jueves, 9 de julio de 2020

La ciencia

La ciencia y el capitalismo

(f.a.g.)

Los que alguna vez cursaron alguna materia en Derecho saben de la existencia de Cesare Lombroso. También los que cursaron Antropología o Historia algo saben del positivismo científico y Lombroso y la ciencia criminalística y el Derecho Penal. Los estudiantes de Derecho lo vieron como aplicación a lo jurídico. Lombroso fue el exponente del positivismo desde la ciencia en el Derecho, sobre todo en lo penal. Los códigos penales del siglo 20 se escriben usando las teorías de Lombroso. Y muchos jueces juzgan todavía influenciados por esas teorías del positivismo científico. Lombroso y los cráneos largos, las frentes planas y las orejas largas y la altura y toda "la apariencia física" que determina al "delincuente". Esas teorías científicas se basan en la medicina experimental de finales del siglo 19. Lombroso sienta sus teorías sobre bases médicas y culturales. Así llega a decir que la pertenencia a un sector social determina el grado de peligrosidad de un individuo(sic). Lombroso sienta toda una aritmética del "delincuente" y hace escuela que influye en toda el Derecho y su determinación a la hora de juzgar un hecho penal. Pero no solamente sus teorías servirán a las Ciencias Jurídicas, también sus teorías servirán para penetrar en la conciencia de las clases sociales.
El capitalismo se funda (por usar un término simple) con la mano de obra asalariada. La economía en la Antigüedad se funda con la esclavitud. Egipto construye su imperio con mano de cobra esclava. Y Roma tiene a la esclavitud como el sustento de su economía. La Edad Media se funda sobre la servidumbre. El Feudalismo tiene sus bases en el Poder del Rey, del Señor Feudal y en las jerarquías de la Iglesia. Pero el capitalismo ya no necesita del esclavo ni del sistema de servidumbre. El capitalismo necesita asalariados. El capitalismo para sustentarse como sistema económico necesita teorías de "inferioridad racial". Si el esclavo en Roma era "un objeto" conseguido como consecuencia de las guerras o las deudas o la herencia, el asalariado cobra un salario a cambio de su fuerza de trabajo. Pero para que haya asalariados y capitalistas tienen que existir teorías de "inferioridad". Ya a principios del siglo 19 se decía que los negros no eran personas(sic) y uno de los debates primordiales entre esclavistas y comunistas era ese tema. Si bien la fuerza de trabajo asalariada está sustentada en lo jurídico (leyes del trabajo), la medicina funda teorías de clase. Esas teorías hablan de piel, cráneos, pobreza y hacinamiento. Todo eso, para esas teorías, construye al obrero. Lombroso funda sus teorías (quizás no fue su propósito y estaba convencido de lo que decía) para sustentar el sistema de explotación capitalista. Y esas teorías penetran en la conciencia de obreros, patrones, policías, políticos y jueces. Todo el aparato social se funda sobre esas teorías de cráneos, color de piel, altura, posición social y actitudes ante la vida. Lombroso decía que "el delincuente sale de la pobreza". Lombroso decía que los pobres por su biología y sus formas craneanas pueden delinquir (sic). Lombroso es el científico del capitalismo del siglo 20. Si el capitalismo nace con la locomotora y la fábrica y la inmigración del campo a la ciudad, el siglo 20 crea otro capitalismo y perfecciona la explotación. El siglo 20 sustenta una explotación con la discriminación y las teorías de lo físico y la herencia de clase en los pobres. Si bien se dice "el pobre puede ser rico si pone esfuerzo a su vida", la conciencia de todo el mundo piensa que "el pobre es pobre por incapacidad de progreso". Esas frases tan simples determinan al capitalismo.
Lombroso funda una conciencia, la conciencia de los sectores de poder. Lombroso funda toda la teoría jurídica al servicio del poder. El Poder (ahora uso la mayúscula) se funda sobre teorías científicas y filosóficas. El pensamiento está atravesado por campos teóricos. La vida está atravesada por ideologías.
Por eso el Peronismo es un hecho antropológico, porque al incorporar "al negrito" al sistema capitalista está rompiendo con la tradición científica positivista. A partir del Peronismo "el negro cabecita" gozará de los placeres del capitalismo. Se rompe acá la teoría de Lombroso. Y los anaqueles patronales desde este momento histórico van a tener que recurrir a otros métodos para llegar al Poder. El 55 y el 76 son los métodos del terror de los dueños del capital.
Ahora me pongo a leer a Moebius, ese alemán que en el siglo 19 contribuye al genocidio nazi en el siglo 20. Un clásico de la literatura positivista.

Fabián Ariel Gemelotti
(Viernes 10 de julio de 2020, una y treinta y cinco de la madrugada)

Los anti cuarentena

Los anti cuarentena

(f.a.g.)

Rosario se llenó de porteños. Se filtraron, pasaron los controles y están acá. Clase media con dinero que alquilaron departamentos para este fin de semana largo. No sé cómo pasaron, pero pasaron. Es fácil evadir un control, todo es posible. Todo se filtra. Hoy hay marchas anti cuarentena en todo el país, "por la República y la libertad", esa es la consigna de cierto sector de clase media anti cuarentena. Ese odio de esa gente agresiva, que no le importa el prójimo y soberbia al extremo es la desgracia del país. Siempre ese sector de clase media reaccionaria, anti Peronista e identificada en sus ideales con el patrón y no con el trabajador. Rosario corre peligro de un brote, de que el virus se expanda y los contagios se hagan masivos. ¿Qué pasará a partir del lunes 13 de julio? ¿Empezarán los contagios masivos?
El virus está ahí, firme y presente y listo para entrar en tu cuerpo y en el de tus seres queridos. El virus es real, no es una fantasía de la ciencia ficción. Los anti cuarentena siempre desafían todo. Nada les importa. Ellos están sobre cualquier cosa. Se creen superior a todo el mundo. Los anti cuarentena los podés distinguir en todas partes. El anti cuarentena es el que no respeta el distanciamiento social, el que camina por la calle sin barbijo. El anti cuarentena desafía al virus porque piensa que el virus es mentira. Bolsonaro es un anti cuarentena, y ahí está contagiado y miles de personas también con el virus porque él nunca respetó los protocolos.
Si hay contagios masivos en Rosario deberemos retroceder de fase, y no será culpa del Gobierno. Los únicos responsables son los anti cuarentena, los  soberbios y mal educados y mala gente de siempre.

Fabián Ariel Gemelotti
(viernes 09 de julio de 2020, dos y veinte de la tarde)

lunes, 6 de julio de 2020

Nunca aprendí a abrir la cindor

Nunca aprendí a abrir la cindor

(f.a g.)

Soy una persona inútil. Nunca aprendí a barrer ni a cocinar ni nada de mecánica ni sé lavar la ropa. No tengo habilidades prácticas. Soy un inútil en todo lo hogareño. Pero lo peor de todo es que nunca aprendí a abrir la Cindor. Me gusta la chocolatada. Siempre tomo licuados y chocolatada y cereales. Pero nunca pude abrir la Cindor sin chorrear la mesa. La veo ahí, en su caja de cartón y arriba la cosa blanca y pongo la mano (las manos, me es imposible con una mano) y levanto la tapa y la chocolatada se desparrama. Y salpica mesa y remera y pared. Nunca aprendí a abrir la Cindor.
Todo me es difícil. Los paquetes de masita no puedo abrirlos como todo el mundo. Nunca encuentro la tirita para abrir. Agarro un cuchillo y lo corto por la mitad y después saco las galletitas, algunas quedan totalmente rotas. Los paquetes de papas fritas son otro problema en mi vida. Trato de abrirlos y se infla la bolsita y me explotan siempre. Las papas se desparraman por el piso. Otro problema son las pastillas, nunca pude abrirlas sin romper el paquete. Soy un inútil para lo práctico. Si tendría que sobrevivir de náufrago muero a los dos días.
A veces pienso para qué sirvo. No sirvo para abrir la Cindor. Me preocupa eso, no abrir la Cindor sin desparramar el chocolate. Me gusta la Cindor de chiquito, siempre tomaba en botella. Esa botella hermosa que tengo varias en mi casa. Pero inventaron el cartón. Todo viene en cartón ahora. Nos complican la vida. Las masitas son un problema abrirlas. Todo es un problema en la vida.
¿Para qué sirvo? No lo sé, pero estoy seguro de algo y muy seguro, nunca voy a poder en toda mi vida abrir una Cindor sin desparramar el chocolate y mancharme todo
Y lo peor de todo es mi letra. No puedo ni yo entender mi letra. Menos mal que existen las máquinas de escribir y las computadoras y los procesadores. Mis escritos manuscritos son ilegibles.
¿Para qué sirvo si no sirvo para nada?

Fabián Ariel Gemelotti
(lunes 06 de julio de 2020, 19:50 horas. Rosario, cuna de mi escritura)

domingo, 5 de julio de 2020

Los necios

La necedad de muchos

(f.a.g.)

Me dice un amigo: "¿te volviste Albertista?" La verdad tengo que ser sincero, tengo mis diferencias con Alberto. Pero he aprendido a respetarlo, y a no hacerle el juego a la oposición criticando por criticar. Soy Peronista, pero siempre fui crítico del Peronismo en muchos puntos. Principalmente en lo cultural, siempre en eso fui muy crítico con las estructuras Peronistas. Soy Kirchnerista, una porque fue el mejor Gobierno de nuestra Historia. Con el Kirchnerismo se respiraba libertad. El Kirchnerismo fue algo único en el mundo. El Albertismo no es Kirchnerismo, pero hay mucho Kirchnerismo que acompaña a Alberto. No se trata de grieta en este punto, es una unión para levantar al país después de cuatro años de genocidio macrista. De otra forma el país sería un caos. No estoy enamorado de Alberto, su personalidad no me seduce. No voy a ser hipócrita en decir lo contrario. Pero tampoco voy a ser necio en criticarlo en sus decisiones con respecto a la cuarentena. Creo que gracias a sus decisiones muchos estamos vivos, y eso se lo agradezco.
En esta coyuntura atravesada por la grieta histórica hay que tomar partido, y si me tengo que definir lo tomo por el Gobierno. O se está con la cuarentena o se está con la muerte. No reniego de mis críticas anteriores a Alberto. Nunca en mi vida voy a renegar de un escrito. No me avergüenza ningún escrito publicado. Es más, amo mi primer libro lleno de errores ortográficos y gramaticales y de otras cosas (tenía 18/19 años cuando lo publiqué) Muchos se avergüenzan de sus primeros escritos, yo no. Los primeros libros publicados son como los primeros amores, llenos de imperfección pero llenos de pasión y libertad. Nunca en mi vida hablé mal de una mujer que haya sido parte de mi vida. Todas aportaron algo a mi persona. Así es la escritura, cada libro publicado aporta algo a la totalidad del pensamiento del escritor.
Me seduce el anarquismo y sobre todo el individualismo. Pero soy Peronista, por herencia familiar y porque en el país la grieta histórica te hace tomar partido: o sos Peronista o sos oligarca, no hay término medio. Pero repito, mi espíritu es individualista, anarco. Muchos lo verán contradictorio, yo no lo veo así. El Peronismo es un hecho antropológico, no es un hecho político solamente. El Peronismo como hecho antropológico potencia que todos los peronistas seamos diferentes y no un conjunto de personas sin pensamiento propio, como ocurre en el mundo socialista. Del hecho antropológico sale un movimiento maldito que usa el látigo contra los dueños del capital, ahí nace el Peronismo político y económico. Pero el Peronismo potencia la lucha de clases, es el único movimiento en Argentina donde el clasismo está presente. O se es cabecita negra o se es oligarca. Yo soy hijo de obrero, soy cabecita negra sin apellido Patricio. No soy portador de apellido, no tengo chapa para subir escalones en la escala social del capitalismo. Venir de la clase baja te pone obstáculos sociales, a montones. Y a su vez te crea marginalidad en uno, por más estudios que uno tenga. Todo se hace más difícil en la vida laboral y social.
Es así, quien quiera entender que entienda y el que no entiende lo que quise decir no es problema mío.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 5 de julio de 2020, una y cuarenta de la tarde)

sábado, 4 de julio de 2020

El miedo y el odio

El miedo y el odio

(f.a.g.)

El virus puso sobre la mesa la calidad de persona que es cada uno. El virus puso sobre la mesa la verdad de la milanesa. Mientras los canales gorilas se despachan contra el Gobierno y meten miedo en la población, la pandemia sigue ahí presente. El virus circula, nunca se fue. El virus vino para matarnos y está cumpliendo su cometido. En el Conurbano la gente se muere y no se muere solamente por la pandemia. La gente se muere por la pobreza, una pobreza que tiene su raíz en la dictadura y la potencia Menem en los noventa y la cristaliza Macri en sus cuatro años de gestión. Es una trilogía del terror: Dictadura/Menemismo/Macrismo. Cada cual aportó lo suyo. La dictadura asesinó y creó las condiciones económicas para las privatizaciones y la apertura de las importaciones y la destrucción de la industria nacional. El menemismo privatizó todo, vendiendo lo nacional a bajo costo a los monopolios económicos industriales. Y Macri liquidó el país endeudando a la Argentina pidiendo dinero para financiar los capitales de la Sociedad Rural y de los sojeros. Esa trilogía es la culpable del hacinamiento, de las villas miserias que surgen en los setenta y se potencia en los noventa, de la falta de trabajo y de un país corrupto al servicio del Imperialismo financiero y de la timba bancaria.
En Argentina no hay dinero, se terminó la plata. No hay plata para salarios ni para garantizar un sistema de salud integrador. Argentina fue vaciada por la trilogía genocida. Mientras tanto los medios gorilas meten manija y acusan al Gobierno de "enamorarse de la cuarentena" y llaman a la población a "romper la cuarentena". Cuando una sociedad se relaja en una pandemia viene la catástrofe. El Gobierno no es culpable de la pobreza del país, de la salud saturada y sin recursos y de que cierren negocios. La cuarentena no es un capricho del Estado Argentino. La cuarentena es para proteger la vida y para que vos puedas cuidarte y cuidar a tu familia. Pero los medios gorilas salen con el discurso que la "pobreza" la genera la cuarentena. Ese discurso que bajan los medios patronales es el discurso del Poder. Tres meses de cuarentena no destrozan un país. Seis años de dictadura y diez de menemismo y cuatro de macrismo sí destrozaron el país y crearon las condiciones estructurales para que vos seas ahora pobre y no tengas trabajo. Si cierran negocios y el desempleo crece día a día no es culpa del Gobierno, porque el Gobierno recibió un país endeudado y vaciado en sus recursos y encima tiene que afrontar un virus mortal. Si Macri sería Gobierno tendríamos que apilar cadáveres en fosas comunes y no habría ni un plato de comida para los pobres estructurales. Bolsonaro en Brasil no respeta el aislamiento social y en el país hermano la gente se contagia por miles cada día. La cuarentena evita muertes masivas y que la pobreza no nos desborde a la catástrofe. Si Menem nunca fue preso, después de negociar armas con la derecha de América latina y después de vaciar el país regalando lo estatal en contratos con el capital internacional y Macri endeudando a costa de complicidades, no creamos que porque está vivito y en su casa es inocente. Menem no fue preso porque todavía mucha gente no comprende lo que fue el Menemismo para el vaciamiento del país. El país está reventado y con los índices de desempleo más altos de su historia. Macri ahí está a un paso de ir preso. Cambiemos se dedicó durante cuatro años en destrozar el esplendor del Kirchnerismo. Si Néstor y Kristina lograron poner de pie a la Argentina pos menemismo, el macrismo fue una vuelta al Menemismo.
El virus está ahí presente todavía.
La chancha y los veinte y el miedo y el odio.
O se está con el Gobierno  o se está con el capitalismo internacional. Es hora que la clase trabajadora defienda la cuarentena. Los anti cuarentena son tu patronal que quiere liberar todo sin importarle la muerte del asalariado. La falta de trabajo potencia el cierre de empresas y la pobreza los medios opositores se la cargan a la cuenta del Gobierno.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 5 de julio de 2020, una y cincuenta y cinco de la madrugada)

viernes, 3 de julio de 2020

El Condor

Cosa de Condorito

(f.a.g.)

Que todos los jugadores de fútbol la pasan bomba es un mito. También es un mito que el recuerdo es eterno. Pero también se construyen mitos en el futbol, jugadores intrascendentes que son parte del mito urbano. Una palomita abre puertas en una ciudad. Una casualidad del destino como es hacer un gol cuando "la suerte" tira a la red la pelota. Pero son mitos, construcciones de la bohemia de una ciudad y de ciertos poetas de poesía horrible, que también son un mito de una literatura que nadie lee pero todos nombran. O un partido de fútbol que nadie vio pero todos dicen haberlo visto. Una bicicleta también es un mito. ¿Pero el Cóndor? Con Condorito pasa algo raro. Es el Condorito de Newell's, el máximo goleador. No es un pata de palo que vistió o viste la Rojinegra y hace un gol y es tapa de La Capital. Condorito es el máximo goleador de Newell's, 106 goles. 6 a Central.
Recuerdo un partido contra Boca y Condorito se burla de Gatti y se la manda a guardar. Gatti queda en el piso y no entiende nada. Ese era Condorito, hacia goles de magia. Un estilo Maradona, pero sin la mano. Condorito jugó con el Diego. Compartieron habitación en la Selección Nacional. Me ha contado miles de cosas de Maradona, pero eso va a formar parte de la biografía de Condorito que estoy escribiendo. Lo único que voy a decir es que para Condorito Maradona era único como persona, desprendido con el dinero. Bilardo pasaba por las habitaciones y saludaba antes de irse a dormir. Maradona siempre pícaro, lo sabemos de sobra.
Lo conozco hace años a Víctor Rogelio Ramos. Hablamos de fútbol, mujeres, libros y de política. Es un tipo único. Me impresiona todo lo que leyó. Hijo de obrero, con estudios secundarios completos y unos años de universidad. Persona culta, contra el mito que los jugadores de fútbol no leen libros. Un día me dijo: "quiero que escribas mi biografía". Y ahí me tiró miles de datos personales y me trajo una carpeta con recortes de diarios que su padre  guardaba de cada partido. Y me regaló la camiseta de Ñuls de 1983 cuando fue goleador del Metropolitano. Y sus medallas de Río Negro cuando de niño fue goleador de la Rosarina.
El último clásico fuimos juntos a la cancha y Condorito estaba triste. Y el fotógrafo oficial de Ñuls se acerca y le dice: "vos sos Ñuls, nadie puede superarte" Nadie es más representativo que Condorito. La gente grande se acercaba a sacarse una foto con Víctor. Los pibes pasaban a su lado y preguntaba quién era. Condorito es alguien desconocido para los menores de 45 años. No lo registran. Condorito siempre anda caminando por la Peatonal con su portafolio negro y sus pasos son lentos y se pierde en el anonimato. No lo registran los hinchas modernos.
Condorito no fue Corbata ni Poy ni el Trinche. Condorito no es una construcción de los intelectuales. Condorito es real, fue un mago con la pelota e hizo 106 goles. Seis se los marcó a los de Arroyito. Condorito es Condorito, y por más que la dirigencia de Ñuls no lo tenga más en cuenta en nada y el periodismo deportivo no hablé más de él, Condorito seguirá siendo el máximo goleador histórico del Glorioso Newell's.

Fabián Ariel Gemelotti
(Anticipo de la biografía de Víctor Rogelio Ramos: Condorito, 2019/20)

¿Y si nos suicidanos?

A Jim Morrison (8/12/1943. - 3 de julio de 1971), el poeta más grande la La Historia después de Virgilio.

A 49 años de su decisión de viajar.

¿Y si nos suicidamos?

(f a g.)

-Ely hoy es el día.
¿El día?
Las nubes y el aroma a la mugre. Estamos acá vencidos y en el camino de la muerte. Hoy es un día más.
Abrimos la puerta y los cuerpos revueltos. La espuma salpica el piso. Nos caemos. Jugamos. Abrimos las ventanas.
Hoy es un día más. Pero...
-No puedo más Ely. Acompañame en este viaje.
¿Qué viaje?
Estaba ahí abajo entre la espuma... sí ahí abajo. Vos ahí abajo. Yo mi mano y mi cuerpo ahí abajo entre la espuma.
-¿Qué es el viaje?
-La muerte es el viaje.
Los papeles se quemaron, todo ya fue destruido. No queda nada. Toda la basura ya no está.
-Te acompaño.
Y ahí abajo entre la espuma la sangre empieza a salir de las venas. Ahí abajo encontramos el descanso. Ahí abajo se termina todo. La vida sigue y seguirá por miles y miles de años y nosotros dos ahí abajo muertos entre la espuma y los aromas a mugre.

Fabián Ariel Gemelotti