viernes, 5 de octubre de 2018

El estallido

¿Por qué no estalla el país? (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La Argentina ha vivido varias "crisis", cada una con diferentes coyunturas históricas. Acá vale mencionar las últimas "crisis" importantes en nuestra Historia más cercana: la del 89 y la del 2001. En 1989 el país venía de atravesar una dictadura reciente y de vivir una represión en lo individual (sexual y cultural ) muy significativa. Alfonsín llegó al Poder en 1983 con apoyo popular. Cometió muchos errores, pero a su vez liberó tensiones y ordenó al país. Y lo estabilizó. Los mercados le jugaron en contra y la Sociedad Rural y los sectores dominantes le crearon una "crisis" de la cual no pudo salir limpio: la hiper inflación lo ensució y terminó liquidándolo y dándole el salvoconducto a Menem para que llegue a la Presidencia. El dólar sin freno, la falta de recursos de los sectores medios y la pobreza estructural de una gran franja de los argentinos fueron el germen que produjeron los saqueos.
En 2001 la Argentina vivía una realidad muy diferente, pero a su vez parecida. El menemismo aumentó la pobreza estructural: las privatizaciones, la convertibilidad y el achatamiento cultural redujeron a la población a tensiones muy grandes. Cuando se produce el corralito bancario, la clase media sale a la calle a defender sus ahorros. Y los pobres estructurales acompañan. Es una "crisis" que afecta a los sectores medios, que siempre fueron los más afectados por las políticas del Fondo Monetario.
En 2018 se dan circunstancias parecidas en lo estructural pero muy diferentes en el colchón de soporte de los sectores medios. El Kirchnerismo fortaleció a la clase media, en lo económico y en lo cultural: salarios altos, estabilidad monetaria, acceso al consumo de bienes de primera marca, viajes al extranjero, trabajo, y acceso a la cultura crearon un colchón de estabilidad y fuerza que todavía en 2018 permite cierta estabilidad monetaria en la clase media. Si en 2001 el 60% cobraba una jubilación, en 2018 el 95% de la población mayor tiene jubilación. Si en 2001 el 50% tenía acceso a un vehículo, en 2018 el 90% de la población tiene auto. Ese colchón de bienestar económico fue el fruto de 12 años de estabilidad y fortalecimiento del Estado nacional. El Kirchnerismo creó un estado fuerte en lo económico y en lo cultural, que tres años de macrismo todavía no logró quebrar.
El ajuste macrista se profundizó recién este año, desde mayo con la subida del dólar y el endeudamiento del estado con el Fondo Monetario. 2016/17 fueron años donde el macrismo sobrevivió con mucho consenso por parte de la clase media, la cual fue alimentada por los medios con el odio hacia la gestión anterior kirchnerista. El odio a Kristina fue la fuerza de sosten de Cambiemos.
En 2001 no había planes sociales, y el pobre estructural no tenía recursos, ni lo mínimo para "sobrevivir". Los planes sociales del Kirchnerismo incorporan al pobre estructural al capitalismo de consumo. Como hizo Perón en el 45 al incorporar al cabecita negra al capitalismo, lo mismo hicieron Néstor y Kristina con los planes y las jubilaciones: le dieron identidad y posiblidad de progreso al pobre estructural. Un logro de clase que solamente en América latina se dio en Argentina, donde el Peronismo marcó muy bien la "lucha clasista" dentro del capitalismo. Después si está bien o está mal y si es una "lucha" ficticia sistemática y no materialista, esa es otra cuestión de debate.
El Radicalismo, la Alianza, el Socialismo, el Peronismo, el Kirchnerismo y Cambiemos son "partidos" sistémicos, como los estructuralista lo llamaron a los movimientos políticos que surgen dentro del capitalismo. La diferencia estriba que el Peronismo surge con elementos clasistas y aglutina a los sectores explotados. Cambiemos al contrario surge como representante de los sectores patronales, pero llega al Poder con apoyo popular de los sectores explotados. Los medios masivos logran este apoyo. Si el Kirchnerismo es un movimiento de "progreso" que fortalece a los sectores medios en sus estructuras como clase social, Cambiemos destruye esa estructura para poder bajar a la clase media a la pobreza estructural. ¿La finalidad?: hacer desaparecer a la clase media para poder llevarla al llano y dominarla. Es una cuestión de poder, nada más. Lo económico es poder, más allá que nos quieran vender los procesos monetarios como "crisis". Las llamadas "crisis" son cuestiones clasistas.
Marx en el siglo 19 planteó que el capitalismo se fortalece a medida que la pobreza crece. Sin pobreza no puede haber capitalismo. Sin acumulación no hay división de la sociedad en clases sociales. Hegel decía que la dialéctica era lo que determinaba qué era el poder. A eso podríamos llamarlo "las crisis estructurales modernas".
El ajuste que aplica Cambiemos es muy profundo: leyes laborales, endeudamiento, reducción salarial y carga impositiva sobre los asalariados. Pero el colchón económico de los sectores medios todavía soporta el peso del ajuste. Por eso no hay estallido. ¿Y los pobres estructurales? Mientras sigan cobrando los planes sociales el Gobierno no corre peligro de desestabilizarse en su estructura de poder.
Y los medios todavía juegan para Macri. Los medios masivos sacan su tajada de poder.
El macrismo tiene vida propia y por mucho tiempo más. Cuando se agote la figura de Macri, el poder real (que son el Fondo Monetario y las economías imperialistas) buscarán otra figura para perpetuarse en el poder. Lo que decía Hobbes en el Leviatan: "el poder vive transformándose según sus necesidades"
Tenemos Macri o sus sucesores para rato.

Fabián Ariel Gemelotti

miércoles, 3 de octubre de 2018

Diez filmes fundamentales de amor de todos los tiempos

DIEZ FILMES DE TODOS LOS TIEMPOS FUNDAMENTALES SOBRE EL AMOR

(POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

El cine de amor o de deseo es un cine muy particular, porque el cine nace para el amor. Una vez le preguntaron a Pasolini qué cine amaba más, y el italiano dijo: "el cine de amor, porque el amor y el sexo mueven al mundo". Tiziano Longo, ese gran director italiano bizarro y provocador, decía que la sexualidad de los adolescentes es la más natural y provocativa, y que los años hacen a las personas frías y calculadoras, y eso se ve en la cama. Entre estas diez películas no hay ninguna de Tiziano Longo, pero eso no importa. Mi criterio parte de gustos personales y así funcionan mis escritos: son muy subjetivos. La escritura nunca es objetiva, por lo menos en el relato y el ensayo, que son los géneros míos.
Espero que estos diez filmes sean del agrado del lector.
Del uno al diez ordeno cada filme, según mi pasión. El primero es el que más amo.

1) MELODY (1971), de Waris Hussein. Con Mark Lester y Tracy Hyde. Este filme me enamoró de adolescente. Una historia de amor puro, y donde está muy bien marcado la cuestión de clase. Un chico de clase media acomodada se enamora de una chica de clase media baja. Huyen. Se besan. La represión hacia el adolescente por parte de la escuela y los padres está tratada desde la visión del adolescente, libre y provocador. Mi filme favorito sobre el amor. Y entre los diez filmes que más amo de todos los tiempos y de todos los géneros.

2) MALIZIA (1973), de Salvatore Samperi. Con Laura Antonelli y Alessandro Momo. Un filme muy erótico que despierta pasión. Un viudo y sus tres hijos adolescentes acosan sexualmente al ama de llaves, una mujer de cuarenta años muy deseable. Hay una escena donde el hijo menor se masturba viendo al ama de llave bañarse. Se ven curvas y el deseo y la transpiración elevan la temperatura del espectador. Amo a este filme.

3) PERDIDOS EN TOKYO (2003), de Sofía Coppola. Con Scarlett Johansson y Bill Murray. El sexo carnal es reemplazado por las miradas y el diálogo. Un hombre de más de 50 años tiene encuentros en un bar con una mujer de 21 años, casada con un fotógrafo que no sabe escucharla. Tediosa, melancólica, y con un toque de humor muy particular. Me encanta este filme.

4) CASABLANCA (1942), de Michael Curtiz. Con Ingrid Bergman y Humphrey Bogart. Filme de pasiones, desencuentros y un amor que no puede continuar porque la Guerra está en el medio. Bogart estupendo e Ingrid Bergman bella como siempre.

5) MUJER BONITA (1990), de Garry Marshall. Con Richard Gere y Julia Roberts. Los prejuicios sociales y el amor hacia una mujer muy especial tratados en tono de comedia/drama con una música que enamora. Una muy buena película.

6) OTOÑO EN NUEVA YORK (2000), de Joan Chen. Con Richard Gere y Winona Ryder. La muerte y el amor son inseparables. Una mujer joven y un hombre maduro viven una amor interrumpido por la maldita muerte. Un filme triste pero a su vez sin golpes bajos.

7) LOLITA (1997), de Adrian Lyne. Con Jeremy Irons y Dominique Swain. En 1962 Stanley Kubrick filma la novela de 1955 de Nabokov. Un erotismo sugestivo. Buen filme, pero me gusta más la Lolita de Lyne. Me gusta porque es más jugada y hay sexo explícito. Un filme excelente. Jeremy Irons convincente. El tema del deseo y el sexo tratado con calor y sugestión, donde hay escenas de cama muy logradas. Me gusta muchísimo este filme.

8) EL GRADUADO (1967), de Nike Nichols. Con Dustin Hoffman y Anne Bancroff. Un adolescente que se enamora de una mujer adulta. Cine de culto. La he visto unas veinte veces. Hice un trabajo sobre la filme a los veinte años para la Escuela de Cine de Santa Fé. Me vuelve loco este filme. Es uno de mis preferidos.

9) VERANO DEL 42 (1971), de Robert Mulligan. Con Jennifer O' Neill y Gary Grimes. La Guerra despierta soledad. Un marido se va a la pelear por su patria. Una mujer joven queda sola. Un adolescente se calienta con ella. Hay sexo, amor y soledades. Un filme muy ligrado. Leí tres veces la novela y vi diez veces el filme. Hice un trabajo sobre esta película para una revista de cine.

10) CALLES DE FUEGO (1984). De Walter Hill. Con Diane Lane y Michael Paré. Una estrella de rock. Un novio que regresa a rescatarla de las garras de una pandilla. Motos, peleas y un final muy triste. Un amor en tiempos punk. Cine de culto que marcó a mi generación. Fui injusto al ponerla al final de esta clasificación, porque es uno de mis filmes preferidos de todos los tiempos.

Fabián Ariel Gemelotti

lunes, 1 de octubre de 2018

La explosion

La explosión (por: Fabián Ariel Gemelotti)

Los dos jubilados entraron al súper, cansados y nerviosos. Uno se acercó a la cajera, y sacó el fierro oxidado. "Dame la guita". La chica tiembla y se queda muda. El más viejo dispara. Le agujerea la cabeza. La gente mira y una gorda empieza a empujar su carrito y sale del súper corriendo. Y la gente la imita. Todo el mundo sale con su carrito, entre empujones y manotazos. Se empieza a correr la voz de lo que está pasando, y en otros súper la gente imita.
En barrio Echesortu un grupo de gente invade negocios, rompen todo. Se roban todo. Dos chicos apuñalan a unos ancianos y le roban los bolsos con mercaderías. Un auto a toda velocidad atropella a la gente, se baja el tipo y empieza a matar peatones. Una escopeta recortada con muchos cartuchos. El tipo baja a veinte.
En las comisarías los policías se van a defender sus hogares. Un policía le dice a otro compañero: "me voy a saquear, yo gano dos mangos y necesito comer".
En el centro los negocios cierran. Pero la gente empieza a patadas a golpear y algunas persianas ceden, y entran y saquean, entre la furia y el odio. El saqueo es total.
De las villas multitudes de desocupados marchan al centro. Van cargados con palos y piedras. Al llegar empiezan a entrar en los edificios. Se roban todo, de departamento a departamento hacen estragos. Hay violaciones, homicidios y robo de joyas y dólares.
Todo es un caos de saqueos y destrucción. Autos incendiados, casas destruidas y saqueadas. Ancianos asesinados. La ciudad es tomada por los pobres, los menesterosos son los dueños de todo.
Desde Capital Federal el Presidente dice entre dientes: "nos vamos, pero antes manden esa bomba de destrucción masiva sobre Rosario".
El helicóptero vuela rumbo a Brasil, y el Presidente mira para atrás y ve una nube de polvo que se levanta. El ruido de la explosión es estremecedor. El Presidente le dice a su secretario: "hoy empieza una nueva era en Argentina, desde Brasil vamos a gobernar tranquilos" Y el Secretario lo mira alegre y le dice: "¿y los gendarmes?" Y el Presidente eufórico lo mira y le contesta: "a esos negros los hemos eliminado con la vacuna eliminatoria. Se podían rebelar en cualquier momento".
En Capital Federal, en plena calle Corrientes un adolescente empuña un arma y entra decidido a un restaurante. Piensa bajar a balazos a esos señores de saco y corbata que tanto asco le producen.

Fabián Ariel Genelotti

domingo, 30 de septiembre de 2018

Todavía no se tocó fondo

Entre un país religioso y un pueblo que le cuesta comprender lo que pasa (Por: Fabián Ariel Genelotti)

La Argentina es un país complejo en su forma de ser. Una clase media muy apolítica que le cuesta comprender lo que pasa; y los sectores lumpenizados y marginales siempre en el borde y al margen de lo que pasa. Este es un país muy raro.
Con un amigo siempre pasamos en auto por las villas de Zona Oeste, para cortar camino rumbo a Funes, para no agarrar Pellegrini. Vamos en un auto bueno (no tiene sentido hablar de marca ), y pasamos tranquilos. Nunca nos pasó nada. Mi amigo es un tipo simple, no lee, pero es buena persona y muy observador. Habla mucho. Yo escucho (para escribir hay que saber observar y escuchar a la gente, no hay otra forma). Mi amigo me dice siempre: "mirá las negritas, una mejor que otra. A estas vos las ponés en un barrio privado y son finas". Yo escucho y me río y le digo: "sí, tenés razón. Las minas de nuestro laburo son todas gordas, se cuidan con yogur dietético y masitas sin grasa. Van a buenos odontólogos, pero tienen aliento a podrido en la boca". Mi amigo me festeja, y me dice: "mirá los negros comen asado. No pagan impuestos. Mirá, todos los cables que hay arriba (mira y señala para los palos de la luz), y nosotros siempre apurados por el laburo". Mi amigo me mira fijo y me dice: "yo estoy cansado de estos negros de mierda". Lo miro y siempre le digo: "esto es pobreza estructural, lo cual no quiere decir que estén mal alimentados". Me mira fijo y me dice: "andá a cagar, vos siempre con esas cosas de analizar todo". Y nos reímos. Somos amigos de años, pensamos muy diferentes, pero los dos somos hinchas de Newell's y Peronistas. El es un Peronistas tradicionales católico. Yo soy ateo y K.
Mi amigo me dice mientras el auto agarra bien por el medio de la villa: "podríamos levantar dos negritas y llevarlas a nadar a la pileta de tu casa". Yo le digo: "estás loco, a mí me gustan las minas bien". Mi amigo me dice: "¿Vos no sos de Kristina?" Y le digo sonriendo: "sí, soy peronista pero no tengo nada que ver con esta gente muy diferente a mis gustos culturales". Y mi amigo me dice: "bien que te cogerias una guachita guachi turra" Y me río y sigo con el auto por la villa. Mi amigo abre la boca y me grita eufórico: "¡qué guacha aquella que va caminando entrando a la villa! Mirá Fabián" y miro y veo a una morochita de unos 19 años muy hermosa. No tiene panza, muy buena pilcha y un rostro raro mezcla de cultura indígena y de árabe. Una muñequita. Y mi amigo me dice: "mi mujer va al gimnasio todos los días y no puede bajar la panza. Gasta fortunas en la diétetica. Va al psicólogo y tiene mil traumas. Y mirá esa mina es una muñeca y vive entre las chapas". Me río. El auto va despacio. Ya algunos nos saludan porque siempre pasamos por ahí. Nadie te toca. Deben pensar que somos narcos, con anteojos negros y remeras negras o camisas caras con corbata. Mi amigo me dice: "¿te acordás de la Negra, esa mina que me cogía que era mucama de un hospital? Mierda era una hija de puta. Una negra que me volvía loco". El auto agarra fuerza y entramos a Pellegrini y Provincia Unidas para agarrar autopista. Mi amigo me mira fijo y me dice: "mirá yo no leo como vos. No me interesa nada. Pero la verdad, debo reconocer que las negritas de la villa son lindas gracias a Kristina" Lo miro asombrado y le digo: "¿Por qué decís eso?" Y mi amigo me mira sonriendo y muy eufórico: "porque Kristina le dio morfi a todos y los subsidios los dejaron morfar. Fíjate que esas pendejas de 19 años crecieron durante el Kirchnerismo. Bien alimentadas, y fueron al shopping a comprar buena pilcha" Y lo miro fijo y me río y pienso para mis adentros: "en un país tan católico cuesta desprenderse de prejuicios. Yo tengo muchos prejuicios de clase. Pero la verdad, mi amigo es más sabio que todos los libros que he leído. Si mi amigo supiera escribir sería un Bukowski en potencia".
El auto agarra velocidad. Hoy nos espera un día de pleno sol tirados junto a la pileta disfrutando de la buena vida.

Fabián Ariel Gemelotti

sábado, 29 de septiembre de 2018

La religión como opio

La religión como opio de los pueblos (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

La religión o religiones alienan. ¿Y por qué? El simple acto de lo espiritual quema la conciencia de una persona. Las religiones parten del estado espiritual de alguien. La religión es un hecho metafísico. O sea, parten del concepto de algo superior externo al mundo material. El hombre vive en un mundo material: recursos de la tierra,

lunes, 24 de septiembre de 2018

El cine como diversión (Por: Fabián Ariel Gemelotti)

EL CINE COMO DIVERSIÓN (POR: FABIÁN ARIEL GEMELOTTI)

¿De qué hablamos cuando se habla de cine? El cine es lo más lindo del mundo, porque el cine es una diversión. El cine nace como diversión y cumple esa función única que ninguna otra arte puede cumplir: unir a todo el mundo en una diversión universal. El cine no es prejuicioso, no está dirigido a un público exquisito solamente (como puede ser la literatura) y une a la familia. Mi madre siempre cuenta que de chica se juntaban en su casa a ver los seriales de Narciso Ibáñez Menta, y grandes y chicos miraban ese terror bizarro y se divertían. Después en la escuela lo comentaban en los recreos. Y esos comentarios unían a todos, porque la maestra también había visto el serial. Eso es cine, una cosa para compartir entre todos.
El cine enamora también. En los ochenta cuando era estudiante universitario y la moneda era escasa el cine servía como hotel alojamiento. Las butacas del Capitol eran únicas para el amor. Íbamos con Judith y nos sentábamos alejados de todos a besarnos. La obscuridad era el dios del amor. Ya en los noventa me encontraba con una amiga en el Comedia y nos sentábamos en un palco y el amor fluía en nuestros cuerpos. Los dos teníamos pareja y era el único lugar donde poder hacer el amor. Y el Comedia tenía palcos que se podían usar, con una cortinita que la corríamos en la obscuridad y nadie te molestaba. Después cada uno salía solo y nadie se enteraba de nada. El cine es eso. Y el cine es todo.
Cinema Paradiso me emociona cada vez que la veo, ese filme italiano resume la esencia del cine. Hace unos años la repusieron y fui al Village con una chica y ella me miraba mientras yo lloraba de emoción. Y me dijo: "es una porquería italiana". Al salir del cine yo seguía emocionado. Y ella me miraba asombrada y me iba diciendo mientras caminábamos por el estacionamiento: "no seas pavo, me aburrió la película". La llevé a la casa, y nunca más la ví. El cine es emoción, amor y también desune a parejas.
En Rosario los cines fueron muchos, y poco a poco fueron cerrando en los noventa. Mis cines preferidos siempre fueron el Radar, el Imperial, el Echesortu y el Gran Rex. En el Radar vi Rambo; En la Laguna Dorada; el Barco; Expreso de medianoche; y miles de filmes de aventura y de acción. Pero recuerdo el día del estreno de El Barco, ese filme grandioso sobre un submarino alemán en la Segunda Guerra Mundial. Salí fascinado. Y cada tanto vuelvo a verlo. En el Imperial veía mucho cine nacional de los ochenta. Ahí vi Últimos días de la víctima y No habrá más penas ni olvido. Grandes filmes que me llegan al alma. También en el Imperial vi una de dibujitos eróticos prohibidos para 18 años. Nunca más pude verla, y me cansé de buscarla por internet. No recuerdo al director, ni el país de origen del filme. Me marcó mucho esa película. Muy lograda y de unos dibujos muy reales. En el Echesortu vi Trapito, fuimos un grupo de chicos y chicas. Tiempos de noviecitas y de besos mezquinos. Me gustaba una rubiecita muy histérica y muy linda. Le compré maníes con chocolate y se puso contenta. Pero no pude robarle ni un beso. Mi histerisqueó toda la película. Llegué a mi casa muy caliente. Y bueno, a los once años un chico caliente hace lo que todo chico hace en esas circunstancias.
El cine va más allá de un actor o una actriz o un director, porque el cine es sobre todo el espectador, ese ser que disfruta y catapulca al filme hacia la gloria o lo condena al olvido.
De chico me marcaron mucho tres filmes: Noche de brujas de Carpenter; Tiburón de Spielberg; y 16 años de Tiziano Longo. Me marcaron tanto que son fimes que adoro y los vuelvo a ver una o dos veces o más al año. En los ochenta me marcaron mucho: El Barco; Rambo; Expreso de medianoche: Volver al futuro; y Cinema Paradiso. Amo estos filmes. En los noventa me marcaron: Mujer bonita, que es un filme muy logrado y muy estético. Y Pizza, birra y faso, un filme nacional único. Me parece que merece estar entre los diez filmes argentinos más importantes, según mi entender.
Y en los últimos años me marcó mucho: 300, un filme muy pero muy logrado. Y Misión Imposible; y 12 horas para sobrevivir, las cuatro me gustaron mucho.
Eso es cine, el cine es diversión. El cine es algo único. Sin cine no hay vida.
Estoy esperando ansioso el estreno de Noche de brujas, con música de Carpenter. Todavía voy dos veces a la semana al cine.

Fabián Ariel Gemelotti