viernes, 2 de agosto de 2019

AMANECER

AMANECER para verte
Y sentirte
Y amarte
AMANECER en tus brazos
Te quiero en los amaneceres
¡Vos sabés que yo te quiero!!!!!
Eres mi único refugio cotidiano..
Amanecer

Libro

ESTA MIERDA QUE VAS A LEER NO ES POESIA



La vida es una mierda
Pero vale la pena vivirla
Vivir siempre en los límites
Vivir rodeado de mierda a tu alrededor
Todo lo que te rodea es una mierda
Lo peor de todo es que esa mierda no tape la linda mierda que es tu vida
El sexo sin amor es una mierda
Porque es solamente un pedazo de carne para satisfacer a tu carne
Carne es carne
Coger sin amor es la tristeza y la condena de esta vida de mierda
Lo más lindo de la mierda cotidiana
Es que te eleva porque viendo tanta mierda te podés dar cuenta de que vos no sos una mierda
Pero para ellos vos sos una mierda
Sos una mierda que quieren pisar
Y desparramar
Y después hacer desaparecer por las cañerías que conducen al olvido
"¿Cómo andás?", pregunta de mierda
Porque saben que vos andás mal
Depresivo y angustiado de vivir rodeado de imbéciles de mierda
Pero no podés hacer nada
Porque en definitiva nada se puede hacer contra ellos que son la mierda que venden la felicidad.

jueves, 1 de agosto de 2019

Flicidsd

SUICIDE IS WHAT WE HAVE

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

Yo soy de la generación de las maquinitas de vídeo
De las peleas callejeras
Del faso Jockey y 43/70
De las peñas universitarias y los asaltos
De los boliches de Echesortu con rock en inglés
Soy de la generación de las mujeres con polleras grandes, de los padres castradores
De la moto Honda 100 y el fútbol barrial de potrero
Soy de la generación del piedrazo de tribuna a tribuna en los clásicos
De pegarle en la jeta a un canalla puto
Soy de la generación pos dictadura
La que vivió su infancia viendo a Videla por TV
Soy esa generación que vivió el proceso
Pero no empuñó un fusil guerrillero
Y que en los 80 se sintió guerrillera
¡Viva Perón, carajo!!!!!
Montoneros por la liberación
¿Qué mierda somos?????
Soy de la generación del porro en la plaza
Y la cocaína  comprada con el primer laburo 
Soy de la generación de los excesos en el sexo
De no tener límites cogiendo
Y de cogernos todo lo que caminara a nuestra bragueta
Y el romanticismo berreta de llantos compartidos
Soy de la generación que ya no sirve
Hemos tocado techo
Ya somos descartables
Sola queda esperar la muerte
Tranquilo en la cama
Y prender un marlboro
Y sentir que el tiempo pasa y pasa
Y nada y nada puede detenerlo
Suicide is what we have left

Fabián Ariel Gemelotti

lunes, 29 de julio de 2019

La nuerda

La vida es una mierda
Pero vale la pena vivirla
Vivir siempre en los límites
Vivir rodeado de mierda a tu alrededor
Todo lo que te rodea es una mierda
Lo peor de todo es que esa mierda no tape la linda mierda que es tu vida
El sexo sin amor es una mierda
Porque es solamente un pedazo de carne para satisfacer a tu carne
Carne es carne
Coger sin amor es la tristeza y la condena de esta vida de mierda
Lo más lindo de la mierda cotidiana
Es que te eleva porque viendo tanta mierda te podés dar cuenta de que vos no sos una mierda
Pero para ellos vos sos una mierda
Sos una mierda que quieren pisar
Y desparramar
Y después hacer desaparecer por las cañerías que conducen al olvido
"¿Cómo andás?", pregunta de mierda
Porque saben que vos andás mal
Depresivo y angustiado de vivir rodeado de imbéciles de mierda
Pero no podés hacer nada
Porque en definitiva nada se puede hacer contra ellos que son la mierda que venden la felicidad.

20

El libro de Jorge Adoum es muy bueno. Me gusta ese estilo desordenado, un estilo que cultivo en mis escritos. Me interesan las formas en Literatura más que el contenido. El contenido del libro no lo comparto totalmente, pero sí la forma narrativa. No es que yo no sea espiritual en el sentido clásico del término, pero tengo una formación intelectual en Historia y Literatura. Otra mirada sobre las cosas, y de otro lugar y otro saber.
El libro es muy bueno. Lo fotocopié y lo hice anillar, para conservarlo y volverlo a leer alguna vez.
Lo tengo acá en mi escritorio. Cuando andes por planta baja, venite a buscarlo.

Posdata: "los dos primeros capítulos están muy bien escritos".

Fabián Ariel (lunes 29 de julio de 2019, 7:45hs.)

domingo, 28 de julio de 2019

Carta

Carta:

Hace años que no escribo una carta, desde que uso internet. Siempre me gustaron las cartas. A máquina de escribir, con mi vieja máquina que todavía conservo exhibida en mi biblioteca. Tengo cuatro carpetas con cartas, desde mis 16 años hasta mis 40 años, que es cuando escribí mi última carta a máquina. La correspondencia es un género literario, quizás el mejor de todos porque en una carta uno se desplaza con la pasión y la literatura se hace carne. Drácula es una novela armada con cartas. Manuel Puig escribe Boquitas Pintadas con cartas. Lamborghini escribía cartas. Gauguín escribia cartas. La carta es algo muy lindo. Mi primer carta fue a los 11 años a mi tía exiliada en California. Pero creo que siempre escribí cartas, desde muy chiquito. Aprendí a leer a los 4 años y a los 5 ya escribía. La maestra la llamó a mi mamá porque le molestaba que leyera en clase y no la escuchara a ella. Yo leía, amo leer.
El motivo de esta carta es porque no quiero que te formes un concepto erróneo de mi persona. "...la vida es cruda y la gente es cruda. Y ya me acostumbré bastante", me dijiste vos el viernes. Me gusta mucho esa frase, la comparto. Yo pienso igual que vos. Quizás fui muy "crudo" (o vos lo tomaste así) cuando desaprobé tus viandas. Quizás vos mientras leés esto decís: "este boludo qué quiere decirme y porque me molesta con esto un domingo". Pero necesito escribirte, lo necesito por dos razones: 1) porque sobre todo te valoro mucho y me siento obligado a aclarar esto y 2) porque vos sos alguien que merece mis respetos y valiosa para mí. Valoro tu impronta y tu forma de ser. La valoro mucho, porque hay poca gente como vos. La gente es muy cruda en el mundo. Hay mucha maldad y mucha desidia y todo el mundo hace las cosas por interés personal. Nadie se brinda en forma desinteresada. Claro que me gusta que seas solidaria. Está bien que seas así. Yo fui duro el otro día porque "veo en vos capacidad e inteligencia e impronta para logros colectivos mucho más grosos". ¿Vos pensás que yo no sufro por la gente que no tiene un plato de comida? Sufro mucho. Me deprime la pobreza, por eso soy militante. Creo en las cosas organizadas, quizás porque me estoy acercando a la vejez. Ya no tengo 24 años cuando creía en la bondad del pueblo. Ya estoy grande. Nací un 3 de noviembre de 1965, con 53 años que tengo ahora he recorrido un largo camino en esta vida. Tengo 30 años más que vos, y soy de una generación diferente. Una generación quebrada en su ideología y desausiada de las utopías sociales.
He tenido una buena vida. Quizás una vida mucho más linda que mucha gente de mi edad. He conocido el amor, he amado mucho y me han amado mucho. Eso no lo logra mucha gente en esta vida. He tenido bastante mujeres, bastantes amigos y bastante acceso a la educación. A los 24 ya era licenciado en Historia. A los diez años vi los tanques de la dictadura en la calle y sentí el frío de un arma en la cabeza buscando a mi tia. Me siento un poco viejo (Jaja), pese a no aparentar físicamente la edad que tengo. He consumido drogas, he hecho una vida de desgaste pero también me he cuidado mucho, y todavía conservo una piel fresca y no tengo arrugas y muy buen cabello. A mi edad veo gente destrozada. Tengo los dientes blancos todavía. Y tengo todavía (y no es fácil a mi edad) una sexualidad plena y no necesito de "ayudas químicas" para esa plenitud.
Pero es verdad "fui muy crudo". Lo fui porque a veces soy "crudo" con la gente que quiero. Ese es mi gran defecto. Un defecto que siempre lo tuve y el paso del tiempo lo acrecienta. No soy perfecto. Nadie es perfecto, todos tenemos defectos y virtudes.
Quizás me sienta muy solo, una soledad rodeado de gente. Tengo una hija que amo, que con sus 23 años es mi gran felicidad. Pero me es difícil darle todo lo que ella necesita afectivamente. Una hija que recién empecé a disfrutar de adulta. Una hija que cuando la veo siento que la amo. Una hija que me gusta acariciarla y mimarla y abrazarla y sentir su pecho en mi hombro. Tengo a mis padres vivos, a los cuales amo. Tengo dos hermanos que amo, pese a que somos muy diferentes. Ellos son más formales y yo más desarmado en mi estructura personal. Soledad que me abruma, soledad de afectos románticos, quizás eso está perdido hace años en mi vida. Tener un cuerpo para abrazar no quiere decir que sea amor. Gano bien, y doy clases que es lo que me hace feliz. Pero no tengo esa felicidad de la plenitud que tuve en mi pasado.
Bueno, esta carta espero que no sea una molestia para vos. Necesitaba escribirla. Vos merecés ser respetada, porque sos alguien con mucho valor y tengo mucho respeto a tu persona.

Fabián Ariel (domingo 28 de julio de 2019, una de la tarde)

viernes, 26 de julio de 2019

La izquierda argentina.

EL GORDO TROTSKO CON ALIENTO A VINO BARATO Y LA PENDEJITA QUE NO PUDE VOLTEARME

(Relato de mi única experiencia con la izquierda Argentina)

(Por: Fabián Ariel Gemelotti)

Todo militante peronista alguna vez pasó por la izquierda Argentina, aunque sea unos meses por desidia o fastidio hacia las estructuras dirigenciales peronistas. Puede ser un paso breve o largo, pero es necesario a veces experimentar en la vida. En 1992 estaba muy desilusionado del Peronismo, más que del Peronismo del menemismo. Ser Peronista en esos tiempos no era fácil, porque te asociaban a Menem. El Peronismo estaba fracturado ideológicamente. Estaba cursando las últimas materias de Historia, y tenía una novia del Partido Obrero Revolucionario, que acá en Rosario comandaba Fernando Armas. Gran tipo, al cual aprecio y soy amigo. Un médico que atendía casi gratis en Barrio las Flores. Un trotsko muy culto, con el cual he discutido muchísimo. Odiaba (y debe odiar todavía, hace 20 años que no lo veo) al Peronismo. Mi novia se llamaba Camila, una chica muy linda y de familia burguesa. Me dice un día: "acompañame a una peña del partido". Y fuimos en mi moto Honda 100 roja, una moto que todavía extraño. De Camila me olvidé y no la registro más hace años. Fuimos a la peña y Camila me presenta a todo el grupo trotsko: "mi novio, es Peronista pero lo quiero igual". Esa noche se me acercaban de a uno, como en un templo evangélico a predicarme las doctrinas del Partido. También tuve una novia evangélica, y algún día escribiré sobre eso y de mi abstinencia sexual con mi novia Bautista que no pude tocarle una teta nunca. Pero ese es otro tema. Vayamos a esa noche de 1992. Se me acerca un gordo con un libro en la mano y con aliento a vino y me dice: "nene, ¿vos sos Peronista?", le digo que sí y el gordo empieza: "Perón era un fascista y Evita también. El Peronismo es fascista". El gordo desplega el libro que tenía en las manos y me larga todo su aliento a vino en el rostro. Yo sacudo la cabeza y miro al costado y veo a un barbudo hippie tratando de levantarse a Camila. Y trato de dirigirme hacia Camila, pero el gordo me agarra del brazo y me retiene y empieza a evangelizarme: "nene, vos sos muy chico y debés ser de familia fascista peronista. Yo también fui Peronista, pero encontré la verdad acá en el Partido Obrero Revolucionario". Yo ya no escuchaba al gordo, porque el barbudo (de unos cuarenta años, para mí un viejo en 1992) le estaba tocando el cabello a mi novia. Y el gordo sigue: "mirá nene, yo te digo que Perón era nazi. El Peronismo nunca quiso la revolución. Nosotros queremos hacer la revolución". Yo ya estaba que explotaba y si no fuera por el gordo que me sostenía del brazo lo partía en dos al barbudo. Una hora estuvo el gordo predicándome. Cuando por fin me suelta me voy al lado de Camila y la agarro de la mano y la llevo aparte y le digo que me voy. Me dice: "ahora van a guitarrear". Le digo bueno, un rato más me quedo. Se arma una guitarreada de esas canciones aburridas que les gusta a los militantes de izquierda. Yo ya no aguantaba más. Todos estaban bebiendo vino y cerveza. Nada de drogas, no consumían porros ninguno. En un rincón veo a una rubia muy linda, una chica muy jovencita. Mas chica que yo, unos 18 años. Me acerco y la hablo. Hablamos un buen rato, hasta que Camila se acerca y me dice: "ahora sí nos vamos" y la mira con asco a la chica rubia. Esa noche con Camila cogimos desesperados, por celos mutuos y por pasión juvenil.
Fui a otras peñas con ella, y me hice amigo de Fernando Armas. Discutíamos de Peronismo. Lo iba a visitar a su consultorio en Barrio las Flores. Pasó el tiempo y me peleo con Camila y nunca más veo ni al gordo (que lo había visto en otras peñas, siempre con aliento a vino barato) ni a nadie más del Partido. Siempre me quedé con las ganas de la pendejita de 18 con la cual hablé. La ví en otra peña pero siempre que me acercaba Camila se acercaba también y la miraba mal. Una noche logro convencer a la pendejita de subir a mi moto, pero cuando estábamos por arrancar se acerca el gordo y me agarra del brazo. Y me empieza a predicar. Yo estaba re caliente y no lo escuchaba. Le digo: "gordo, me tenés podrido. Yo soy Peroncho. Vengo a acompañar a mi novia, nada más". El gordo me suelta del brazo y me dice: "estás perdido, chau". Se va. Yo estaba feliz, ya fantaseaba con un polvo con la pendeja. Me imaginaba sus tetas en mi boca y su concha mojada y su carne blanca. Cuando pongo la pierna para dar la patada aparece Camila y baja a la pendeja de la moto de un empujón. Y se sube a mi moto. Y me dice: "arrancá hijo de puta". Yo arranco y nos vamos a toda velocidad. Yo con la pija dura y los sueños del polvo con la pendeja guardados en mi desilusión. Esa noche cogimos todo con Camila. Fue nuestra última encamada, porque nunca más volví a verla en mi vida.
Esa fue mi única experiencia con la izquierda Argentina. Yo soy Peronista, nacional y popular.
¡Viva Perón, Evita, Cámpora, Néstor y Kristina!!!

Fabián Ariel Gemelotti