domingo, 31 de marzo de 2019

NOSOTROS

NOSOTROS (CRÍTICA DE CINE)

Por: Fabián Ariel Gemelotti

DIRECCIÓN y GUIÓN: Jordan Peele.

ORIGEN: ESTADOS UNIDOS.

GÉNERO: TERROR/SUSPENSO.

PROTAGONISTAS: LUPITA NYONG'O; WINSTON DUKE; ELISABETH MOSS; ANNA DIOT.

ESTRENO EN ROSARIO: jueves 28 de marzo 2019.

El cine de terror es el CINE con mayúsculas; porque hablar de cine de terror es hablar de buen cine. De todos los géneros cinematográficos el terror logra poner en imágenes un discurso único, donde la cuestión de las diferencias entre las personas juega un papel fundamental. Nosotros, el nuevo filme del joven realizador Jordan Peele, es de esos filmes que atrapan desde el principio. Los protagonistas elegidos son perfectos, desde Lupita Nyong's pasando por Winston Duke y Elisabeth Moss. Una familia de afroamericanos van de vacaciones a un pueblo junto al mar. Todo comienza con imágenes del pasado. Es 1986 y una niña en un parque de diversiones se pierde. Camina por la playa e ingresa a una especie de juego donde hay espejos. Y de repente se mira a un espejo y ve a una niña igual a ella. Ahí comienza todo, lo que vendrá en el desarrollo del filme. 30 años después esa niña, ya adulta y con hijos, vuelve a esa playa a pasar unos días en una cabaña. Y ahí empieza lo macabro. Una noche ven por la ventana de la casa de veraneo a una familia parada en el jardín. Dudan y tienen miedo. El marido sale a preguntar qué buscan y se arrima al jardín. Pero se espanta y corre de vuelta a la casa: la familia que estaba en el jardín son "ellos mismos", una reproducción exacta de su familia que emiten un sonido raro con la garganta. Y de repente son atacados. Ahí comienza el terror mas macabro de los últimos años del cine. Tenemos que remontarnos, para hacer una lectura correcta de Nosotros, al filme de culto Los usurpadores de cuerpos de Philip Kaufman. Y también a El día de la Purga (2013) de James DeMonaco. Nosotros es una lectura muy prolija de esos dos filmes, pero con otros planteos diferentes. Si en el filme de Kaufman de 1978 los cuerpos son reemplazados por vainas extraterrestres que se plantan en el jardín, y esas vainas toman forma humana semejante a la persona a reemplazar, en Nosotros hay un mundo paralelo donde tenemos un doble que vive en las tinieblas (por eso en el filme se habla de Jeremías 11:11). Esa especie de fantasma de carne y hueso un día decide reemplazarnos y vivir en nuestro mundo. Por eso se desata el apocalipsis y todo el pueblo costero es invadido y asesinado. En ese juego de muerte y sangre hay una lectura de La Purga, porque hay "libertad" de matar para sobrevivir. Estamos en Estados Unidos, país donde matar al "otro" no es pecado. También hay una alegoría del cine de zombies, porque las muertes que se desatan en el pueblo son como una invasión de muertos vivientes, pero no buscan cerebro sino que nos buscan a nosotros para reemplazarnos.
Hay homenajes al cine de Romero, de Kaufman y del director de Psicosis, ese genio que tan bien manejaba el suspenso.
Poner una familia de negros en un país tan racista, es un logro del director. La música perfecta. Las actuaciones únicas. Lo único que se le puede criticar al director es poner al final una crítica política. No era necesario, el filme por sí solo era una crítica política.
Filme que el tiempo dirá si se transformará en película de culto, o como ocurre en los últimos años pasará rápidamente al olvido.
Personalmente, creo que ya es parte de los grandes filmes de terror de todos los tiempos.

Fabián Ariel Genelotti
(Domingo 31 de marzo de 2019)

sábado, 30 de marzo de 2019

La hija

EL VERDULERO QUE SE FUE A FRANCIA Y SU HIJA LA QUE SALE CON EL PRESTAMISTA

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Ayer fui del verdulero. El Gordo estaba acomodando los cajones y dando órdenes a sus empleados. Y al verme me dice: "hola amigo, estuve en Francia", 'muy bien Gordo", "estuve en la torre", "muy bien Gordo", "es una pavada, porque es de fierro", "¿tu hija?", "se fue a Cuba con el novio", "muy bien Gordo", "hay pobreza y no se vende como antes", "pero te fuiste a Francia", "es que mi hija anda bien, sale con el financista del barrio", "¿con el Teto?", "sí", "pero el Teto es un muy viejo y feo", "pero tiene moneda y nos salvamos", "pero vos estás entregando a Martina por plata", "es que estamos mal, no vendemos nada", "pero tu hija se acuesta con ese viejo sucio que presta guita a todo el barrio", "nos fuimos a Francia y arreglamos la casa", "y bueno Gordo, cada cual hace lo que quiere", "todo mal en el país", "pero tranquilo Gordo, en octubre vuelve Kristina", "¡por Dios y la Santísima Virgen que no vuelva!", "pero vos Gordo hiciste la moneda con la Kristina y Néstor", "pero es una chorra, se robaron todo", "Macri es un chorro y lo de Kristina no es así. Fueron muy honestos", "para nada, mira que yo escuchaba todas las noches TN y ahí decían lo que robaban", "pero Gordo, eso estaba todo armado para bombardear al Kirchnerismo y destruirlo", "pero no querido, Lanata también hablaba de la chorra. Y todos los tipos serios del periodismo. Yo leo La Capital, había inseguridad", "pero Gordo no seas necio, vos hiciste la guita con la verdulería. Y ahora tenés que entregar la concha de tu hija para seguir viviendo bien", "no digas eso de mi hija, es una santa la Martina", "pero Gordo boludo tu hija chupa la pija del prestamista por guita", "ella lo ama", "pero Gordo no seas idiota, es un viejo sucio con guita", "ella es mi nena", "pero Gordo tu hija está muy buena para coger con ese viejo sucio", "es una nena todavía", "por eso mismo, siendo tan joven la entregaste a un viejo con guita", "me hace mal que digas esto", "bien, dame un kilo de bananas y un kilo de tomates. Y nos vemos", "chau amigo. Y Kristina no vuelve más". Y me voy pensando para mis adentros: "Gordo cara de verga, se llenó la panza con el Kirchnerismo y ahora putea a Kristina".

Fabián Ariel Gemelotti

Macri y la gente

PURA MIERDA COTIDIANA Y EL TACHERO PELOTUDO

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Hay días que no soporto a nadie. Pero después se me pasa y puedo socializar. Nunca fui muy sociable: odio las reuniones familiares y de amigos. Y nunca en treinta años de laburo fuí a una comida de trabajo. No me interesan, me aburren. Me aburre todo. Me molesta todo últimamente. No me interesa el diálogo, salvo con dos amigos y una o dos mujeres. Me molesta que me llamen por teléfono o que me invadan con mensajes al wasap. No los respondo nunca. Las mujeres son muy pesadas a veces, insisten e insisten y piensan que son dueñas de la vida de uno. Eso no lo soporto. Nadie es dueño de la vida de nadie. Yo con mi vida hago lo que quiero. No me interesa cambiar en nada ni tampoco no me interesa que nadie cambie en nada.
Ayer iba en un taxi y me puse a hojear unos libros. Iba a Funes y era un viaje largo. El tachero me dice: "¿leyendo cosas del trabajo amigo?", "no, por placer", "mucho calor hoy amigo", "puede ser", "sabe amigo hace un rato una vieja me tiró la goma acá en el taxi", "claro", "era mi vecina, le mete los cuernos al marido", "claro", "¿estás casado amigo?", "no", "yo sí, pero la gorda es una santa y no me tira la goma", "claro", "todo mal en el país amigo", "claro", "antes hacía la guita loca con el tacho", "por supuesto", "la loca de Kristina era chorra, eso me molestaba", "Macri es un chorro", "pero amigo la Chorra me molestaba", "pero no era chorra", "cómo que no amigo. ¿vos no mirabas a Lanata?, "a ese le pagaban para que diga que era chorra", "pero era una chorra, y a los negros los hizo vagos con subsidios", "les dio jubilación a todos", "pero a los negros también", "¿para usted qué es un negro?", "Maradona es un negro y todos esos que iban a los actos por un choripán", "bueno, ya estamos llegando. Déjeme una cuadra antes así fumo un pucho", "¿usted a quién va a votar amigo?", "a la Chorra creo, para que siga choreando y reparta a los pelotudos como vos tachero puto".
Bueno, casi nos vamos a las manos. Como siempre digo: los tacheros son todos unos gorilas hijos de puta.

Fabián Ariel Gemelotti

domingo, 24 de marzo de 2019

El golpe

Recuerdo el 24 de marzo de 1976 como si fuera ayer.

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

En esos tiempos iba a la primaria, muy chico y no comprendía bien muchas cosas que ahora sí comprendo. Pero sí sabía que algo estaba mal y que mi familia corría peligro. Mi tía era militante de Montoneros y junto a su esposo me llevaban a todas partes. Mis abuelos eran dirigentes barriales del Peronismo de base. Mi padre no es Peronista, es radical y no le gustaba que me lleven a las básicas justicialistas. Pero mis abuelos me llevaban todos los días al salón ubicado en Barrio Belgrano, donde me sentía cómodo y era parte de mi infancia. Mi tía iba con nosotros y ahí conoció a su futuro esposo, un joven abogado militante del Peronismo Revolucionario. El 1 de mayo de 1974 me llevaron a ese acto Peronista que fue el quiebre entre la juventud peronista y el General Perón. Ese día, y era muy chiquito, vi a la patota sindical pegarle a los jóvenes Montoneros y a toda la juventud peronista. Ese día me perdí en el acto, cuando empezó la represión fueron tantas las corridas que me solté de la mano de mi tía y salí corriendo por la avenida asustado. Y me puse a llorar y una amiga de mi tía me encuentra. Ella estaba toda ensangrentada, golpeada y también lloraba. Y con ella subimos a un colectivo de la gente de Rosario y volvimos a la ciudad. Al llegar a Rosario mi padre me retó muchísimo. Y se enojó con mi tía: "me tenés podrido con el Peronismo. Lo único que me falta que me hagas Peronista a mi hijo". Yo era Peronista ya, y lo sentía en la piel. Mi viejo me llevaba a la cancha de Newell's y mis abuelos a la básica. Era fanático de Newell's, y muy Peronista en mi inocencia. La amiga de mi tía desde ese día de 1974 se transformó en una "madre". Tenía 34 años, mucho más grande que mi tía, y era una rubia hermosa y muy comprometida con el Peronismo revolucionario. Era hija de un juez federal que también era Peronista. En los ochenta la encuentro a la amiga de mi tía en Humanidades, era docente de Literatura y fue mi amante por varios años. Tenía 26 años más que yo pero fue una de las mujeres que más me marcaron en mi vida. Y todavía me acuerdo de ella. Estuvo presa del 76 al 78. Cuento estas cosas para comprender esos años de la Argentina. Años duros y nefastos y a su vez muy bellos, porque la juventud estaba comprometida con una causa: la patria socialista y Peronista. Recuerdo a esta chica porque soy Peronista de alma por ella. Me enseñó todo y me hizo comprender que el Peronismo es el único camino para el país. No hay otro. Alejandra se llamaba, y digo se llamaba porque se suicidó en los noventa. Pero de eso no quiero hablar, hubo muchos suicidios de amigos míos y es algo que me persigue como un camino que no tiene final. Y a veces me pongo a pensar que el Proceso mató no solamente lo físico, sino también mató la felicidad del pueblo. Y sobre todo la felicidad de una generación comprometida. Y Alejandra, que fue uno de mis cuatro grandes amores, me marcó sexualmente e intelectualmente. A veces pienso por qué nunca tuve un amor de mi edad. Siempre o mucho más grandes o mucho más jóvenes. Y eso lo marcó esos años en los cuales se marcó a, fuego el destino del país y de toda una generación, porque mi generación (los que pasamos los 46 años) éramos niños y también vivimos la represión, pero viéndola con ojos de Infantes. Después en los noventa tuve otra novia también llamada Alejandra, quizás buscando a la otra Alejandra ya muerta.
Pero volviendo a esos años, recuerdo 1974 porque Newell's salió campeón y por ese 1 de mayo, que definiría el futuro del país. En 1975 Isabelita, por orden de la Triple A de López Rega, prohíbe a Montoneros. Mi tía se asusta mucho y me manda a un campito a quemar unos 200 libros de marxismo y Peronismo. Esa fogata marcó mi amor por los libros. De grande traté de buscar esos libros en librerías de viejo. Y así me formé una biblioteca especializada en Historia y Antropología y Literatura, mis grandes pasiones. Mi tía y su esposo estaban mal, yo los veía tristes. Comprendía y no comprendía a su vez. No veía el futuro como ellos sí lo veían. El esposo de mi tía un día llega nervioso y le dice a mí tía: "están matando compañeros". Yo lo escucho y pregunto el por qué: "porque piensan diferentes". Yo no comprendí, era un niño y no comprendía que se pudiera matar a alguien porque pensaba diferente. Y era 1975, año que se asesinó a miles de Peronistas y militantes de izquierda. Llega 1976, y un día en la cancha de Newell's veo a la policía obligar descolgar una bandera de Montoneros. Y llevarse a unos muchachos. Después me enteré a los años, por un amigo mucho más grande, que eran veinte jóvenes peronistas de Newell's que se llevaron y lo cagaron a puñetes y torturaron. Dos murieron en la tortura. Mi padre estaba muy enojado con mi tía, y le decía que ella iba a traer problemas. Mi viejo es anti Peronista fanático. Odia a Kristina y a Perón. Pero lo amo con toda mi alma. Es un radical un poco de derecha, de ese radicalismo gorila de Balbín y para mi padre "el Peronismo es la desgracia del país". Mi familia está dividida, por mi madre todos peronistas, por mi padre todos radicales o socialista del PSP. Pero mi tía era muy Peronista. Y mis abuelos maternos ultras peronistas. Lo vi llorar a mi abuelo en el velorio de Perón. Y lo vi a mi abuelo materno a punto de bajarlo de un puñete a mi otro abuelo que era un anarquista anti peronista. Pero son cosas que pasaban en los setenta, otros tiempos de mucha pasión y grietas insalvables.
El 23 de marzo se olía algo raro. Mi tía llega a mi casa y le dice a mí madre: "algo va a pasar". El 24 voy a la escuela a las ocho y al mediodía al regresar a mi casa en el Ómnibus escolar veo a militares en el barrio obligando a la gente a meterse en las casas. Veo un tanque pasar por mi cuadra. Y mis abuelos espiaban por la ventana. Y en la TV la Junta daba su discurso golpista y muchos vecinos estaban contentos. Recuerdo al vecino de al lado verlo aplaudir al tanque. Y a  muchos vecinos agitar banderas argentinas. Desgraciadamente no tengo fotos de ese día que sirvan como documento en imágenes. Pero la memoria también es un documento histórico. Recuerdo la tristeza. Recuerdo el genocidio de estado como si fuera ayer nomás. Recuerdo ver desaparecer a amigos de mi tía. Recuerdo el día que mi tía y su esposo se fueron del país para salvar sus vidas. Recuerdo el Mundial 78 y el grito de campeón, mientras miles de argentinos eran torturados y asesinados. Recuerdo el rostro de Videla en la TV. Recuerdo a Galtieri en el 82. Recuerdo Malvinas. Recuerdo el dolor y la angustia, y sobre todo recuerdo el miedo a que te lleven. Recuerdo "un país derecho y humano", esa calco que muchos pegaban en los autos. ¡Recuerdo tantas cosas!!!! Recuerdo a Alejandra, a las dos Alejandras, y por un destino de mierda que me persigue, recuerdo dos grandes amores y como una casualidad de la vida las dos se suicidaron. Y no tengo miedo ni vergüenza de hablar del suicidio, porque el suicidio muchas veces es el único escape a la angustia de vivir en este mundo de mierda.

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 23 de marzo de 2019

¿Qué pasa en el país?

¿Qué pasa en el país?

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El país está muy pero muy mal, pero nadie reacciona. La CGT quieta y en la espera. Los trabajadores angustiados pero resignados a la desocupación y a la inflación que come los ingresos. Macri tranquilo, delirante como siempre en sus discursos estilo telenovela del mediodía. La gente no sabe qué hacer, nadie protesta; la queja se ha instalado en el discurso circulante de la sociedad. El argentino se ha transformado en un quejoso, que "protesta" de la boca para afuera pero no comprende lo que en realidad es este Gobierno: ¿falta de información o de cultura en la gente? Creo que son varios factores por los cuales nadie reacciona. Uno, y quizás el principal, es que la gente no comprende lo que es el macrismo. No hay interés de la población por nuestra historia y por nuestra economía, y si no hay una mínima comprensión intelectual de un problema se pasa automáticamente al pensamiento mágico. Y esa magia que todos ven es octubre. La gente piensa que por arte de dos pases mágicos esto se resuelve en diciembre. Y no es así. Cuando un estado adquiere deuda con los bancos internacionales endeuda la vida de su población. Y eso es muy grave, porque toda deuda para pagarla hay que ajustar a la población. El Gobierno que asuma en diciembre va a tener que luchar  a capa y espada. Debe ganar las elecciones por un margen muy amplio, porque sin apoyo del pueblo caeremos en la derrota nuevamente.
Otro factor son los medios masivos. El consumo de medios trae tristeza y apatía en la población. Los medios televisivos sobre todo crean caos y terror. La gente vive con miedos, se la vive asustando que si sale a la calle a protestar de otra forma no muy pasiva va a ser perjudicial para el país. Y no es así, los pueblos deben tomar las calles y a veces es necesaria la violencia física para lograr lo que se busca. No hablo de matar a nadie, hablo de ir al frente en una protesta masiva en todo el país y pedir la renuncia del Gobierno y llamar a elecciones ya. El año pasado cuando se contrajo la deuda con el FMI no hubo reacción de ningún tipo. Y el Gobierno pudo hacer sus negocios en libertad.
El país y su pueblo están muy débiles. Nadie quiere arriesgar nada. El trabajador conserva lo que le queda y tiene miedo de tomar las calles por miedo a que lo echen. Un miedo razonable, pero también es un miedo irracional porque hay leyes que protegen el empleo. El comerciante tiene miedo al saqueo. Es razonable, porque vive de eso y es un laburante también. Y el empresariado cierra su fábrica y listo. Se salvaron él y ya. El obrero queda en la calle. No hay consumo, y sin consumo no puede haber país industrial. Si no circula el dinero todos nos empobrecemos: el industrial y el laburante y el comerciante. Pero siempre los que más pierden son los trabajadores, los más débiles en el reparto de la torta.
Me quedo con una frase de un amigo obrero carpintero que me dijo hace años: "la concha de su madre este país está lleno de cagones".

Fabián Ariel Gemelotti

viernes, 22 de marzo de 2019

El amor no es eterno

LA LITERATURA Y EL AMOR

(por: Fabián Ariel Gemelotti)

Siempre me gustaron Fragmento de un discurso amoroso, de Roland Barthes y Madame Bovary, de Gustave Flaubert. El tema del amor como condición de "felicidad" es un tema siempre presente en la literatura. El que escribe escribe por amor, no por otra cosa. Se empieza a escribir por angustia, esa angustia que genera la pérdida de alguien que uno amó y te ha dejado. El abandono, que te dejen y se vayan impulsan a escribir. Barthes fue uno de los más grandes semiólogos de todos los tiempos. Un deconstructor de los discursos circulantes en la sociedad. Y el amor es un discurso, algo  que circula y se toma y se incorpora a nuestro inconsciente y se transforma en deseo. Barthes escribe y pública en 1977 un libro fundamental para entender qué es el amor. Ese deseo que a veces es posesivo y enfermante. Ese deseo que mueve a la persona en su interior y transforma la conciencia del sujeto. El amor, creemos cuando encontramos a la otra parte para amar, va a ser eterno; ahoga y hace perder la razón. Uno ama por una eternidad efímera. La eternidad en definitiva es lo que dura el amor. Barthes en su grandioso libro sobre el amor recurre a la literatura, a los fragmentos del discurso amoroso en las grandes obras de todos los tiempos. Barthes muestra usando la ficción que el amor es una construcción idílica que arrastra todo nuestro imaginario sobre el amor. Se empieza a construir al ser amado desde niño. Barthes nos dice que el amor tiene tres etapas bien definidas: la conquista, el sexo apasionado y el desamor. Uno ama y deja de amar con la misma intensidad. Barthes aborda también los amores no concretados, esos amores que quedan atrapados en el tiempo como si fueran prisioneros de un deseo que no puede concretarse por un tabú del inconsciente. Barthes dice que en el desamor (la pérdida del deseo sexual hacia el ser amado) no hay culpa, porque ese ser amado que uno amó y deseó ya no es deseo. Y donde no hay deseo nada importa del ser anteriormente amado. Barthes dice que en los amores no concretados, esos amores corteses o platónicos, el deseo logra fragmentarse en eternidad, porque seguirá siempre en el principio de la conquista eterna y no pasará nunca a la pasión sexual y al desamor. Como en un día de la marmota, quedará detenido en el tiempo de la conquista eterna. Italo Calvino en Los amores difíciles aborda el tema en esos cuentos magistrales sobre la imposibilidad de concretar ciertos amores.
Madame Bovary busca ese amor donde depositar su deseo sexual. Flaubert escribe su novela como si fuera su autobiografía amoroso, porque Flaubert fue un eterno apasionado del amor. Y usa la ficción para narrar su vida, pero pone sus temores y deseos en la piel de una mujer torturada por el amor. Bovary está en la búsqueda eterna, pero nunca puede pasar de la conquista a la pasión sexual. ¿Es histeria y qué es la histeria? Todos somos histéricos, diría Freud. La histeria es parte del amor. Cuando uno desea entra en el juego de la histeria, pero la cuestión es lograr sortear ese paso y concretarlo en pasión. Sino caemos en una telenovela de la tarde, donde nunca se concretan los amores. Migré, ese gran escritor de telenovelas para la TV, supo mostrarnos esos deseos que se estancan en la histeria. Rolando amó a la joven rubia y nunca tuvieron sexo (no recuerdo haber visto pasión de esos cuerpos) Manuel Puig en Boquitas pintadas construye una novela que se lee desde lo epistolar: son cartas de amor para una pasión, y desde ahí tenemos la historia de amor. Pero volvamos a Flaubert. El siglo 19 es el siglo de las cartas. El amor es epistolar. No importa el sexo, porque el amor son palabras. Alejandro Dumas en Los tres mosqueteros nos muestra una historia de amor sin sexo, mezclada entre luchas políticas y espadas afiladas de mosqueteros al servicio del rey. El Conde de Montecristo tiene sus historias de amores en sus 1100 páginas. Y el Conde al final de la novela logra terminar su duelo amoroso y logra un amor pasional en una joven, y olvida a la mujer por la cual había ido a la prisión. Bovary se suicida, porque en ese final tan hermoso de Flaubert vemos el sufrimiento del amor. La muerte es el final de la no concreción de la pasión sexual.
¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? Carver usa esta frase para escribir uno de sus mejores libros. En definitiva, y siempre nos tendremos que preguntar: ¿de qué hablamos cuando hablamos de amor? Es la pregunta eterna que vibra en nuestros corazones enamorados.

Fabián Ariel Gemelotti

Posdata: ¿el amor es Piel naranja?

viernes, 15 de marzo de 2019

Ñuls

¿QUÉ PASA EN Newell's?

Es muy lamentable llegar a esto en Ñuls. ¿López es el culpable? Puede ser, dejó al club endeudado. Pero los que vinieron no hicieron nada. Las inferiores fueron destrozadas. Por lo menos Almirón sacaba jugadores. El gran problema de Newell's es la guita. No le busquemos la vuelta. No hay dinero. El otro día en el clásico miraba las banderas colgadas en la platea y estaba la de Messi. Yo estaba con un ex jugador viendo el partido, y me dice: "Messi no jugó en Ñuls y la gente le rinde homenaje y se olvida de otros".  Ese es un problema también de Newell's: se ha perdido la memoria histórica en los últimos diez años. Ya no les importa ganar un clásico a la dirigencia y transmiten eso al hincha. Muchos se conforman con no perder ante los de Arroyito. Nunca vi algo así en mi vida de hincha. Antes era una fiesta ganarle a Central. Cuando un club de fútbol empieza a tambalear entre el olvido histórico y no tiene un centavo, corre peligro de caer en el abismo.  ¿Se puede descender? Claro que se puede, descendieron River e Independiente. Ya no hay conección con AFA. Ya no está Grondona que prestaba plata. El Club está en bancarrota con convocatoria de acreedores. Un juez dispone del dinero que ingresa para pagar las deudas que crecen con los intereses. Ñuls necesita que le den dinero. Messi es rico y si ama a Ñuls como dice por qué no tira unas monedas (cincuenta palitos salvan al club). Es una obligación moral dar dinero cuando se tiene de sobra y uno dice amar al club. Pero como me dijo mi amigo ex jugador: "al club los únicos que lo aman son los hinchas, todos los demás son oportunistas".
Newell's es un club grande, con siete campeonatos. Y ha dado miles de jugadores al mundo. Pero ahora está en la cuerda floja. El campeonato que viene entramos últimos en la tabla más los cuatro que asciendan. Si no se sale campeón vamos directos al descenso. ¿Seria una tragedia? En parte sí y en parte no. No es tragedia pero el folklore de la ciudad no es fácil aguantar. Central se fue cuatro veces a la B y recuerdo que siempre que desde que tengo noción le cantamos: "sos de la B". Toda mi vida fue de primera.
Pero la fe es lo último que se pierde. Pero hay que ser realista. Estamos al borde del precipicio. Y algo hay que hacer rápido o nos vamos al descenso

Fabián Ariel Gemelotti (socio vitalicio)