miércoles, 16 de mayo de 2018
miércoles, 9 de mayo de 2018
El acoso político
Del acosa y la estigmatización al genocidio
(f.a g.)
El acoso es la forma sutil de destrozar la subjetividad de una persona. Estigmatizar, denigrar, poner apodos... todo con una finalidad concreta: lograr crear un vacío en la persona acosada para destrozar su vida. Y destrozar a grupos concretos de personas. Se destroza individualmente a alguien y de esa se lo estigmatiza.
En la Alemania nazi se los estigmatizaban a los judíos poniéndoles una cinta en el brazo con la estrella de David. Entonces la población de esa forma entendía que el judío "era peligroso". El Estado lo señalaba como un ser "despreciable". La propaganda nazi estaba dirigida a crear una hegemonía de superioridad racial y todo lo que no encajaba en esa hegemonía era destruido por el Estado. El Estado a través del Ministerio de Propaganda difundió su ideología y la población quedó convencida de la "verdad" nazi. Y así pudieron llevar a cabo el genocidio.
Los romanos a los cristianos lo estigmatizaban con esta frase: "siguen a un judío peligroso ". Esa frase funcionó y los cristianos eran considerados "seres peligrosos y que no encajaban en la hegemonía Imperial".
Durante el Proceso una forma de asentar el odio hacia la izquierda y hacia el Peronismo era decir: "tiran bombas esos melenudos". Una frase tan simple funcionó. Los medios masivos de ese entonces mostraban que el pelo largo, la barba y cierto pensamiento liberador era "peligroso" y no había que juntarse con esa gente. Circulaba el discurso que "los subversivos asesinan niños". Todo lo diferente y cuestionador al Proceso era considerado "subversivo". Así un poema como una letra musical o una película era censurada por "subversiva". La desaparición de personas y el asesinato de militantes se logra por la hegemonía creada por los medios, la ayuda de los servicios internacionales y la complicidad de muchos políticos. Se mataba "la basura". La población no decía nada porque estaba convencida que "eran subversivos".
Esas son formas del acoso político. Acoso de grupos, ideologías, y tendencias. La población no puede ver estas cosas porque fue ganada por el poder que creó las condiciones éticas y morales para lograr su objetivo.
Los acosadores actúan porque saben que el poder les permite actuar libremente.
Fabián Ariel Gemelotti)
domingo, 6 de mayo de 2018
Quemar libros es la consigna
LA LITERATURA COMO UN HECHO MALDITO (Capítulo 3, página 25)
(De mi libro: El olor de los muertos, Ediciones Mundo Espacial/1999)
(f.a.g.)
La vida sigue su camino y nosotros nos mortificamos y hacemos carne para el combate.
Decía Céline: "me aburre pensar que todo me aburre". Todo aburre en la vida, y más aburre saber que todo aburre. Muchas veces tenemos amigos que mal interpretan lo que decimos o se hacen que mal interpretan, para pasarla bomba. "Muchos escriben para agradar y que todos aplaudan", decía Céline. "No me interesa agradar cuando publico algo. Sería como fingir un orgasmo", decía Céline. Cuando publica De un Castillo a otro, le salen al ruedo y dicen sus amigos: "es un nazi y un hijo de puta" Céline dice: "¡cuanta mierda acumulada en los cerebros de mis amigos! Si tendría que agradar a cada uno, tendría que hacer una versión de mis libros para cada amigo. Entonces habría muchas versiones distintas de Viaje al fin de la noche". Céline fue el más grande novelista del siglo veinte. No se puede escribir pensando en lo que dirán los que lean el texto. Un texto fluye como una naranja apretada por una mano fuerte. El jugo sale y salpica para todos lados. Algunas manchas quedarán para siempre. Son las manchas del jugo, consecuencia de haber apretado fuerte.
El que escribe siempre corre riesgos, ser mal interpretado o ser demasiado interpretado. Si uno dice: "la mina blanca es mi ideal y la quiero blanca", seguramente van a saltar las feministas o algún zurdito de café con leche y van a decir: "es un machista y discrimina". Mientras lo que se quiso decir era simplemente que "la mujer blanca es mi ideal". El que escribe dice las cosas porque esas cosas fluyen como catarata a su mente en el momento de darle a la tecla.
La tecla es la tecla. Tecla va tecla viene, las palabras se divierten. La escritura es un juego de tirar caca para todos lados.
Decía Fante: "está lleno de putos Estados Unidos". Y los críticos salieron a decir que era homofóbico. ¡Qué gente mediocre son los críticos!!!. Fante se cagaba de risa y les dijo: "esa frase era para ustedes, ustedes son los putos de Estados Unidos". Échale la culpa al polvo, la máquina de escribir está demasiado sucia para que la limpies con tu camisa negra.
Borges decía: "no leo periódicos". Y algún trasnochado aspirante a periodista lo trata de mal informado y de gorilón por esa frase. Siempre pelotudos los periodistas.
Una alumna me dice el otro día: "Cervantes discrimina a los obesos". Me quedo mirándola asombrado y le pregunto el por qué. Y me contesta muy seria y con bronca: "porque Sancho Panza tiene panza". Y le digo serio: "entonces habría que resucitar a Cervantes para que haga una nueva versión de El Quijote". Mi alumna es Socialista y tiene al amarillo en su cerebro. Un amigo bastante imbécil me dice: "¿no te parece que Homero era machista?". Y le pregunto el por qué. Y me dice convencido de su verdad: " porque se tapa los oídos para no escuchar a las sirenas, Ulises discrimina la voz de la mujer". Y me quedo pensando para mis adentros: "mierda, parece que los clásicos son cuestionados por las nuevas tendencias sociales. Dentro de cien años las hogueras del fanatismo van a volver a quemar libros".
Un alumno me dice el otro día: "el cine policial es machista". Y me argumenta: "siempre las heroínas son rubias y débiles y seductoras". Me quedo pensando: "habría que volver a escribir todo el policial negro y que las heroínas sean militantes feministas y los héroes hombres dulces afeminados". Pero ya no sería novela policial, sería basura literaria para universitarios de universidades privadas.
La literatura corre el riesgo de ser marcada por los que quieren corrección política. Algunos dicen que habría que eliminar las palabras "mierda, puto, puta, cagada e hijo de puta" de las obras literarias. Y vuelvo a mis alumnos. Una chica me dice: "decir hijo de puta está muy mal, porque es insultar la dignidad femenina". Me hace pensar mucho y pienso para mis adentros: "el cine dice siempre hijo de puta, lo van a cambiar por hijo de mujer difícil". Mierda, dentro de algunos años no se va a poder leer más a Cervantes, a Céline y a Fante, a Bukowski, a Lamborghini. Van a eliminar la literatura de los secundarios y todo va a ser aburrido y pacato. No vamos a poder leer Lolita porque va a ser considerado un libro pedófilo. O Memorias de una princesa rusa, porque hay mucho sexo masoquista y perverso.
Bukowski va a ser eliminado de los programas académicos y el realismo sucio va a ser considerado más sucio que un papel higiénico usado y el niño proletario prohibido en la carrera de Letras y Lamborghini considerado un mala lengua.
Entonces tendremos a licenciados en letras tan idiotas como cualquier lector de librerías de saldo.
Apollinaire va a ser considerado un degenerado y sus Once mil vergas un libro para la hoguera.
La literatura está en sus últimos años de vida. Todo se mal interpreta en las sociedades modernas. Ya no hay diversión y todo tiende a ser aburrido. La vida cada día es más aburrida y mojigata. Pero lo que nadie dice es que estamos por finalizar un ciclo, el ciclo de la buena literatura.
Los clásicos siempre fueron mal interpretados.
Fabián Ariel Gemelotti
viernes, 4 de mayo de 2018
Los guachos
Los guachos (Por: Fabián Ariel Gemelotti)
El pantalón verde le quedaba para el culo al Miguel. La remera blanca hasta la cintura y las zapatillas rotas con olor a queso. La Natalia a su lado estaba, las tetas siempre grandes y tatuadas, y las piernas regordetas arriba de la bragueta de su novio. El porro en la boca del Miguel, lo chupa lindo y se lo pasa a la Natalia. Le pega una chupada y larga un humo opaco y un beso de lengua le estampa al novio. "Hijo de puta el de la esquina, me dijo quinientos por una chupada", y el Miguel la mira y le toca una teta "pero no te tragues la leche".
El gordo puto de la otra cuadra avanza caminando a lo puto. Se para bien puto, y mira a la pareja tirada contra la pared "yo quiero flor, fumarme un poco, no sean putos y sepan compartir". "andá a cagar gordo chupa verga, si querés un porro comprale al carnicero cara de chorizo".
El carnicero toca el chorizo, le pega a la vaquillona y se pajea y hace milanesas y las pega con la leche al pan rallado. La vieja trola compra la milanesa y se la come "un gusto raro pero me gusta le dice al gordo que se la coge"
"mirá piba que si no te tragás la leche no hay guita para la merca". La piba traga y traga hasta la última gota. Una tragona. Se atraganta y le vomita toda la verga. El de la esquina le pega lindo. La sangre fluye por las tetas gordas. Ya hay para la merca.
El flaco chupa pija de la esquina siempre lo dijo, "manga de homofóbicos estos pibes" "yo no lo soy" le dice uno.
Lo agarran al flaco puto y se lo llevan al campito. Le sacan el pantalón. Lo dejan en bolas. La Natalia bien puesta en merca le aprieta las bolas y el Miguel le mete la navaja en el ojete. Retuerce la afilada y la sangre sale, mientras la carne desgarrada la concha de tu madre. El flaco puto llora y grita. El patrullero está en la esquina pero no ve nada. La piba cana le hace un pete al pibe nuevo. El Miguel le dice a la Natalia que se siente mal. Vomita lindo y el flaco puto se desvanece. El vómito se queda en toda la piel del flaco puto.
Vuelven a la esquina. Se fuman todo.
El carnicero sonríe tranquilo.
La mujer del carnicero en el telo grita, la verga joven de su sobrino le rompe el culo.
Fabián Ariel Gemelotti.
martes, 1 de mayo de 2018
1 de mayo.
El 1 de mayo y el Peronismo
(f.a.g.)
Cuando uno nació en un hogar Peronista y se crió rodeado de ese olor y color y sentimentalismo que es el Peronismo cuesta salir de ese lugar. Uno al crecer y leer otras cosas va viendo ese fanatismo y esas cosas que tiene el Peronismo que no cierran. ¿Hay fanatismo? Hay fanatismo en todo en la vida, uno se fanatiza por un autor, una historieta o un filme. El fanatismo es parte de la vida. Uno se enamora de una mujer y la idealiza, después se da cuenta que no era como uno la idealizó. Y entonces uno empieza a idealizar a otra mujer. Así nace otro amor. A la mujer le pasa lo mismo con el hombre. No es que "evolucionemos" (no me gusta ese concepto tan positivista) ni se trata de algo "espiritual" (leer no es espiritual) ni tampoco de una cuestión de "cambios de ideas" (un concepto muy de la psiquiatría y de las religiones). Nooooo, la vida no es una evolución o algo espiritual (por lo menos en lo intelectual), la vida es otra cosa. ¿Qué es la vida? Se lee y se piensa. Conocés miles de chicas y te enamorás y te desamorás. Así funciona el paradigma vida. Lo que ayer amábamos hoy no lo amamos como antes o no lo amamos más. La Historia no es una línea recta que conduce (otro término que no me gusta) a la "felicidad" (felicidad un término muy religioso y de la autoayuda y de la medicina); la Historia es el pensamiento, y el pensamiento nunca puede ser lineal. Tiene vericuetos, abstracciones y desilusiones. La Historia finaliza al morir, no creo en la vida más allá de la vida (no creo en las religiones, pero sé mucho de religiones y Teología. Me interesa leer para poder entender) y el morir cierra un ciclo: el pensamiento de uno muere al morir uno. La muerte Iguala a todos. No hay una muerte diferente a otra, la muerte es el fin en sí mismo de la vida, porque vivimos sabiendo que un día vamos a morir. Nadie es inmortal. El pensamiento de una persona es su vida, y todo pensamiento es años de lectura y de estudio y de pasiones. Es como el sexo, porque el sexo también tiene que ver con el pensamiento y la filosofía.
Este ensayo sobre el 1 de mayo lo publiqué hace cuatro años en una revista virtual Peronista y en papel también hice un folleto de dos hojas. Eran otros tiempos, uno era diferente. Me gusta en parte y no volvería a escribirlo o lo escribiría de otra forma. Lo dejo así por ahora. Soy de volver sobre mis textos y corregir mucho. Mientras esté vivo puedo volver a un texto, la muerte cierra al texto. Hay cuentos que vuelvo y corrijo tres o cuatro veces y hay cuatro versiones del cuento. Pero también hay textos que deben quedar así, y libros que nunca volvería a tocar. Mi primer libro es perfecto, lo amo tal cual está escrito y nunca me arrepentí de nada de lo que escribí ahí, ni en su estética ni en su forma ni en nada. Pero corregir es otra cosa que solamente entendemos los que escribimos, por eso es tan difícil explicar y tratar de sacar algo de este tema. Tengo una carta de amor muy buena que escribí a los 19 años y cuando me enamoro de una chica se la paso con su nombre como que la escribí para ella. Pero esa carta de amor es un texto que lo escribí para nadie en particular. Pero funciona, a todas las mujeres les gusta esa carta. A cada una le corrijo algo y le agrego algo, pero el cuerpo del texto queda intacto. Es un recurso que todos los que escribimos usamos. Eso es escribir, el que escribe no es más inteligente que nadie, ni sabe más que nadie ni es más culto que nadie. El que escribe sabe poner el texto en el momento justo y volver sobre el texto mil veces si es necesario.
Este texto sobre el 1 de mayo está intacto tal cual en 2016, nada mutilado ni ningún agregado. Es interesante por ahora ( lo iba a destruir, pero lo guardé), pero prefiero mis escritos de otra cosa, lo político me aburre. Escribo pocos textos políticos últimamente.
También uno destruye textos, he tirado cosas que no me interesa que nadie lea. Y cosas bajo llave para leer yo solo. Siempre se publica un 50 por ciento nada más. El otro cincuenta va a la basura o se esconde.
La escritura no es lo mismo que el lenguaje oral. Pero ya es tema de un ensayo que estoy escribiendo. Escribir es cerrar una idea, por eso muchos escritores de suicidan o dejan de escribir, porque así matan a su obra y matan la angustia que produce el texto.
Fotos de mi colección de revistas de Montoneros acompañan este texto.
Texto de 2016 sobre el 1 de mayo de 1974 (Los burócratas y el 1 de mayo)
El 1 de mayo es un día de sangre; la muerte se santifica para conmemorar la muerte. No hay peor enemigo, decía un dirigente de base de Montoneros, que un sindicalista festejando el 1 de mayo. Evita los primeros de mayo se subía al palco y agitaba las manos y gritaba. El pueblo saltaba y reivindicaba los logros del Peronismo. Los sindicalistas odiaban a Evita. No todos, siempre hubo un grupo combativo, pero siempre fueron minoría. Evita insultaba a la oligarquía, la oligarquía odiaba a Evita. Los militares le hacían sombra a Perón, y desplazaron a Evita de ser candidata a vice del General. El General hizo vista gorda, y aceptó las presiones de los militares. Esos militares en el 55 lo derrocarían, porque la oligarquía siempre se subió a los tanques y aviones de los hombres de verde. Perón era militar y siempre se sintió militar. Evita era el pueblo. Evita hizo al Peronismo; la Evita actriz e inculta y bella fue la impronta que llegó a las masas. Muerta Evita, queda Perón y la burocracia sindical. Cooke la tenía clara, él mete el marxismo en el Peronismo. Montoneros le debe mucho a Cooke. La izquierda Peronista es una lectura marxista del Peronismo.
Pero volviendo a los burócratas sindicales vale recordar que los sindicatos burócratas avalan la Dictadura, y entregan a sus bases. Cuerpos enteros de delegados gremiales son asesinados durante el Proceso. A Rucci lo matan sus mismos compañeros, cuestión de guita. Pero le tiran el muerto a Montoneros, y López Rega empieza la caza de brujas. En 1975 es prohibido Montoneros. Pasan a la clandestinidad. El 1 de mayo de 1974 la juventud peronista es echada de la Plaza. Perón estaba viejo y enfermo. López Rega tiene la manija. No le echemos la culpa a Perón. El Viejo era de derecha, siempre lo fue. López Rega tenía el poder y la decisión.
El Peronismo es Evita y el pueblo.
La Dictadura se hace fuerte porque tiene apoyo de la gente. Muchos se favorecen con el Proceso. La plata era dulce. Los viajes a Estados Unidos son el furor de la clase media. La clase media siempre quiso vida fácil y vivir como el patrón. La Dictadura se cae por errores propios, no empujada por el pueblo.
En estos tiempos de pasividad ciudadana no hay que ver solamente la cuestión mediática. En eso Gramsci le pega en el borde del palo y la pelota se desliza y entra en un gol que agoniza. La clase media siempre fue cómoda y piensa en sus intereses individuales en pos de intereses colectivos. Siempre fue así y siempre será así. La burocracia sindical lo sabe, por eso siempre agacha la cabeza y entrega a los trabajadores.
Por eso Macri es el dueño de la Argentina y piensa endeudarnos con la complicidad de la CGT y todo el aparato sindical. Ahí muere Argentina y se viene la pobreza extrema y el caos.
Recién comienza Macri su mandato, y tiene apoyo de la población. Los que votaron a Macri también son cómplices de futuras deudas y del futuro angustiante que le espera al país.
Fabián Ariel Gemelotti.
(1 de mayo de 2016)
Necios
LA CONJURA DE LOS NECIOS, el libro más grandioso de la Literatura después de El Quijote.(Por: Fabián Ariel Gemelotti)
En 1981 La conjura de los necios gana el premio Pulitzer; consagrado por la crítica y por el público. Pero hay una historia detrás de ese éxito editorial. Una historia de fracasos y de muerte. John Kennedy Toole, oscuro profesor de Literatura, a principios de los 60 escribe su obra maestra. Cuarenta editores le rechazan el libro, por incorrecto, por no ser político, por muy largo y porque no era nadie recomendado. Toole entra en una depresión que lo sumerge en el alcoholismo. Finalmente se suicida a los 32 años en 1969, abrumado por la soledad y por los rechazos editoriales.
Entonces su madre empieza un peregrinar por los editores, llevando la copia del libro para que sea editado. La rechazan, le dicen que no sirve, que es un pésimo libro. Nunca se rinde. Viaja por todos los estados, siempre con el manuscrito de su hijo, deseosa de cumplir con el deseo de ver la obra publicada. Un editor en 1976 de Los Ángeles le dice: "señora, este libro es la historia de un gordo chiflado. Nadie va querer leer algo tan aburrido". Otro editor de Chicago le dice: "la gente no lee basura. Disculpe". Pero la madre insiste, recorre editores. Viaja de una punta a otra. Siempre es rechazado el libro.
Pero a los 79 años da con el novelista Walker Percy, al cual le encanta. Y una editorial universitaria de Louisiana pública la obra. Y poco a poco la crítica la compara con las obras de Shift, Rabelais, Dickens, Celine, Fielding... Y la obra gana premios. Y Toole se consagra quince años después de haberse suicidado.
Ignatius Reilly es un personaje obeso, de 30 años de edad y vive con su madre. Obsesionado con Tomás de Aquino, pasa sus días escribiendo un tratado moral. Un día sale a buscar empleo, y vive historias desopilantes, de un humor único y ridículo. Se hace amigo de un líder de la comunidad homosexual y va a fiestas donde aporta a líos y enredos. Vende salchichas y su carro corre calle abajo y él detrás, en un capítulo único de la literatura norteamericana.
Es un libro fundamental del siglo 20.
Quizás la mejor obra escrita de la Literatura después de El Quijote de la Mancha.
Fabián Ariel Gemelotti.
Hijo de puta
DOS NEGRITOS Y EL CHORIZO DE LUISITO (Por: Fabián Ariel Gemelotti)
"Hijo de puta, la sangre va a correr por las calles". Ese día de abril estaba nublado, y se esperaba una lluvia copiosa. El Chanchito estaba entre los árboles haciendo sus acurrucos en simples emociones del sexo. "Guacha la verga hasta la garganta". Ella chupaba y chupaba y la leche salió corriendo y la boca se llenó de lechita y ella no la escupió, la tragó como manda la ley del barrio. "Hija de puta siempre te la tragás". Marquito la puso en cuatro y se la metió hasta que el dolor la hizo gritar. "Sentila puta". Marquito tenía el arma en la mesita de luz, y a la chica en cuatro, y a su verga bien adentro. "Chanchito me espera". Marquito se la saca bruscamente, se masturba y deja la leche desparramada en el culo de la chica. "Siempre el mismo pajero". Se encuentran en una esquina, el Chanchito y Marquito. "Vamos por los chorizos de Luisito". Luisito el carnicero era un hijo de puta. Cortaba la carne en pedacitos, hacia bifes para la señoras guachas bien vestidas del barrio. Y Luisito no perdonaba una. "Si me la chupa doña María, va a tener la costeleta para su esposo el albañil". Marquito tenía en la mano el arma. Y Chanchito manejaba la moto enduro. La moto es linda. "Los negritos de mierda siempre en motos caras". El viejo de la esquina siempre sentado en la puerta, sabía de cuernos, de putas y de chorros. Era un viejo cara de pija. Marquito entra a la carnicería y pega dos gritos. "Te reventamos carnicero puto, ¡largá la guita la concha de tu madre!!!!". "Negrito de mierda robarme a mí". Chanchito hacía facha arriba de su moto. La rubia de mitad de cuadra pasó a su lado. Chanchito quería chuparle esas tetas grandes y sabrosas. Se escucha un tiro. La policía y sus patrulleros corren a Chanchito y a Marquito. El policia saca la cabeza por la ventanilla y apunta decidido. Y la cabeza de Marquito estalla y Chanchito se asusta y su moto linda y poderosa se estrella contra un árbol. Los cuerpos de Chanchito y Marquito son metidos en la morguera. También el carnicero viajaba rumbo a la morgue. "Eran dos negritos de mierda". El policia pasa el informe al subcomisario. "Pobre carnicero, se volteaba a las viejas por un chorizo".
Fabián Ariel Genelotti