domingo, 19 de agosto de 2018

Las redes sociales

LAS REDES SOCIALES Y EL PODER
(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Facebook surge en el 2001 (creo, no me acuerdo bien la fecha exacta). Surge en Estados Unidos en una universidad. Surge como chimento entre chicos para levantar mujeres. Asi surge la red global de Facebook. Pero como todo en la vida, Facebook muta. De algo que surge como chimento, en Grecia con los años es usado por la izquierda para hacer una revolución. Y en Medio Oriente los Palestinos lo usan para comunicarse fuera del circuito mediático israelí. Pasa de ser algo creado como diversión con el beneplácito de la CIA y el Gobierno Norteamericano, a algo que sirve para informar y exponer ideas.
Veo que mucha gente expone fotografías de hijos, esposas y novias. Hay un ego muy grande en la clase media y en las clases bajas. Necesitan mostrar rostros, vidas felices y engañarse que todo funciona bien en sus vidas. Uno cuando se encuentra con alguien siempre dice: "¿Cómo andás?". El otro responde siempre: "Bien". Nadie dice que anda para el culo o muy mal. El mundo cotidiano es "felicidad". Felicidad en el día del niño o en un cumpleaños. Nos autoengañamos en todo. Siempre la mentira de los estados de ánimo y de nuestras realidades gobiernan nuestras vidas. Por eso el ego y la exposición de rostros en las redes sociales. Y eso es peligroso, porque exponer el rostro de un hijo a que lo vea todo el mundo es exponer la sangre de uno. Veo parejas sonriendo en fotos, familias enteras en vacaciones. Abuelos, padres, tíos, tías, y novias y amantes. La individualidad del rostro es lo único que toda persona debe proteger. Nunca subo fotos personales, detesto subir fotos a la red. Una foto es algo muy personal de uno y para uno, no para ir exponiendo por ahí a miles de desconocidos.
Exponer un pensamiento, una idea, una crítica de cine o de un libro, es otra cosa. Me expongo yo, no necesito exponer a mi familia o a mi novia. Mi familia y mi novia son parte de mi intimidad. No quiero compartir mi intimidad fotográfica con nadie.
Facebook, como toda red social, está monitoreada y manejada por el Poder. Clarín maneja y es dueña de las redes en Argentina. El Poder aplica cierta censura en las redes. Por ejemplo una teta no se puede ver en Facebook. Me pasó con una crítica de cine donde subo un afiche con una teta y me lo borró la red. La red también tiene una aplicación para reemplazar la teta de mujer por tetillas de hombre. Las computadoras que monitorean a la red son machistas.
Las redes deben ser utilizadas como elemento de combate al Gobierno. Hay que usar facebook contra Macri. Mientras se pueda, y mientras no venga una censura de contenido (en China y en Grecia se censuran contenido) usemos las redes sociales para informarnos fuera del circuito mediático macrista.
Y repito, el ego de la clase media es muy grande. Por más que uno diga tal cosa, todo cae en pozo sin fondo.
Es en vano, las redes sociales y la internet son parte del Poder.

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 18 de agosto de 2018

Psicópata Americano

American psicho y el neoliberalismo (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

El cine norteamericano siempre sorprende con buenos filmes, películas que pasan a ser de culto con el correr de los años. En el año 2000 la canadiense Mary Harron dirige la película American psycho, la cual es protagonizada por el británico Christian Bale. Para hablar de violencia y hacer una descripción perfecta de la cultura estadounidense la directora usa elementos del cine gore y del terror de los ochenta. Si bien American psicho es un filme de violencia, tiene un humor negro muy particular: se mata con estilo y la muerte se toma con humor. La película está basada en la novela de Bret Easton Ellis, publicada en 1991. El filme describe la vida de un yuppie neoyorquino, obsesivo, maníaco y con una vida sexual muy activa. La riqueza da status social, y el filme se centra en esa sociedad de jóvenes ricos y poderosos, donde el dinero permite pasar los límites de lo permitido.
Patrick Bateman (Bale), cuenta en primera persona los acontecimientos de su vida. Vemos la primera escena donde jóvenes ricos comen y charlan. Y donde el dinero es poder. El protagonista descubre su lado oculto: goza matando y viendo sangre. Le confiesa su vida a una camarera. Le cuenta su doble vida a un amigo. Pero nadie le cree, y no le creen porque esos jóvenes ricos son el ejemplo de la sociedad de consumo y del mundo de las finanzas. Dinero y buena ropa tapa los homicidios en serie del protagonista.
Bateman corre a una prostituta con una cierra (homenaje a La masacre de Texas), y tiene sexo anal con dos mujeres y mientras hace el amor mira su cuerpo en un espejo. Es un narciso moderno, una creación hedonista del neoliberalismo que surge en los 80/90. El sexo da poder, pero para conseguir sexo el medio es el dinero. El dinero consigue todo. El mundo es de los ricos. El único pobre que aparece en el filme es un vagabundo, y es asesinado junto a su perro por el protagonista. 
Hay morbo y un goce cercano a lo paranoico. El personaje es mostrado como un neurótico que esconde su psicosis con dinero y poder.
Pero acá hay que mostrar que el personaje siente culpa, y no quiere esconder sus homicidios. Le confiesa todo a un amigo. Le deja grabado en el contestador sus crímenes. Pero una confusión hace que esa grabación sea tomada como chiste por el amigo.
Y así termina el filme. El psicópata mata por catarsis. Nadie da cuenta de esas muertes. La muerte en el filme es como si fuera un acto salvaje necesario para redimir la culpa y llamar la atención de los que rodean al asesino. Mata y mata por placer de matar.
No hay un planteo moral en el filme.
Con Psicópata americano vemos que la sociedad del dinero trae indiferencia, apatía, y mucha soledad en la gente. Y los ricos gozan de impunidad por el simple hecho del status social que ocupan en la sociedad.
Christian Bale hará de Batman posteriormente. Ese Batman genial creado por el británico Christopher Nolan. Entre Batman y El protagonista de American psicho Bateman la catarsis de vida se diferencia en que uno mata y el otro necesita un disfraz para tapar sus miserias de rico.
Hay una escena en American Psycho donde se consume cocaína, pero de la buena y cara. Hay una mesa y un cañito, y se aspira toda la coca el protagonista. La chica a su lado lo mira y le dice: "dejame un poco". Y él le dice: "yo la pago y yo la tomo toda". La plata da placer, el mundo es de los ricos. La droga es el placer de los elegidos, y esa escena marca el quiebre de la modernidad: el neoliberalismo crea una sociedad individualista donde quien más dinero posee toma todo y no reparte nada.
Como siempre el cine norteamericano se anticipa a todo. En 2001 en Argentina los ricos se tomaron todo, y el corralito dejó a la clase media sin nada.
Y cómo decía Pocho la Pantera: "son todos unos hijos de cuca"

Fabián Ariel Gemelotti.

viernes, 17 de agosto de 2018

El día del niño

LA IGLESIA MACHIRULA Y LA CULPA EN EL NIÑO Y EN LA NIÑA (POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Los niños (hombre) no son como las niñas (mujeres). La cultura MACHIRULO en la cual crecen los niños, no es la misma en la cual crecen las niñas. La industria del juguete es para nenes. A las nenas las conforman con la muñeca. Para el nene se fábrica todo, desde autitos, juegos de fútbol, figuritas, revólveres, etc. Esa cultura forma al niño para la vida adulta. Para el nene el autito será el auto de grande. Para la nena la casa de muñecas será el hogar de adulta. El hombre y su pene. La mujer para criar a los hijos. La mujer debe ser penetrada, y el hombre penetrará y largará el semen para hacer un nene. Esa es la función social que los valores del catolicismo inculcan en todos y en todas.
La cultura eclesiástica es machista. Y fascista. Y es peligrosa, porque justifica la sumisión de la mujer desde su Teología de la crueldad (que no tiene nada que ver con el Cristianismo primitivo, que fue social e inclusivo y clasista), y mete valores de vida en la gente invadiendo las individualidades de cada persona. Para la Iglesia quienes no están en su "camino de virtud" están en el "error". El error para la Iglesia es el pecado. El pecado para la Iglesia es el Demonio. Y quienes viven en el error,  para la Iglesia viven en el pecado eterno. El pecado en la Biblia tiene un concepto muy diferente al que la Iglesia pregona. La Iglesia crea sociedades culposas, y toma el concepto de "error" que parte de la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. Para la Iglesia Dios dicta su Teología. Y esa Teología que dicta el Supremo crea la ideología eclesiástica. El "amor" que pregona la Iglesia es un "amor de obediencia" no es el amor de liberación que pregonó Jesús, ni el amor clasista de los cristianos de las catacumbas. Aclaro, no soy religioso. Hablo de cristianismo desde una posición materialista, no religiosa. Siempre aclaro, porque la gente es muy estúpida y lee mal. Ya.
Los juguetes para el nene. Por eso de adultos los hombres sentimos nostalgia por el pasado, y coleccionamos figuritas, autitos, muñecos, etc. Fuimos criados por mujeres (la madre) mientras nuestros padres laburaban por el pan del hogar. Las mujeres adultas no sienten esa nostalgia, la cultura las crió para el hogar y la obediencia.
Por todo esto el debate por el aborto es uno de los temas más importantes de la Historia Argentina, porque pone en discurso el cuerpo de la mujer. La mujer deja de ser objeto y se transforma en un igual. El cuerpo de la mujer es de la mujer. No es un objeto del hombre.
En el Senado hemos visto esa cultura machista y fascista en los discursos de los defensores de "las dos vidas". Esa gente lo que defienden son las tradiciones opresoras de la sociedad hacia la mujer. El Peronismo es machista en sus estructuras más conservadoras. Pero el Kirchnerismo produce liberación. Es  un toque de liberar al Peronismo.
La cultura MACHIRULA crea idiotas y hombres golpeadores.
La cultura de liberación y el aborto libre y el consumo libre de cannabis es crear una sociedad de igualdad y donde la individualidad de cada sujeto sea la única moral que regirá la vida del ciudadano y ciudadana.

Fabián Ariel Gemelotti
(Agosto 2018)

viernes, 10 de agosto de 2018

La religión como moral

LA RELIGIÓN X
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(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

La Iglesia arma un pensamiento y lo pone en práctica como verdad absoluta. Esa verdad no puede ser cuestionada, porque la verdad "divina" es una verdad "revelada" por Dios. La Iglesia gobierna tu mente como representante de la abstracción de una "superioridad' "universal". La Iglesia crea una Teología basada en una "moral revelada por Dios". Lo sagrado no puede ser cuestionado, porque como decía San Agustín: "la pureza de la Iglesia se manifiesta en la verdad que vas a recibir para que vivas según las verdades de Dios". Dios es la verdad para la Iglesia. No hay otra verdad, porque las otras verdades "no son reveladas" (Santo Tomás de Aquino). El pecado más atroz para San Agustín es: "el semen no puede ser derramado, porque es la semilla que engendra vida". La vida para la teología católica (y evangelista) nace en el semen. El semen derrama vida. Por eso las religiones prohíben la masturbación, porque el placer onanista "es puro egoísmo que mata la semilla de la vida" (Ribers Klus, teólogo bautista norteamericano). La vida para las religiones está en la semilla y esa semilla engendra el feto. El feto tiene vida propia para las religiones, porque el feto: "es parte del universo y matarlo es matar a Dios" (Juan Pablo ll).
El mito nace de creencias populares donde se pone en juego el tabú y las creencias religiosas de un pueblo. Las religiones son un mito universal, creaciones de los hombres en base a supersticiones y "pensamientos mágicos" (Freud). Lo mágico nace como una forma de explicar lo que no se puede explicar: la muerte y la enfermedad. El hombre al no poder explicar el por qué morimos, forma un tabú sobre la muerte y la explica  desde el pensamiento religioso: se muere por el pecado orinal.
Las religiones tienen entonces tres ciclos fundamentales en su pensamiento: nacimiento, enfermedad y muerte. Se nace de la semilla que engendra vida y se muere para ir al Paraíso. Semen y muerte crean una Teología.
Así que para el pensamiento religioso abortar es "matar la semilla que engendra vida'. "El feto es la vida" (Bergoglio).
Y acá nos detenemos con esta pregunta: ¿puede haber debate cuando para la Iglesia el feto es la vida".

Fabián Ariel gemelotti

miércoles, 8 de agosto de 2018

El suicidio

El suicidio como solución a la vida (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La muerte es la solución, cuando todo te desborda y ya no das más. La vida es una mierda, todo es una mierda. Cuando a uno lo rodea la mierda, y esa mierda a uno lo hace mierda, la única solución es el suicidio. Morir es descansar, es la tranquilidad que no hay en la vida. El desborde, la angustia, la tristeza, la falta de tranquilidad interior, lo puede aplacar la muerte; nada más que la muerte. Morir y morir por decisión propia es libertad; es la única decisión libre que se puede tomar, sin importarme nada ni nadie. Morir es un sueño eterno. Morir para que nadie se acuerde de vos. Morir para que la muerte sea lo único que te reivindique.
Y no se muere solamente de amor. Tengo amor, me aman, pero no quiero vivir más. Ya no le encuentro sentido a mi vida. Quiero morir hace mucho tiempo. Soy sano, tengo amor, tengo muchas cosas, pero he perdido el deseo de vivir. Ya no le encuentro más sentido a la vida. Me molesta todo, no soporto a la gente que me rodea, me siento muy mal en mi trabajo, me siento solo en todo lo que emprendo. Cuando ves que tu pensamiento a nadie le interesa, que tu escritura cae en un vacío que nadie lee, cuando no podés publicar porque no hay dinero, eso te mata. A mí me liquidaron. Me liquidan todos los días. Morir es la solución. Nadie entiende que morir se muere porque no hay nada que pueda aplacar las ganas de vivir.
No sé que hago escribiendo acá esta basura. Voy a descansar. Morir es la solución.

domingo, 5 de agosto de 2018

La pobreza que supimos conseguir

LA POBREZA SE TAPA CON INDIFERENCIA (POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Macri ha llevado a la Argentina a una pobreza estructural única en su Historia. Pero hay contradicciones en esa pobreza. Camino por Rosario y veo indiferencia. Leo La Capital y veo un mundo feliz. La pobreza siempre fue tapada en la ciudad. Se tapa con la mirada del olvido y la angustia por no decir que somos pobres. Veo los bares repletos, a la gente reír y saborear la comida abundante. Veo a chicos mendigar, entrar a los bares a pedir una moneda o a vender pañuelitos y a la gente veo fastidiarse por los chicos pobres. La pobreza le molesta a la gente. Siempre le molestó a la gente la pobreza. Estoy sentado en el bar del Monumental y veo a gente pobre esperando ver una película. Veo el pochoclo en manos de obreros y la Coca Cola tomada por niños de clase media baja y a sus padres desempleados o empleados precarios esperando un poco de diversión. Salgo del bar, y camino por la Peatonal. Veo rostros felices, sonrisas e indiferencia hacia dos mujeres peladas de cáncer mendigando tiradas en el suelo con niños en los brazos mendigando una monedita. Llego a calle Sarmiento y doblo y camino hacia Santa Fe. Cruzó la calle y veo al bar El Cairo, y sus precios muy caros. Veo al bar repleto. Veo por los ventanales, y adentro gente sonriendo y charlando y hablando de la pobreza. Veo mucha indiferencia. Veo la hipocresía de Rosario en ese bar. ¡Bar hipócrita!!!!
Camino por Berazategui en Buenos Aires y veo mucha pobreza. Veo gente hambrienta. Veo también la indiferencia. Veo al Gran Buenos Aires sumido en el hambre.
Camino por calle Corrientes en Capital y veo miles de negocios que cierran sus persianas por no poder pagar impuestos y alquileres impagables
Estoy en Rosario y veo en Avenida Oroño
gente en coches caros, cuatro por cuatro, vidrios polarizados. Veo indiferencia hacia el hambre.
Veo un mundo feliz en rostros de clase media acomodada.
Veo gente durmiendo en la calle y a perros morder un hueso y a mendigos revolver contenedores.
Veo rostros felices entre colegas. Veo un mundo de mediocridad en mi lugar de trabajo. El tema siempre el mismo, "¿te fuiste a Europa?" "¿cambiaste el auto?" "los cuadernos y a todos los K los vamos a meter presos". Vivo rodeado de rostros felices, indiferentes a los pobres, indiferentes a la política. Es mi laburo. Yo lo elegí. Amo mi trabajo. Me duele tanta indiferencia y tanta mediocridad en ese lugar.
Estoy en mi casa. Leo y leo. Escribo mucho. Acomodo mis cosas. Pienso en mi vida. Apago la luz. Prendo la luz.
Miro mi celular y veo un corazón que late. No entiendo nada. No sé qué quisieron decirme.
Mi gato está recostado sobre mi almohada y mi perro me mira con amor.
Me siento triste. No tengo ganas de salir. Quiero leer todo el domingo.
Soy feliz leyendo.
Apago el celular. Me desconecto por todo el domingo. Leo, estudio. Leo por pasión, y a su vez estudio.
Me duele tanta ignorancia y tanta indiferencia de la gente hacia lo que pasa en el país.
La pobreza avanza y en unos meses nos va a alcanzar a todos. Mientras tanto los bares de calle Pellegrini están repletos y las sonrisas de la mediocridad abundan.
La Alemania Nazi fue igual antes del desastre del pueblo Alemán.

Fabián Ariel Gemelotti
(Domingo 5 de agosto de 2018)

sábado, 4 de agosto de 2018

Cuerpos endemoniados

El largo camino de los demonios de la escritura (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Escribir mata y mata poco a poco, no mata de golpe como mataría un puñal. Escribir es sacar los demonios que uno tiene y jugar con las contradicciones de uno. Uno escribe y escribe y vacía toda la mierda que adentro de uno fluye desesperada para calmar la sed interior de ansias de escribir. La mierda sale y chorrea en el lector.
Sin contradicciones no habría Literatura; la Literatura es un juego de demonios, de tinieblas y obscuridad. El día se hace noche en las palabras que uno vuelca en el papel. El papel es el depositario de la angustia del escritor. Sin angustia y sin desesperación no habría palabras para armar un texto. El texto nace en el pensamiento y ese pensamiento se hace carne al ser volcado con la tinta demoníaca que manchará la hoja en blanco. Es desesperante escribir. Es desesperante cuando la frase no sale y cuando sale si sale débil es más desesperante.
El sexo ayuda a escribir, porque el sexo es el condimento de mi escritura. Amo la Literatura autobiográfica.Toda literatura es autobiográfica.Todos escribimos porque somos insoportablemente egoístas y pensamos en nosotros mismos. Nadie escribe para salvar al mundo o para crear conciencia en el lector sobre un tema. Se escribe por odio, por sexo, por tristeza o simplemente por egoísmo y desesperación.
Hoy pensé todo el día en dos mujeres. Pensé en la ternura de una y en el intelecto de otra. Pensé en el sexo de una e imaginé el sexo de otra. Hoy pensé en el cabello rubio y los ojos negros de una. Y pensé en el cabello rubio y los ojos... de otra. Me siento raro, estoy agonizando. Quisiera gritar mi deseo hacia una. Y quisiera gritar mis ganas de olvidar a otra. Hoy pensé, pero también comí pasta en un bar y vi la cintura de la moza y su sonrisa fresca mirando mi libro al lado del plato de tallarines. Hoy compré un libro. Hoy fui al cine con mi padre. Me gusta ir al cine con papá, él me inculcó el amor al cine. Ahora es grande y lo llevo al cine dos veces al mes. Le gusta, como a mí, el cine Norteamericano. Vimos Misión Imposible. Y me dice padre: "no hay como el cine Norteamericano". Eso siempre lo pensé y he escrito muchísimo sobre el tema. Hoy pensé que toda ni familia es cinéfila. Mi madre me inculcó el amor al cine de terror. Mi hermano mira mucho cine. El Maxi es cinéfilo desde chiquito. Sebastián ama el cine. Pero me sorprende Agustín que con cuatro años mira cine de terror. Le gusta El exorcista, y no se asusta. Se sienta frente al televisor como un adulto y comenta las películas: "la cabeza gira y ahí sale el demonio" "el cura ese sufre" "me gusta la película, ¿y a vos". ¿Qué le puedo contestar? Le digo que es un clásico y le explico y me dice: "¿entonces dentro de muchos años Batman va a ser un clásico?" Me deja sin palabras, y trato de explicarle que Batman ya es un clásico. Y le gusta mirar libros de Historia. Ya sabe quién fue Napoleón y San Martín. Y sabe de Evita y de Kristina. Y hace la V Peronista. Es un monstruo. Todos tenemos demonios. A los chicos no hay que hablarles como a chicos. Los chicos son más inteligentes que uno muchas veces.
Siento a los demonios de mi escritura fluir.
Siento que mi escritura agoniza cuando no es leída.
Siento que ya no siento nada por esa mujer.
Siento que un nuevo amor puede nacer en mi vida. Pero también siento que no sé expresar mi amor y lo siento en mis demonios interiores.
Tengo miedo.

Fabián Ariel Gemelotti