvo para opinar, ni para escuchar a la gente. Soy muy individualista. Por eso escribo. Muy narcisista con mis lecturas, cuerpo y mujeres. No soy sociable, no soporto ir al teatro, estar con gente que no piensa como yo. Soy un poco autoritario. Por eso escribo. Las personas muy amplias, despojadas de prejuicios, sociables, y amables y de buen carácter no sirven para la Literatura. Cada cosa tiene un porqué qué. Tengo un carácter de mierda. Mi hermano me dijo hoy: "hermano no te interesa lo que piensa el otro". La verdad que no me interesa. Por eso escribo. La hoja en blanco es mi libertad. Si sería sociable haría teatro, me dedicaría a la música y a tener miles de amigos. Yo no soy sociable, por eso leo mucho y escribo.
Pero me gustan mucho las mujeres. Ahí sí soy sociable y diría sé encarar. Me resulta muy fácil. Tan fácil como escribir un texto de cuatro páginas en diez minutos con el celular mientras espero que baje una chica del piso diez.
Ahora sí ya me viene la calentura literaria. La pija bien dura y a escribir.
Estoy triste. Triste y alegre. No sé por qué mierda me gustan tanto las rubias. Veo a una rubia delgada como un palito y dos tetitas que tenés que usar una lupa y yo me enamoro. Eso me pasó con ella. Un compañero de trabajo me decía hace unos meses: "tu novia no tiene tetas" Yo me río, porque somos amigos y tenemos confianza. No me molesta que me diga esto. Me dejó hace seis meses. Amor de amor. Pero ahora quiero escribir sobre amores de verano. Sentado acá en el ómnibus estoy muy triste. Hace más de quince días que me fui de Rosario a Mar del Plata. ¡Qué mierda estoy haciendo acá!!!! Y ahí apareció ella "¿tenés un cigarrillo", levanto la cabeza y me hizo pedazo la pendeja. Me partió en dos: un metro setenta y cinco, rubia, ojos grises, y tetitas chiquitas. Bueno, ese fue mi gran amor de este verano. Me hizo olvidar de mí ex (un duelo de seis meses), me dio vuelta la cabeza "¿de dónde sos?", "de Parque Patricios", "bien", "me vine con dos amigas una semana a Mardel". Desde ese cigarrillo nació algo. Amor o calentura, es un amor de verano. Los amores de verano son muy lindos, porque se coge sabiendo que nunca más vas a ver a esa persona. "me gusta que me escuchás", "no creas, no sirvo para escuchar", "me tratás re bien, me estoy enamorando", "bueno, todo bien". Amores de verano, siempre fui más comprensivo con mis amores que con los amigos. Salvo dos o tres amigos ya no me interesa el debate con la gente. Yo escribo, no soy profesor ni periodista ni político. Escribo. Tengo la hoja en blanco y la lleno de palabras. Eso lo que hace el escritor, llenar la hoja de palabras. Después el contenido sirve para poco. Lo que sirve es la hoja con palabras.
De Mardel a Capital juntos. "mis amigas dicen que las dejé por vos", "los amigos siempre piden que dejes los amores por ellos", "yo tengo un novio en Capital, no sé si contarle de vos", "yo también tengo una novia en Capital, y ya sabe de vos", "¿le contaste?", "no pero sé que lo sabe".
Se me enrosca para dormir. Me gusta eso, las piernas enroscadas y su cabello rubio recostado en mis cabellos. Dormir pegados. "¿qué hacemos hoy?", "vamos a Palermo", "noooo, prefiero quedarme acá en el hotel cogiendo", "pendeja me estás matando. No tengo 19 años ya".
Y llega el día de la despedida. Ella tiene que quedarse atendiendo el negocio del padre. Y me manda mensajes de Wassap. Yo debo armar mi boldo. Mi hermano está conmigo y nos vamos a Retiro. Me voy dos días a Pergamino a visitar a una especie de novia que hace mucho que no veo. Y de ahí el viernes volveré a Rosario. Ahí me espera una novia sin compromiso de ninguna de las dos partes. Ella hace su vida. Yo hago la mía. Una especie de amor libre. O sea, mi amor de Rosario es un amor de años. Mi amor que me dejó hace seis meses fue otro amor. No explico más. Me cansé.
"¿cuándo volvés a Capital?", "siempre, es mi ciudad", "digo, ¿cuándo volvés a mí?".
Y uno dice que pronto y ella dice que te ama. Pero los dos sabemos que hoy fue la despedida. Es un amor de verano, mucho sexo y cariño y ternura. Pero cada uno con su vida. La vida no se detiene, la vida no es el verano.

Fabián Ariel Gemelotti

En gros

El negro mondongo y la clase media boluda  (quizás sea un ensayo)

(f.a.g.)


¡Qué boluda es la clase media!!!!, madruga, cobra un salario, tiene que aguantar maltrato laboral, se casa, tiene hijos, se separa, es cornuda y cornudo, compra una casa, ahorra para ir a Europa, coge poco, se cuida en la comida, estudia, se recibe, tiene nietos, se muere y lo olvidan. Me olvidaba, algunos escriben poesías boludas para el aplauso ("hay que quedar bien porque uno es clase media") La clase media no es como el negro mondongo, ese negro panzón, bien amarronado, con la cerveza del pico, y tirado en la vereda de la villa. El negro la pone y tiene su fábrica de críos. La negra ya a los 25 es gorda, no tiene dientes, y se coge al sobrino de 14. La moral, esa cosa filosófica del pedo la crearon para nosotros, clase media medio pelo y pelotuda. ¿Por qué tantos críos en las villas? Pensamos desde nuestra moral de esclavos de un salario que "el negro sufre más que nosotros". Yo no creo que sea así. Creo que la clase media sufre y no lo puede decir, porque "no te quejes pelotudo asalariado". Entonces la negra de clase media (hay negros amarronados en la clase media) se siente importante porque fue a Alemania. O sea, hizo lo que hacen todos los negros de clase media: viajan a Europa y suben fotos a Facebook, para que todos digan: "mirá la negra comiendo en Berlín". Mientras tanto el negro amarronado desclasado sigue tirado en la vereda y la negra cuida los diez críos (de varias pijas).
Ayer viajaba en el Roca una parejita bien pendejos. Estaban pidiendo, el chico un rubio muy lindo (unos 18 años) y la pendeja una rubia muy linda también (17/18). Llevaban un cochecito con un bebé. Le digo al chico: "¿es tu hijo?", "Sí, claro". Le di cincuenta pesos. Eran rubios, delgados y bellos los dos. En un asiento muy adelante estaba sentada una parejita de negros amarronados clase media (buena ropa, buen celular y conversación pelotuda de clase media); la negra le dice al novio negro: "estos negros no laburan". O sea acá se invierte el concepto del negro. Me quedé pensando en la parejita que pedía. A la noche le digo a una novia/amiga: "estoy cansado del mangueo en la calle", "no pasa nada, yo los ignoro".
De eso se trata, creo. A veces no hay que hacerse tanto drama, porque la negra va a seguir siendo negra y la clase media vamos a seguir siendo unos pelotudos asalariados. Y que Alberto nos coja tranquilo.
¡Viva el bombo y el choripán!!!

Fabián Ariel Gemelotti

lunes, 27 de enero de 2020

Slberto

La Historia Argentina (ensayo)

(f.a.g.)

Hoy veía un vídeo de un discurso de Alberto Fernández. Me dio pavor y odio escucharlo. Estaba con mi hermano y mi hermano siempre me dice: "vos lo votaste", "y sí Cristián, también voté a Menem". Y mi hermano que es docente de Filosofía en secundarios de Capital me dice: "hablame de Hermenéutica, para ver por qué sos Peronista". Yo estudié Historia y Derecho, y él Geografía y Filosofía. Somos diferentes en muchas cosas y muy parecidos en otras. El sabe mucho de Geografía y Matemáticas y Filosofía. No le gusta la Literatura ni tampoco la Historieta. Yo amo la Historia y la Literatura y el cine y también la Filosofía. Yo soy Peronista y él de izquierda. Yo también de izquierda, pero Peronista (mis abuelos me inculcaron eso, pero soy crítico del Peronismo)
La Historia Argentina es compleja. La Historia como conocimiento no tiene una lectura tan simple y no es una simple sucesión de hechos. Hablar de Historia como conocimiento no resulta tan simple de entender (yo no uso la palabra ciencia, porque encierra una Totalidad, y la Historia es un conocimiento atravesado por muchos conocimientos. No es una Totalidad como decía Descartes sobre el conocimiento del pasado). En Historia lo que interesa es la comprensión de los "hechos" y poder hacer de esos "hechos históricos" una sucesión de "hechos" que expliquen dos cosas: el por qué y el cómo se llega a algo. El por qué de algo lleva a la consecuencia del hecho. O sea, se parte de un por qué para ver por qué el presente es así. Cada historiador es hijo del presente y analiza el pasado desde "su presente". Plutarco decía: "el pasado  queda ahí y no se mueve". Hegel en cambio dice: "el pasado tiene movimiento". Y Engels dice: "la historia no se estanca, tiene un movimiento dialéctico". Entonces la Historia es dialéctica pura (Hegel) y a partir de su dialéctica la Historia tiene movimiento. ¿Soy claro? Cuando Marx habla de materialismo está hablando de Historia como movimiento constante. O sea, lo que hace Marx es darle a la Historia un "sentido". En la Antigüedad la Historia era estática, no tenía movimiento ni opuestos. A partir de Hegel la Historia tiene opuestos y se mueve. Así que el presente es consecuencia de los "hechos en movimiento del pasado"(Milcíades Peña") Estoy hablando de la "idea" que cada época tenía del conocimiento histórico. Por eso si leemos El Quijote o La Odisea vamos a notar que en esos textos la Historia son meros hechos históricos. Pero si agarramos un libro de Apollinaire vemos que en sus novelas la Historia está en movimiento. Cada escritor es hijo de su tiempo histórico.
¿Por qué hablo de esto?, porque así podemos ver nuestro presente histórico, que es consecuencia de nuestro pasado histórico. Freud decía: "una persona no es la misma toda su vida". Como las personas son diferentes (no estoy hablando de "desarrollo ni de cambio, sino de "ser diferente" que no es lo mismo que "cambiar"), también los movimientos ideológicos sufren mutaciones y no son los mismos a lo largo de la Historia. La Argentina nace simbólicamente en 1810. Nace en una lucha de intereses de clase. Ahí nace la Argentina agrietada. Un país que se proyecta a partir de ese hecho simbólico en un país "real". "Realidad" nace de una simbología. Las razones hermenéuticas de la patria tienen símbolos que le dan razón de simbología real. El escudo y la bandera son símbolos de la patria que une en una "realidad" a todas las clases sociales, pero esos símbolos del mundo simbólico hacen del país un país. La Nación da forma al Estado: Dios, patria y simbología nacional. La Historia es coyuntural, la coyuntura da forma a la Historia. El presente de Argentina es consecuencia de su pasado histórico. El Peronismo también tiene una lectura del "por qué". No es lo mismo el Peronismo del 45 y el Peronismo de los 70 y el Peronismo a partir de la democracia del 83. Hay muchos Peronismos, cada uno hijo de su presente y a su vez consecuencia de un pasado.
Alberto llega al poder gracias a que existió Macri. Si Macri no hubiese destrozado la Argentina y hubiese hecho una "buena gestión" el Peronismo hubiese entrada en un tobogán. Pero Macri endeudó al país y lo empobreció. Eso hizo renacer de las cenizas el "mito Peronista". Alberto llega al poder gracias a la simbología Peronista: marchita, bandera, bombo y Evita, Perón y todo eso. Se sube al caballo de lo simbólico para alzarse con el Poder. El Poder está cargado de símbolos. ¿El soldado por qué mata en la guerra?: defiende símbolos patrios, una Nación y un Estado de clases sociales; no defiende a su clase. Hay dos cuestiones muy marcadas del macrismo: 2018 y el endeudamiento y 2019 y la suba del dólar. La oposición no opuso resistencia al endeudamiento. Ahí se quedó, se "inmovilizó". En 2019 nadie hizo nada cuando explotaron los mercados. La CGT y el aparato opositor a Macri avaló con el silencio el desempleo y la pobreza. ¿Por qué?, porque se especulaba que así el Peronismo "retornaba". Cuando viene Perón en el 73 todos esperaban a un Perón revolucionario. Después resultó que Perón vino derechizado. Y después vino la dictadura del 76. Alberto se sienta en el Poder con todo el aparato sindical a su favor y "la clase trabajadora débil y sin capacidad de lucha". Los cuatro años de macrismo sirvieron para debilitar a las bases peronistas y fortalecer a la dirigencia Peronista. La clase trabajadora se debilita y pierde fuerza, y la pobreza que ha crecido debilitó toda posibilidad de reacción de clase. Alberto llega al poder porque el FMI y los acreedores se lo permiten. Alberto está en el Poder para terminar lo que inició Macri y no pudo concluir. Alberto va a hacer la Reforma Laboral porque los sindicatos vendieron a la clase trabajadora. Y porque el pueblo está débil y sin capacidad de reacción. Este presente histórico es consecuencia de todo el pasado/presente: la vuelta de Perón, la dictadura, el alfonsinismo, el menemismo, la Alianza, el Kirchnerismo (que fue lo mejor de todo), el macrismo y llegamos a Alberto. La Historia se transforma así en un opuesto en movimiento.
Con una clase trabajadora débil y desarticulada y el movimiento sindical junto al Gobierno Alberto se prepara para cumplir con la etapa final del neoliberalismo: terminar con los "privilegios" que dio Perón en su primer gobierno a la clase trabajadora. El Peronismo de ser un movimiento de clase (es clasista porque pone al trabajador en el discurso social), pasa por una etapa revolucionaria (Montoneros), y una etapa de saqueo y una etapa "progresista" (Kirchnerismo) y llega a una etapa neoliberal (Albertismo)
Argentina está encerrada en la coyuntura mundial y no tiene una clase trabajadora con conciencia de clase.
Estamos al horno.

Fabián Ariel Gemelotti
(Martes 28 de enero de 2020, dos y cuarenta de la madrugada)

domingo, 26 de enero de 2020

Capital

Peronismo sentimental

(ensayo o algo parecido)

(f.a.g.)

(Texto para Peronistas, abstenerse los No Peronistas)

Estoy tomando algo en un bar de Puerto Madero, el mejor y más caro. Con una amiga que conocí hace unos días en MaNor del Plata (la ciudad, no los pueblitos de la Costa, que no me gustan. Soy hombre de ciudad, no me gustan los lugares chicos) y me agarra ganas de escribir. El celular sirve para eso, acá tengo un procesador de texto instalado y lo uso como una libretita. No lo uso al celu para hablar porque no me gusta hablar por teléfono, nunca me gustó. O Wassap con amigos, algo interesante a veces. Amo Mar del Plata ciudad y Capital Federal. Las amo mucho, son mis ciudades de la infancia. El sábado fui a ver a Ñuls contra Arsenal. No podría estar en Capital y no ir a la cancha si Ñuls juega acá. En el bar tomo cerveza, bien helada y tomo y tomo. Mi amiga toma y toma. Acá no manejo, así que después vamos en taxi a mi hotel. No voy de mi hermano cuando vengo a Capital. Siempre al mismo hotel, un cuatro estrella bien ubicado en el corazón de Capital. Quiero estar cómodo y tranquilo. Después salgo con mi hermano que vive acá. Es su territorio, y se maneja mejor que yo. Hoy fuimos a Haedo de parientes, de mis primos que son muy peronistas, como toda mi familia (menos mi hermano que no es Peronista) y hablé toda la tarde con un amigo de mi primo, un tipo de 40 años muy Peronista y profesor de matemáticas. Hablamos y hablamos mientras tomábamos vino. Mi tía escuchaba. Mi tío también, un tipo muy Peronista y Albertista. Nosotros dándole a Alberto y mi tío se enojaba. Mi tío es de esos peronistas que te muestran la foto de Evita y Perón y te hablan de los planes quinquenales, detenido en el tiempo. Esos peronistas que les poné la marchita y se ponen firmes y saludan al estilo Perón en Puerta de Hierro. Yo soy otro Peronista, con una carreta de Historia y siempre muy crítico de la cultura Peronista. No me dejo guiar por sentimientos e íconos que no sirven para nada. "Yo soy de la Matanza, y allá están que arden muchos compañeros con Alberto", "no es Peronista", "claro, es radical", "va a reventar a los trabajadores", "yo creo que es un Macri encubierto", "yo creo que es un hijo de puta, allá en Santa Fé tenemos a otro hijo de puta en el Poder", "ya lo sé, leo los diarios", "Alberto va a suspender leyes laborales de algunos sectores. Eso le pide el FMI", "yo no sé... pero en marzo se va a ver el verdadero Alberto hijo de puta", "las emociones guían al pueblo", "es ignorante el pueblo", "un pueblo siempre cagón", "¿qué pensás de Kristina", "se vendió también, es cómplice de lo que se viene y está pasando", "estoy muy triste por eso", "yo también". Mi tía, que de había ido a la cocina, nos llama y nos interrumpe. Mi tío escuchaba, y nos dice: "hay que darle tiempo, recién un mes de su gestión". Mi tío es del Peronismo sentimental, nosotros del Peronismo de base y no confiamos en la dirigencia.
Los que tienen menos de cuarenta y cinco años no vivieron ni escucharon o lo mal interpretaron o no les interesa el otro Peronismo, el revolucionario. Hubo otro Peronismo y ese Peronismo revolucionario un 1 de mayo de 1974 insultó a Perón. Y Perón mandó cortarles la cabeza. Si alguna vez insultamos a Perón los peronistas por qué ahora no vamos a insultar a un "Peronismo" que no es "Peronismo". Si te venden gato por liebre y vienen por tu salario y tus derechos laborales vamos a salir a la calle gobierne quien gobierne.

Fabián Ariel Gemelotti
(Desde Puerto Madero, lunes 27 de enero de 2019, una y media de la madrugada)