lunes, 18 de enero de 2021

El país

Argentina es un caos

El argentino no es cumplidor y no sabe de horarios. Argentina es un caos hace tiempo. Falta de responsabilidad, falta de ética profesional en los profesionales y pereza en sus clases marginales. Argentina es un caos de horarios, pésimo sistema de transporte, pésimo sistema de atención en sus comercios, todo es lerdo en el país. Argentina es un caos, pésimo sistema sanitario y pésimas obras sociales. Argentina es un caos en su gente, ansiosa, maleducada, agresiva al extremo y prepotente por naturaleza. Argentina es un caos de fanáticos, intolerantes; un caos de verdades absolutas que no admiten una palabra ajena. Argentina está enferma de egoísmo, de pésimos salarios, jubilaciones de hambre y detrás de todo eso la enfermedad de gente que justifica todo. Argentina es un país polarizado en ideas perimidas y absolutamente fanatizadas. El país de la desilusión, de "la buena onda" en un caos que enferma y aniquila. Un país donde no se respeta el tiempo ajeno es un país condenado al caos.
Argentina es un país enfermo del virus de la muerte. Argentina no tiene salvación porque el virus está ahí bien adentro de todos sus habitantes y contagia esa apatía de desilusiones y amarguras.

F. A. G.

Fabián Ariel GEMELOTTI

domingo, 17 de enero de 2021

Los

Los zombies

(Uno)

(f.a.g.)

En Rosario hay muertos vivientes. Hace años un viejo muy viejo solía narrarme que en los galpones abandonados de una fábrica de galletitas de la ciudad vivían zombies. Me decía: "nunca pases por ahí de noche". Una noche una familia es atacada en su domicilio por una patota. La policía al investigar descubre que le comieron los cerebros. El sargento de policía Pepe Santoro investiga y sus investigaciones lo conducen a la fábrica abandonada. ¿Qué encuentra ahí?". Cuerpos mutilados, restos de masa encefálica y joyas y dinero. El sargento manda cercar la propiedad. A los días el sargento aparece descuartizado en los alrededores de Villa Cariño de Zona Oeste.
Los zombies de Rosario se mudan a una propiedad abandonada y desde ahí su líder organiza una carnicería de cuerpos mutilados en la ciudad. Aparecen mujeres y hombres descuartizados y todos sin cerebro. El diario La Capital aumenta su tirada hablando del tema. Esto ocurre en la década del ochenta y cuentan que un día un periodista de policiales aparece tirado su cuerpo en pleno centro con el cerebro comido. La policía investiga. No logran descubrir nada. En un partido de fútbol entre Argentino de Rosario y Almirante las Peras se produce una invasión zombie. Los jugadores son atacados y se arma una guerra en la tribuna. Diez jugadores son asesinados y sus cerebros comidos. Se forma un cuerpo policial especializado en caza de zombie. El gobernador nombra a Jacinto Perrone como Jefe de esa Unidad. En una batalla campal en los arrabales de Zona Oeste los zombies son asesinados. Sobrevive un solo zombie que con el tiempo se integra a la vida ciudadana. Logra estudiar en la Universidad y se recibe de abogado y pone un estudio jurídico y logra hacer mucho dinero. El zombie se casa con una descendiente de un vampiro. Tienen dos hijos, uno con cara zombie y el otro nace con dientes afilados que lastiman los senos de su madre.
Se comenta por ahí que una invasión. Zombies se espera para 2021. Dios nos proteja.

Fabián Ariel Gemelotti

(Dos)

(f.a.g)

Los zombies no son un invento del cine de terror ni de la Literatura. Los zombies existieron siempre. En la Antigüedad hubo zombies y están registrados en documentación. El prefecto Tulio Moscatto en su libro Los Cristianos son un buen bocado para los leones, dice que  los muertos se levantaban de las tumbas y atacaban a las gentes en las calles. Un ejército de zombies atacó una tarde el circo romano y mataron a todos. Ya en la Edad Media se habla también de zombies. En su libro La carne fresca, el alquimista Luciano Perlutti cuenta que a la peste negra la trajeron los zombies. En un barco anclado en un puerto de Roma se encontró un manuscrito que decía: "queremos cerebros". Perlutti cuenta que en el Monasterio de los Frailes de la Hueva tenían un zombie atado y querían convertirlo al Cristianismo. Fue tan tenaz esa forma de luchar por convertirlo que al final el zombie aprendió a rezar el Padre Nuestro y el Ave María. Pero en un oficio matrimonial llegan otros zombies al templo y se comen los cerebros de los religiosos y del futuro matrimonio campesino. Desde ese día el Monasterio fue habitado por zombies. Y el zombie religioso logra convertir a todos los zombies en buenos creyentes.
En Rosario se registraron diez casos de zombies. Hace treinta años fue el último caso. Un joven amigo conoció a una chica rubia, la invita a comer y comen hamburguesas y se van a un hotel alojamiento y ahí son atacados por zombies en la circunvalación. Un zombie se come los cerebros de los dos. Ese zombie es detenido y juzgado y encarcelado. Sale en libertad a los quince años y ahora tiene una carnicería en Zona Sur. Pero el caso más emblemático es el del concejal Pepe Lagarta, concejal por el Movimiento al Socislismo Capitalista Populista y Nacional y No Popular. Este concejal era hijo de un zombie que se había casado con una de las herederas del diario más prestigioso de la ciudad.
Los zombies siempre se integran. Al contrario de los vampiros que sufren de aislamiento social.

Fabián Ariel Gemelotti





El lubro

Los zombies

(f.a.g)

Los zombies no son un invento del cine de terror ni de la Literatura. Los zombies existieron siempre. En la Antigüedad hubo zombies y están registrados en documentación. El prefecto Tulio Moscatto en su libro Los Cristianos son un buen bocado para los leones, dice que  los muertos se levantaban de las tumbas y atacaban a las gentes en las calles. Un ejército de zombies atacó una tarde el circo romano y mataron a todos. Ya en la Edad Media se habla también de zombies. En su libro La carne fresca, el alquimista Luciano Perlutti cuenta que a la peste negra la trajeron los zombies. En un barco anclado en un puerto de Roma se encontró un manuscrito que decía: "queremos cerebros". Perlutti cuenta que en el Monasterio de los Frailes de la Hueva tenían un zombie atado y querían convertirlo al Cristianismo. Fue tan tenaz esa forma de luchar por convertirlo que al final el zombie aprendió a rezar el Padre Nuestro y el Ave María. Pero en un oficio matrimonial llegan otros zombies al templo y se comen los cerebros de los religiosos y del futuro matrimonio campesino. Desde ese día el Monasterio fue habitado por zombies. Y el zombie religioso logra convertir a todos los zombies en buenos creyentes.
En Rosario se registraron diez casos de zombies. Hace treinta años fue el último caso. Un joven amigo conoció a una chica rubia, la invita a comer y comen hamburguesas y se van a un hotel alojamiento y ahí son atacados por zombies en la circunvalación. Un zombie se come los cerebros de los dos. Ese zombie es detenido y juzgado y encarcelado. Sale en libertad a los quince años y ahora tiene una carnicería en Zona Sur. Pero el caso más emblemático es el del concejal Pepe Lagarta, concejal por el Movimiento al Socislismo Capitalista Populista y Nacional y No Popular. Este concejal era hijo de un zombie que se había casado con una de las herederas del diario más prestigioso de la ciudad.
Los zombies siempre se integran. Al contrario de los vampiros que sufren de aislamiento social.

Fabián Ariel Gemelotti

Me

Bernardo era locutor y el Zorro tenía un caballo blanco y los zombies caminaban en dirección opuesta.

F

Fanáticos, autoritarios y agresivos

(f.a.g.)

La Argentina actual es un país de fanáticos, autoritarios y de mucha agresión verbal. Se justifica todo y todo se justifica porque hay dueños de "verdades absolutas". Un país con tanta agresión se cae muy fácil. En Argentina no se puede hablar librenente, no hay forma de decir nada. Estamos picados por la incoherencia.

sábado, 16 de enero de 2021

La zanahoria

El ajo

(f.a.g.)

¿Por qué el ajo ahuyenta a los vampiros? En el libro El ajo y los vampiros, un libro publicado en 1888 por el médico argentino Italo Argentino Márquez, se habla del ajo como propiedad curativa. Un amigo mío, que había leído el libro y conozco al autor gracias a mi amigo, siempre se ponía un ajo en el ano. Íbamos a nadar al río y mi amigo nadaba desnudo, y ahí el ajo aparecía saludando por el trasero. Según Márquez el ajo en el ano trae felicidad a las personas. Un estudio de la Universidad del Congo sobre ajo y felicidad habla del tema: "el ajo sirve para la felicidad". ¿Y los vampiros? Sabemos que los vampiros le temen al ajo. ¿Por que el ajo sirve para luchar contra los vampiros?
Según Blam Stoker, Vlad el Empalafor sufría una enfermedad llamada "porfiria eritroyética", la cual retrae las encías y causa fotosensibilidad y el ajo agrava la enfermedad. Las encías al retraerse causan dolor y los dientes afilados empiezan a molestar. Esta es una teoría del autor de Drácula. Pero hay otras teorías. Según el investigador Porfirio Marcelo (especialista en hemorroides) Drácula sufría de dolores anales. El ajo, según este médico, sirve para calmar las dolencias venosas del ano. Este médico, un fanático de los vampiros, hizo un estudio muy interesante y llega a esta conclusión: Drácula de chico se ponía un ajo en el ano y ese ajo un día se le metió bien adentro por accidente al jugar con otro vampiro amigo. Drácula quedó traumado y cuando ve un ajo empieza a temblar. Según investigaciones del psicólogo Martín Pirruga, especialista en psicología de vampiros, Drácula le teme al ajo porque el ajo le trae recuerdos inconscientes de su infancia en Transilvania. El ajo se transforma así en un símbolo de la estructura infantil de los vampiros. Drácula transmite este trauma a todos los convertidos en chupa sangre.
Pero hay una teoría mucho más interesante y es de un enfermero Rosarino. El enfermero Pablo de los Santos estudió tres casos de vampiros en Rosario. Como todos saben hay vampiros y en Rosario se detectaron cinco casos en los últimos veinte años. Un día llega un vampiro al hospital y Pablo lo atiende. Atan al vampiro a una cama y lo duermen con una inyección. Pero dejan un guardián al lado de su cama para que lo vigilen. Pablo se queda toda la noche vigilando y a eso de las tres de la madrugada le agarra hambre. Y saca de un bolso un pan, salame cortado, queso y dos cabezas de ajo. Y se prepara un sánguche y al morderlo ve que el vampiro se despierta y lo mira. Sigue mordiendo y el vampiro llora. Y muerde más fuerte y el vampiro saca la lengua y los dientes se afilan y su cuerpo se convulsiona. El enfermero, que había leído Drácula en una versión de Anteojito, agarra un pedazo de ajo colgando del sánguche y se lo muestra al vampiro. Y el vampiro se hace diarrea y ensucia las sábanas. Según este enfermero el ajo produce diarrea en los vampiros. La diarrea, según estudios científicos, es el sorete derretido que en los intestinos se convulsiona de una forma que produce ese líquido amarronado tan singular. Es muy molesta la diarrea porque mancha la ropa y muchas veces sale en abundancia. Según un estudio de la Universidad de California el ajo produce diarrea.
¿Por qué los vampiros le temen al ajo? Según él libro Entrevista con el vampiro el ajo tiene un olor tan fuerte que hace llorar. Como sabemos los vampiros son insensibles a la muerte. Y las lágrimas le darían una sensibilidad. Pero acá no termina el tema. Mi amigo del ajo anal estudió bioquímica. Según él se ponía un ajo en el ano para ahuyentar la mala suerte. Según él la mala suerte la produce la sangre roja espesa y el ajo hace a la sangre más liviana. Mi amigo creía en los zombies y no en los vampiros. Asi que nunca llegó a una conclusión científica sobre el ajo en los vampiros. No le interesaba mucho el tema. Mi amigo murió hace unos meses, lo encontraron en su departamento con una marca de mordedura en su cuello.
Según otra teoría de un investigador de la revista dominical del diario La Capitana, el ajo es un símbolo del Cristianismo. Según él arqueología Walter Alvarado el ajo produce pedos ruidosos. Y los vampiros no pueden andar por ahí tirándose pedos.
Recientemente se ha descubierto la cepa del vampiro. Los vampiros no mutan en zombies porque están muertos los chupa sangre. El zombie es una transformación de un vivo al cual le comieron el cerebro.
Conclusión: no comas ajo y no creas en nada. Y me agarró sueño y colorin colorado este relato ha terminado.

Fabián Ariel Gemelotti.

viernes, 15 de enero de 2021

Las clases sociales y los oficios

Alianza de clases

(f.a.g.)

La Reforma Universitaria de 1918 fue el inicio de un proceso de acceso a la educación para los sectores medios en el país. Pero el verdadero proceso de educación para la clase trabajadora lo da el Peronismo. En 1949 se establece el decreto de gratuidad universitaria. En 1952 se empieza a aplicar. El Peronismo crea las condiciones económicas para que el trabajador se eduque. El mito antiperonista de "alpargatas sí, libros no" fue un dicho entre los sectores privilegiados del país que ven "al pata sucia entrar a la universidad" (Jauretche). La creación del Ministerio de trabajo en 1949 y la creación de la Fundación Evita en 1949 crean condiciones económicas y seguridad social que permitieron que el sistema educativo llegue a la clase asalariada. En 1950 se crea el plan de Turismo Infantil y la gratuidad de la enseñanza secundaria en 1952.
El Peronismo aporta dinero para la construcción de escuelas, delantales y útiles escolares. La educación primaria llega a todos los sectores y es obligatoria por decreto del Ejecutivo. De ahí a la gratuidad universitaria y secundaria es el paso fundamental para crear las bases educativas de igualdad de oportunidades para todos los sectores.
Pero hagamos historia y un poco de filosofía. El capitalismo es un sistema donde funciona porque hay explotación. Para que haya capitalismo debe haber explotados, mano de obra barata y condiciones jurídicas de defensa de la propiedad privada. No creamos que el Peronismo fue anticapitalista. Perón hace una alianza con la burguesía y nace la burguesía industrial y nace un capitalismo nacional con base obrera. Para sustentar ese capitalismo era necesario una clase obrera educada, con bienestar y condiciones de salubridad y de cierta "felicidad". La burguesía nacional necesitó del Peronismo para crear la industria nacional. Y la clase obrera necesitó de esa alianza de clase para llegar al bienestar capitalista. Una alianza que funcionó muy bien, pero que en 1955 la burguesía enriquecida y con una industria sólida y viendo el avance de los sectores obreros en conquistas y salarios, hace alianza con la oligarquía (el sector anterior al estado de bienestar, el sector rural enriquecido por la patria exportadora de grano y ganado a los mercados capitalistas) y ya no necesita al Peronismo. Pero la burguesía estaba equivocada. A partir del 55 empieza un proceso de caída del mercado industrial. Sin alianza de clase la burguesía nacional pierde mucho. Pero la burguesía industrial se hace "gorila" (Jauretche) y el trabajador va perdiendo derechos paulatinamente. La clase trabajadora vive "esperando el regreso de Perón", y después de 18 años llega Perón, pero llega un Perón viejo, enfermo y de derecha. Un Perón que a su lado tiene a López Rega y viene con Isabelita, una mujer sin ideas, sin cultura y sin amor a la clase trabajadora. El Peronismo está dividido, por un lado Montoneros (integrado por los hijos de la burguesía nacional y por sectores educados en la universidad de familias obreras durante el primer Peronismo) Esa mezcla de burgueses y clase obrera universitaria es opuesta a las organizaciones sindicales de derecha. Esa disyuntiva de clase crea un Peronismo fracturado en sus estructuras, un Peronismo sin rumbo fijo. Son los años 70 y de la "esperanza" se viene la tragedia de la dictadura. Montoneros es perseguido por decreto del Ejecutivo cuando Isabelita está en el Poder. Montoneros fue palabra "sucia" para la derecha peronista. Una derecha que nunca se entendió qué buscaban, porque el peronismo fue viciado y confuso en esos sectores. Sindicalistas al servicio de la patronal y enriquecidos y entregando a las bases peronistas a la Triple A. Esa división perduró y se hizo carne con los años. En 1983 la derecha peronista pierde las elecciones en manos de un radical. El peronismo de izquierda estaba desintegrado, había sido aniquilado por el proceso militar cuando la derecha peronista se lo entrega en bandeja a los torturadores. ¿Qué buscaba el proceso? Volver a la patria oligarca, un nacionalismo exportador y destructor de la industria nacional. Al destruirse la industria se crea desempleo. El proceso crea un dólar alto, inflación y caída de la moneda nacional. Y sobre todo control educacional en los programas universitarios y secundarios. El proceso militar crea las condiciones sociales y económicas para que las políticas de saqueo puedan ser aplicadas a partir de los 80/90. Desempleo, destrucción industrial y a su vez destrucción de un sector de la burguesía que quiso volver al Peronismo. 
Pero no es tan simple como parece. Sin Peronismo Argentina hubiese tomado un rumbo de pobreza, desintegración y tendría una clase trabajadora empobrecida y servil y sobre todo una división de clase más profunda y de desintegración social. Montoneros es una palabra "mala y fea" para un sector del país. La "mala fama" de la palabra y de la dirigencia de Montoneros crearon prejuicios y "odio" a ese sector del Peronismo. Montoneros tuvo bases sólidas y apoyo obrero. Sin bases no hubiese sobrevivido mucho tiempo. El Peronismo del 45 también tuvo bases sólidas, apoyo masivo obrero y las bases fueron el sosten del Peronismo. Resumir al Peronismo en una cuestión dirigencial nada más es quedarse en el análisis político y no social. El Peronismo fueron las bases. Sin bases sólidas y obreras la industria y la burguesía no hubiesen podido crecer en un capitalismo de bienestar.
¿Por qué se hace alianza? Porque eran las únicas condiciones históricas para crear una industria nacional. Sin industria el país hubiese seguido en manos de los exportadores rurales con mano de obra barata y empobrecida. Un capitalismo agrario al servicio de los países enriquecidos. Argentina fue potencia agraria, potencia que forma una clase oligarca minoritaria que se sirve del trabajador (con mano de obra barata) para hacer sus negociados en la exportación de ganado y cereales a los mercados internacionales. No existía la industria nacional antes del Peronismo. Los sindicatos, si bien eran combativos en manos del anarquismo y de los sectores Socialistas, no tenían fuerza de choque y eran aniquilados por la policía y una legislación de persecusión. El Peronismo crea sindicatos, leyes de acceso a jubilaciones y aguinaldo. Si bien estas leyes no son una creación propia Peronista, con el Peronismo son mayoritarias y para todos los sectores. La clase obrera se iguala al sector de "corbata y moño" (Halperín Donghi). Esa igualdad que dice Donghi (historiador antiperonista pero que reconoce méritos del Peronismo) es gracias a esa alianza con la burguesía. Nace la clase media como sector y como motor de fuerza. Una clase media que el proceso militar tiene como objetivo destruir para volver a la Argentina de sometimiento y de desigualdad. La clase media sufre un proceso de desintegración con las políticas menemistas sobre todo. Las privatizaciones y el desempleo masivo son el proceso a la fractura y los sectores medios se empobrecen, surge mucha marginalidad y desclasados y el sector medio cae en trabajos mal pagos, sin protección laboral. La mano de obra barata crea una Argentina de odio entre el mismo sector medio fragmentado en salarios bajos y un sector medio bien pago profesional. Surge ese odio entre obreros y profesionales: "el negro que barre", "el oficinista que se la rasca", "la que recibe salarios por vaga", "la negra con hijos". Estas frases surgen con el Menemismo y el Macrismo, ese odio entre pobres mientras los ricos se llevan la guita fuera del país. Odio por falta de trabajo, por falta de condiciones dignas. El que no tiene trabajo odia al que lo tiene Y el que tiene odia al que recibe subsidios estatales para comer. Todo esto arranca con la dictadura y se potencia con Menem y Macri.
No voy a hablar del presente. Tengo mis reservas sobre este Gobierno y no quiero hacerle el juego a los sectores de poder. Pero de algo estoy muy seguro, el odio y la desintegración social va en aumento día a día y es muy difícil hablar porque el fanatismo (otra forma del odio sin sentido) está en el cuerpo social como un cáncer que está matando a la clase trabajadora.

Fabián Ariel Gemelotti
(viernes 15 enero de 2021, 23 y 25 horas)